El “optimismo” de Billingslea sobre las pláticas de control de armas con Rusia, “delirios peligrosos”: Scott Ritter

16 de octubre de 2020

16 de octubre de 2020 — El ex inspector de armas de la ONU, Scott Ritter, fustigó al funcionario del Departamento de Estado, Marshall Billingslea, enviado presidencial a la negociación sobre control de armas con Rusia, en un artículo de opinión que publicó RT el 14 de octubre, porque ha estado saboteando la negociación realmente, y lo peor del caso es que dice que lo hace a nombre de Trump, lo cual Ritter considera “delirios peligrosos”. Billingslea ha estado calificando sus pláticas con los representantes rusos con un brillo optimista, a pesar de que la parte rusa “le ha dado con la puerta en la cara” a cada paso que hace sus propuestas inaceptables, y “cuando menos, presenta una interpretación nada realista de los acontecimientos reales, y lo peor, presenta mentiras inventadas”, señala Ritter.

Billingslea, por supuesto, culpa de todo a la parte rusa. “Yo tengo esperanzas de que algún tipo de acuerdo entre caballeros—creemos que ese arreglo ya se ha logrado a los niveles más altos—tendrá que filtrarse en última instancia a través de su sistema, así que mi homólogo será autorizado para negociar, esperamos”, dijo Billingslea en una conferencia en la Fundación Heritage el 12 de octubre. “Estamos listos a firmar el acuerdo. Lo podríamos hacer mañana, de hecho, pero Moscú va a tener que mostrar la voluntad política para hacerlo también”.

Pero todo esto, como explica Ritter, se lo dijo a un público estadounidense y no a los rusos. “El hecho es que el gobierno de Trump no necesita realmente llegar a un acuerdo con Rusia antes del 3 de noviembre, tanto como necesita proyectarle al electorado estadounidense, en especial a los votantes que ven a Trump como un maestro en hacer acuerdos, la idea de que el Presidente está a punto de tal acuerdo”, dice Ritter. “En este sentido, el delirio estadounidense sobre un inexistente ‘acuerdo en principio’ se transforma en el delirio del control de armamento. Y ese es un acto de engaño político que le puede ganar a Trump los votos que necesita el día de la elección, pero por los cuales el público estadounidense va a pagar a montones cuando se venza el Nuevo START y se vuelva realidad la carrera armamentista con la que Estados Unidos no se puede dar lujo”.