Nace el Estado Federal Ecofascista de Europa, “la Siguiente Generación de la UE”

24 de julio de 2020

24 de julio de 2020 — La reunión del Consejo de la Unión Europea (UE) concluyó el martes 21 a las 5:30 AM, con un acuerdo de componenda que cada uno de los países miembros puede calificar de victoria para sí. Italia, España y otros países lograron conseguir que no se redujera la cantidad total del fondo de recuperación (oficialmente “Next Generation EU”, que sería algo como la “Siguiente Generación de la UE”), consistente de 390,000 millones de euros en subsidios y 360,000 millones de euros en préstamos. Sin embargo, en medio de la componenda, los países llamados “frugales” (Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca, que se niegan a “subsidiar” a los países del Mediterráneo) consiguieron un mecanismo de control más intrusivo para el empleo de esos fondos y grandes mecanismos de reembolso en sus pagos al presupuesto de la UE. La condición para los subsidios y préstamos es que se tienen que utilizar para inversiones “verdes” o “digitales” y “con respeto al Estado de derecho”.

El fondo de la UE para la recuperación va a conseguir dinero prestado de los mercados mediante la emisión de bonos de la UE en un período del 2021 a 2026. Después de esa fecha, el pago de los bonos se extenderá hasta el 2058 y para poder hacer eso, la UE introducirá un gravamen directo.

Ya en 2021 se va a introducir un gravamen directo sobre el plástico.

Los “unionistas” de la UE están eufóricos porque con este acuerdo se ha creado el núcleo de un “Estado federal europeo”, con un presupuesto independiente para la Unión Europea. Los mercados financieros también se mostraron eufóricos, porque se creó una deuda que está reservada para un empleo determinado.

Los países miembros que quieran hacer un uso de esos fondos tienen que presentar un plan para septiembre, el cual será analizado por la Comisión de la UE y recibirán una respuesta de aprobación o rechazo en tres meses. Los mandamases del Consejo de la UE pueden supervisar los planes en su implementación, y a solicitud de alguno de ellos, pueden convocar una reunión del Consejo de la UE para verificar si coinciden o no con el “Estado de derecho”.

Pero cuando se hacen los cálculos, queda al descubierto el carácter abusivo de las decisiones que aprobó el Consejo de la UE. Porque para convencer a los países “frugales” a que aceptaran el acuerdo, se les concedió un reembolso de los pagos que hacen al presupuesto de la UE, con lo cual quedan mejor que antes. Los Países Bajos, consiguieron un reembolso de 1,900 millones de euros, que es una reducción del 78% de su posición neta en el presupuesto europeo. (Los Países Bajos ponen 2,460 millones de euros en el presupuesto de la UE). A Suecia le darán un reembolso de 1,069 millones de euros, a Austria 565,000 millones, a Dinamarca 377 millones y a Alemania 3,671 millones de euros.

“Estas reducciones brutas serán financiadas por todos los Estados miembros, según su ingreso nacional bruto”, dice el comunicado final. Eso quiere decir que Italia, que se supone que es un beneficiario de los fondos de “recuperación” de la UE, tendrá que aumentar sus pagos al presupuesto de la UE. Es decir, los Estados “frugales” que no querían dar ningún “subsidio” a los países del Mediterráneo, van a recibir un subsidio por haber aportado al fondo, mientras que los países que lo necesitan, tendrán que hacer un aporte mayor al presupuesto de la UE, para recibir el “beneficio” de endeudarse y gastar en lo que ordene el Consejo de la UE.

El dirigente de la oposición italiana, Matteo Salvini, dio una conferencia de prensa el mismo martes 21, junto con el experto en economía de la Lega Nord, Alberto Bagnai. “Vamos a trabajar para evitar una estafa que se ve tan grande como una casa al final del túnel”, dijo Salvini. “Se trata de dinero prestado que va estar disponible dentro de un año si todo sale bien, solo si Italia hace reformas en sus leyes de pensiones, leyes laborales, de justicia, salud y educación, según lo exige la UE… Es una rendición incondicional de manos y pies”, añadió.

Bagnai explicó que “se trata de la integración del presupuesto europeo. Italia propuso financiar 1.5 billones de euros con bonos perpetuos. El resultado es ligeramente diferente: la cantidad total se redujo a la mitad, y las modalidades de financiación también son diferentes, ya que son préstamos que se tienen que pagar”.

“En la última ronda de negociaciones, los subsidios se redujeron a 390 mil millones de euros para 27 países europeos, en un ciclo que va de 4 a 6 años, dependiendo de cómo lo veas. Después de [la quiebra en el 2008 de] Lehman, el total de las inversiones en la UE cayó en 12%. Es decir, como de 4 a 6% anual. ¿Cuál es el proceso político mediante el cual se van a destinar esos fondos? Déjenme recordarles que los fondos están subordinados a los planes de recuperación y adaptación que se tienen que presentar y serán aprobados si escribimos en ellos lo que nos digan que debemos escribir, o sea, seguir sus recomendaciones. Es algo que estará en operación hasta el 2021, y le agregaron la posibilidad de que otros estados miembros vengan a inspeccionar…. No es exactamente la súper ayuda que [el primer ministro holandés, Mark] Rutte le dijo a su pueblo que había conseguido, sino que es un mecanismo mediante el cual se adelantan un paso más las condiciones que ejerce la UE sobre los programas nacionales. Hemos dejado la política económica e industrial italiana en las manos de la Comisión Europea. Le dicen ‘Next Generation EU’ pero en Italia no sabemos cómo pagar los impuestos de hoy”.