Ex embajador de Indonesia en EU fustigó el fracasado plan de Pompeo contra China

17 de octubre de 2020

16 de octubre de 2020 – El ex embajador de Indonesia en Estados Unidos, Dino Patti Djalal, considerado uno de los mejores amigos indonesios de Estados Unidos por la comunidad de política exterior estadounidense, publicó un artículo muy tajante donde ataca de manera tajante el intento lunático de Pompeo de exigir a las miembros de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) que se unan a su cruzada contra China. Aunque Dino no hace la diferencia entre las opiniones del Presidente Trump y las del desquiciado de Pompeo, su artículo que publicó la autorizada revista The Diplomat, titulado “Por qué la política antichina de Trump cae en oídos sordos en el sudeste de Asia”, apunta de manera muy clara a la campaña de Pompeo, y sirve como un llamado de alerta a los estadounidenses para que unan al llamado del Instituto Schiller para que Trump se reúna ya con Xi Jinping y con Vladimir Putin, o si no inmediatamente después de su reelección, y que se deshaga de Pompeo en su segundo mandato.

Dino es el fundador y presidente de la Comunidad de Política Exterior de Indonesia; en su artículo repasa la fijación de Pompeo con el “Comunismo” y también la declaración del secretario de la Defensa Esper en el sentido de que China es “la mayor amenaza al orden mundial”, y destaca que “China ha desideologizado su política exterior desde la década de los 1980. Nadie cree seriamente que la intención política de China es la de convertir a las naciones del sudeste de Asia al comunismo. En realidad, la intención estratégica de China ya no se trata de difundir el comunismo (como era el caso hasta fines de la década de 1970), sino más bien se trata de la aceptación estratégica, de la cooperación económica y la influencia política”. Dice que el esfuerzo contra China “está desconectado de la realidad diplomática en el terreno. Los asiáticos del sudeste, fieles a su cultura, son por supuesto demasiado corteses para decir esto a los estadounidenses y tienden a responder con una sonrisa de suficiencia en sus caras. Pero se debe tomar en cuenta que ningún gobierno del sudeste de Asia ha respondido, mucho menos aplaudido, al llamado del gobierno de Trump para oponerse o aislar a China”.

El ex embajador detalla en su artículo el enorme impacto de la inversión de China y del comercio con las países del ASEAN, que es ahora casi el doble que la de Estados Unidos. Más importante aún, dice, es la enorme ayuda de China en el combate al coronavirus, tanto en equipo médico como en arreglos para adquirir las vacunas en cuanto estén disponibles.

En conclusión, señala: “Por ahora, los países del sudeste de Asia quieren estar bien con Estados Unidos y con China, pero también quieren que Estados Unidos y China se lleven bien, cuando menos en su región. ¿Es mucho pedir eso?”