México desoyó al FMI que le exige que no procese su petróleo, se olvide de las refinerías y siga privatizando

13 de octubre de 2020

13 de octubre de 2020 — El Fondo Monetario Internacional (FMI) intervino la semana pasada a favor de los intereses de Wall Street, furiosos porque el Presidente Andrés Manuel López Obrador no cede en su propósito de restaurar el dominio de la soberanía nacional sobre su industria petrolera y gasífera renovadas técnicamente. En particular, el FMI se opone a la construcción de la nueva refinería que inició el gobierno de México en Dos Bocas, Tabasco, un proyecto que el gobierno considera como prioridad nacional pese a las condiciones que impone la pandemia. Será la primera refinería nueva que se construye en México en varias décadas, y además se modernizarán las seis refinerías existentes que estaban en ruinas, con el objetivo de que México pueda revertir la escandalosa situación actual en la que la nación exporta petróleo crudo e importa la mayor parte de la gasolina y productos petroquímicos que consume.

En el resumen anual que emite el FMI sobre la economía mexicana, publicado el 6 de octubre, alega que la estrategia de inversión de la empresa petrolera estatal Pemex, “está desplazando los recursos para el gasto esencial. Dado que sus pérdidas se amplían, es aconsejable concentrar la producción solo en los campos rentables, vender los activos no esenciales, frenar los planes para aumentar productos refinados con pérdidas, y posponer los planes para la nueva refinería hasta que sea rentable hacerlo”. En el mismo sentido, el FMI amenazó que si el gobierno de López Obrador sigue dando marcha atrás a las “reformas” de privatización adoptadas por los gobiernos anteriores, la inversión extranjera saldrá del país, no solo de su inversión en Pemex, sino de todo México en general.

El FMI alega con toda la hipocresía que le caracteriza, que sus descaradas recetas colonialistas tienen la intención de liberar las finanzas para salvar a los mexicanos de la pandemia COVID-19, implicando que el gobierno de López Obrador está derrochando el dinero en la industrialización. El mismo mensaje lo ha voceado el Departamento de Estado de EU, el Instituto Americano del Petróleo, los embajadores de Estados Unidos y de Canadá en México, y la organización empresarial derechista de México, la Confederación Patronal de México (COPARMEX).

Al día siguiente, miércoles 7, le preguntaron al Presidente López Obrador sobre el ataque del FMI a la refinería, y el Presidente simplemente despachó al FMI: “Pues es el Fondo, ¿qué más puedo decir? Es que antes los del Fondo eran los que dictaban la política económica, se firmaban cartas de intención con el Fondo y ellos decían lo qué tenía que hacer México en materia económica”.

“¿Y saben que recomendaban? Privatizar, aumentar el precio de las gasolinas, de la energía eléctrica.

“¿Saben que recomendaban los del Fondo?, porque a lo mejor ya se les olvidó. Que se privatizara la educación, que se privatizara el manejo de las pensiones, eran los jefes de los jefes. Ya eso pasó”.

Como despedida, López Obrador también tuvo recomendaciones para el FMI: “Ahora, si quieren hacernos recomendaciones pues yo también les voy a mandar mi pliego petitorio para que procuren darle crédito a los gobiernos que lo solicitan a tasa cero, que ya dejen de estar rescatando a las grandes corporaciones y rescaten a los pueblos, en fin, que dejen de estar solapando a gobiernos corruptos; pero bueno, es mejor respetarnos, nada más que sepan que ya son otros tiempos.