El Pentágono cambió su doctrina de guerra irregular; el foco ya no es el contraterrorismo, sino la competencia entre las grandes potencias

7 de octubre de 2020

7 de octubre de 2020 — El Departamento de Defensa de Estados Unidos dio a conocer el 2 de octubre un resumen público de un anexo a la Estrategia de Defensa Nacional 2018 (EDN) , donde se reseña el “cambio” en la doctrina militar estadounidense sobre la guerra irregular. La nueva doctrina sobre guerra irregular ya estaba decidida cuando se terminó de redactar la EDN en enero de 2018, pero fue apenas hasta ayer que encontró la manera de hablar sobre el asunto en un formato desclasificado para el público. El foco del Pentágono sobre la guerra irregular dejó de ser el contraterrorismo, para pasar a ser la guerra informática y las operaciones de “zona gris”, dijo el subsecretario de Defensa para operaciones especiales y el combate al terrorismo, Joe Francescon. Le dijo a los periodistas que el viraje es necesario para contrarrestar a China, Rusia e Irán, según la reseña que publicó Denfese News el 2 de octubre.

“El empleo apropiado de las capacidades de guerra irregular procura formar las condiciones de manera proactiva para el beneficio de Estados Unidos y nuestros aliados, imponer costos y crear dilemas para las estrategias del adversario”, explicó Francescon. “Nuestro enfoque no requiere importantes recursos nuevos par adaptarse a la competencia entre las grandes potencias, ni tampoco requiere violencia. Más bien, creo que esto es importante, estamos mezclando toda la gama de nuestras capacidades de manera creativa, dinámica y nada ortodoxa”.

“Así que nuestro resumen aquí le es para tranquilizar al público estadounidense, a nuestros socios interinstitucionales y a nuestra red global de aliados y socios, que vamos a utilizar todas las herramientas a nuestra disposición para competir contra los Estados revanchistas de hoy, y estaremos preparados para la crisis del futuro en cuanto surja”, agregó Franceson. En otras palabras, la nueva doctrina cubre todo tipo de operaciones excepto el combate a escala total, pero que en realidad constituye guerra abierta realmente, según la define ahora la geopolítica del supuesto de que nos encontramos “ahora en una era de competencia entre las grandes potencias”.