Gobiernos de Iberoamérica planifican la distribución de la vacuna contra el COVID-19

15 de diciembre de 2020

15 de diciembre de 2020 — Varios gobiernos de Iberoamérica han hecho acuerdos para adquirir la vacuna Sputnik-V de Rusia y la vacuna CoronaVac de China. Ahora que la Administración de Medicamentos y Alimentos (FDA, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos le concedió la autorización para el uso de urgencia a Pfizer, y es probable que haga lo mismo con la vacuna de Moderna, los gobiernos de Iberoamérica están contemplando también estas opciones. La Organización Panamericana de la Salud (OPS), la organización regional adjunta de la Organización Mundial de la Salud (OMS), anunció también que va a proporcionar vacunas gratis a las diez naciones más pobres de Iberoamérica y del Caribe.

En México, el subsecretario de Salubridad Hugo López-Gatell, que es el coordinador de la respuesta del gobierno al coronavirus, anunció que el gobierno aprobó el uso de la vacuna de Pfizer y va a desplegar al ejército para ayudar con la logística de manera que la vacunación pueda comenzar en los próximos cinco días, empezando con 250.000 dosis disponibles. El gobierno ha hecho arreglos para adquirir 34 millones de dosis en total, y la meta es vacunar 2,5 millones de personas antes de que termine el mes de diciembre. El 11 de diciembre el Presidente Andrés Manuel López Obrador dijo que se contemplaba empezar primero en la Ciudad de México y el estado de Coahuila, y luego agregar dos o tres estados más. La prioridad es vacunar primero a los trabajadores médicos que están en la primera línea de batalla contra la pandemia, la cual ha ocasionado tantas muertes que la tasa de mortalidad de México es de las más altas del mundo. El Secretario de Relaciones Exteriores de México, Marcelo Ebrard, anunció también el lunes 14 que los productores de la vacuna rusa Sputnik-V han solicitado a la Comisión Federal para la Protección Contra los Riesgos de Salud en México la autorización para llevar a cabo pruebas clínicas en México y obtener autorización para su uso, según informó el diario Milenio.

En Brasil, debido a la demencia criminal del Presidente Jair Bolsonaro, hay una gran pelea en torno a la aplicación de la vacuna, ya que Bolsonaro insiste en que la pandemia está a punto de terminar, luego de registrar 6,9 millones de casos confirmados, 22.000 nuevos casos en las últimas 24 horas, y un total de 180.000 muertos, según informó Sputnik International. En consecuencia, algunos funcionarios federales y gobernadores de los estados están tomando las cosas en sus manos.

El gobernador del estado de São Paulo, João Doria, anunció el lunes 14 que presentará la documentación necesaria a la agencia nacional de supervisión médica, ANVISA, sobre la efectividad de la vacuna china, CoronaVac, para conseguir la autorización de su uso, y comenzar a vacunar a la gente a más tardar el 25 de enero. El Instituto Butantan de Brasil, de gran reputación, y la compañía farmacéutica Sinovac de China, han colaborado para producir la vacuna en el país, y según Doria, las instalaciones de Butantan van a funcionar 7 días a la semana y 24 horas al día para producir un millón de dosis al día, informó Sputnik. Butantan va a recibir 6 millones de dosis desde China, listas para aplicar, y luego producirán otras 40 millones de dosis en el país en cuanto lleguen los insumos necesarios de China. A nivel federal, a pesar de la rémora de Bolsonaro, el Ministro de Salubridad Eduardo Pezuello, dice ahora que la vacunación podría empezar este mes, en cuanto se firme un acuerdo con Pfizer, y que se ha analizado también un acuerdo con AstraZeneca/Oxford. Esta declaración se debe quizás al hecho de que el presidente de la Corte Suprema de Brasil, Ricardo Lewandowski, le dio al gobierno de Bolsonaro el 11 de diciembre, un plazo de 48 horas para presentar un cronograma detallado de la vacunación.

Los gobiernos de Argentina, Chile, Perú, Venezuela y Colombia se encuentran en varias fases de discusión con las compañías farmacéuticas de Rusia, de China y otros países para asegurarse de recibir el suministro necesario de la vacuna. Argentina ha comprado 300.000 dosis de la vacuna Sputnik-V y va a comenzar la vacunación antes de fin de año y contempla la vacunación de otros 10 millones de personas entre enero y febrero. El gobierno chileno contempla utilizar la vacuna Pfizer y también ha firmado contratos con AstraZeneca y con Sinovac. El gobierno peruano se ha movido muy lentamente, y el actual Presidente, Francisco Sagasti, anunció que no van a comenzar a vacunar sino hasta fines del primer trimestre de 2021. Venezuela comenzará la vacunación este mes con la vacuna Sputnik-V.