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De Nuevo: Una cumbre de emergencia de Trump, Xi, Putin y Modi es esencial para resolver la crisis de desintegración en el planeta

5 de junio de 2020
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De izq. a der.: Los presidentes de EU, China, Rusia, y India: Donald Trump, Xi Jinping, Vladimir Putin, Narendra Modi

5 de junio de 2020 — “El mundo se encuentra hoy en una encrucijada, lo que Federico Schiller habría identificado como un punctum saliens, es decir, el momento en un drama en donde se tiene que tomar la decisión crucial: ¿Se elevará el protagonista a un nivel superior de acción sublime y aportará así una solución positiva, o seguirán atrapados en la geometría en la que los antagonismos son irresolubles supuestamente, y de este modo el drama se convierte en una tragedia. El mundo hoy se encuentra en un punto como ese en dos respectos: la crisis entre Estados Unidos y China, y la crisis al interior de Estados Unidos mismos”.

Así empieza un artículo de la fundadora del Instituto Schiller, Helga Zepp-LaRouche, publicado en la edición del 4 de junio del semanario alemán Neue Solidarität, en el cual se evalúa la complejidad de los acontecimientos diarios vistos desde arriba para aportar una visión estratégica general, y ofrecer una dirección para resolver la crisis que enfrentan todas las naciones del planeta.

“En una situación ya extremadamente tensa debido a la pandemia del COVID-19, con más de 100,000 muertos en Estados Unidos, un desempleo del 30%, el asesinato brutal del afroamericano George Floyd desató una explosión de violencia y de disturbios intensos”, en docenas de ciudades de todo Estados Unidos. “El Presidente Donald Trump le ha pedido al Pentágono que presente las opciones militares bajo la Ley de Insurrección de 1807, y la Guardia Nacional de Minnesota empezó el mayor despliegue de sus 164 años de historia. El país está polarizado y al borde de una guerra civil. Pero el límite no solo se ha alcanzado en el ámbito nacional de Estados Unidos; la confrontación estratégica con China ha llegado también un punto crítico”.

“Mucho antes de que Donald Trump ganara la elección presidencial de 2016, los servicios secretos británicos en colusión con círculos en Estados Unidos—identificados a menudo como ‘Estado profundo’ por brevedad—estaban ocupados en ponerle obstáculos y trampas de todo tipo a Trump por si acaso ganara la elección. Desde el 21 de enero de 2017, la publicación londinense Spectator publicó un encabezado que decía: ‘¿Será asesinado Donald Trump, derrocado por un golpe, o solo por juicio político?’ El escándalo en torno al destituido embajador británico en Washington, sir Kim Darroch, puso a la luz pública los métodos con los que el imperio británico, en cuanto asumiera el cargo Trump, haría todo el esfuerzo necesario para controlar completamente el ambiente en torno a él (para ‘rodear su entorno’, o ‘inundar la zona’) para tratar de influir a través de la embajada británica todas y cada una de las personas con los que Trump tenga contacto. El objetivo: si no tienen éxito el golpe de Estado ni el juicio político contra Trump, entonces tendrá que ser ‘cercado’ para que se alinee a las metas del imperio británico.

“Y cercado se vio, cuando dio su conferencia de prensa el 29 de mayo en el Jardín Rosado de la Casa Blanca, en donde repasó todo el catálogo de mentiras inspiradas por el imperio británico contra China y contra la Organización Mundial de la Salud. Rodeado por [el secretario de Estado, Mike] Pompeo, [el secretario del Tesoro, Steven] Mnuchin, [el Consejero de Seguridad Nacional, Robert] O’Brien, [el representante comercial de EU, Robert] Lighthizer, [el director del Consejo Nacional de Economía, Larry] Kudlow y [el director de política comercial y manufacturas, Peter] Navarro, Trump proclamó lo que Pompeo había venido organizando a toda velocidad durante meses: eliminar el estatus especial de Hong Kong como centro financiero y zona fiscal especial, y terminar con la cooperación de Estados Unidos con la OMS”.

Zepp-LaRouche explica que “con esta conferencia de prensa, la relación entre Estados Unidos y China alcanzó un nuevo abismo; no solo se amenaza con desacoplar a las dos economías, con lo que se formarían dos bloques separados y se desataría una nueva Guerra Fría, sino que se abre el camino que podría llevar a una Tercera Guerra Mundial”.

Hay una forma muy clara para patear todo el tablero orquestado por los británicos, como lo especifica Zepp-LaRouche:

“Para toda persona pensante debería ser muy claro que, dada la acumulación numerosa de crisis existenciales a nivel mundial —desde la pandemia COVID-19, la creciente depresión económica global, el peligro de una crisis de hambruna mundial, hasta el inminente derrumbe del sistema financiero internacional— solo se puede evitar un desastre si las naciones de mayor peso en el mundo, Estados Unidos, China, Rusia e India, cooperan para resolver estos problemas. La humanidad solo tendrá un futuro, si se puede llevar a cabo una cooperación internacional al nivel de la razón, en donde se supere la geopolítica.

“Por lo tanto, es de lo más urgente que el Presidente Trump vuelva a su actitud positiva original hacia China y de pláticas personales con el Presidente Xi Jinping, y al momento en que hablaba de su admiración por la cultura china. Luego de que despidió a su Asesor de Seguridad Nacional John Bolton, Trump publicó un tuit donde decía que si hubiese escuchado a Bolton, ya estaríamos en ‘la Sexta Guerra Mundial’. También debería recordar las declaraciones del secretario de Estado Pompeo, cuyas posiciones estratégicas son idénticas a las de Bolton en muchas maneras. En un discurso que dio Pompeo en Texas, admitió con una despreocupación asombrosa para un cristiano fundamentalista que: ‘Yo fui director de la CIA. Nosotros mentimos, engañamos, robamos… Tenemos cursos enteros de entrenamiento’.

“Más aún, a Pompeo se debe que la farsa del Rusiagate haya podido continuar después de 2017, puesto que cuando menos, luego de que tuvo su plática con el ex director técnico de la Agencia de Seguridad Nacional, Bill Binney, en octubre de 2017, Pompeo tenía la prueba de que no hubo ningún hackeo ruso de las computadoras del Partido Demócrata.

“El Comité de Acción Política Lyndon LaRouche (LaRouchePAC, por sus siglas en inglés) acaba de publicar un programa para la creación de 1,500 millones de nuevos empleos productivos en todo el mundo, un programa que solo se puede llevar a la práctica mediante la cooperación internacional entre las principales naciones industrializadas, pero sobre todo, superando la confrontación geopolítica entre Estados Unidos y China, Rusia e India. Esta crisis sin precedentes es hasta cierto punto una prueba para la humanidad, sobre si podemos crear a tiempo un nuevo orden, basado en el bienestar general de todos los pueblos de este planeta y asegurar la supervivencia permanente de nuestra especie. La mejor forma en que las demás naciones pueden contribuir a esto, es dando su apoyo público a una reunión cumbre de emergencia entre los Presidentes Trump, Xi Jinping y Putin, y el Primer ministro Modi”.