LaRouche: "Toda esta operación [Paquistán] está inserta al hecho del 3 de enero".

29 de diciembre de 2007

[a:href="\/news\/2007\/12\/28\/larouche-whole-operation-pakistan-keyed-fact-jan-3.html"]LaRouche: "This Whole Operation [pakistan] is Keyed to the Fact of January 3rd"[/a]

28 de diciembre del 2007 (LPAC).— [a:href="\/news\/2007\/12\/27\/larouche-ataca-al-imperio-brit-nico-por-el-asesinato-de-bhut.html"]Lo que dijo LaRouche el 27 de diciembre se mantiene[/a]. Ninguna de las otras voces tiene idea alguna de qué diablos pasa. El hecho de que digan algo significa que están equivocados.

"Miren", recalcó LaRouche al día siguiente, "la cuestión aquí no son los candidatos, ni los temas particulares, ni se trata de las personalidades de Paquistán o con vínculos a Paquistán. Eso no tiene nada que ver con la situación. Esos sólo son sus aspectos de fricción.

"El asunto", continuó, "es que toda esta operación se inscribe en el hecho del 3 de enero. Esto atañe a la crisis financiera, punto. No traten de interpretar esto por deducción. Eviten cualquier cosa deductiva. ¿Tiene qué ver con personalidades? ¡No tiene nada que ver con personalidades! Es una amenaza contra ciertas cosas, pero ¿cuáles? Es una amenaza de desestabilización del sistema mundial. Responden al hecho de que el sistema financiero, después del tres de enero, se va a desintegrar. ¡De eso se trata!

"No debemos caer en ninguna interpretación de esto en términos de personalidades, ni chismes ni cosas parecidas", advirtió. "Esto tiene que ver con la crisis financiera. Viene la siguiente fase. Y esto crea una situación de caos potencial, que responde a una crisis financiera. Éste es el detonador para la carga, que es la crisis financiera. Se trata de alguien, como dijimos ayer, en el sistema británico, que está jugando contra el resto del sistema. De modo que no salgan con nada que parecería una interpretación normal. ¡Simplemente descártenla! Si suena como una interpretación normal, ¡descártenla! Ésta es una situación totalmente anormal y sólo hay una explicación anormal. Y el asunto aquí es la crisis financiera. Es la crisis financiera global y sólo eso. ¿Quién sobrevivirá a la desintegración del sistema? Ésa es la cuestión. Es una cuestión global; no del Sudoeste de Asia.

"Lo esencial aquí", subrayó, "es que ya se tomó la decisión: el sistema se viene abajo! El sistema se va a desintegrar. El sistema financiero internacional global se va a desintegrar. Se va a desintegrar muy pronto; y alguien está planeando en convertirse en el capo de capos! ¡Éste es el juego final!l! No se trata de una rivalidad; ésta no es una competencia. ¡Éste es el fijuego final. Y alguien lo está orquestando! Los británicos, los británicos al nivel más alto cuando menos, no juegan esto con los "lados". Ellos juegan por el control del juego, no con los contendientes. Están jugando para controlar el juego, tratando de sobrevivir. Pero el controlador del juego se ha designado a sí mismo como controlador del juego. Y sólo puede ser alguien al interior del sistema británico y asociados, que está llevando a cabo esto.

"Tienen que tomar en cuenta este tipo de consideraciones y olvidarse de toda la llamada evidencia", insistió, "ya que la evidencia carece de valor bajo estas condiciones, es decir, la evidencia que apunta en una dirección o la otra; ¡olvídenlo! ¡Descártenla!

"No intenten interpretarla", advirtió LaRouche. "No intenten sonar creíbles. Porque, si la mayor parte de la gente la creyese, ¡no es cierto! Si la mayor parte de la gente sintiera que fuese plausible, no es cierta. Ésa es la naturaleza del juego.

"Vean, ésto tiene un factor de caos. Hay que decir: ¡Un momento! No se sabe quién lo está haciendo, porque hay demasiados competidores. Cada uno hace algo diferente. Por tanto, ¿cuál de ellos lo está haciendo? ¡NINGUNO de ellos! La persona que está orquestando el caos es quien lo está haciendo.

"¿Como se friega más el mundo?", preguntó. "Miren, esto lo hemos visto antes. Ahí tienen, por ejemplo, el asesinato de Kennedy. Se obtuvo la guerra en Indochina, que era imposible en ese momento, si no se hubiera asesinado a Kennedy. Ésa es la naturaleza de la cosa. Vamos a tener una tras otra! ¡Se va a saturar el sistema con estallido tras estallido! La gente va a salir con su interpretación; ¡está mal! Van a ver que la interpretación es errónea porque la siguiente será diferente. Luego van a salir con dos cosas; tratarán de explicarlo y luego ocurre otra más. ¡Y se van a equivocar! Así que, en ningún sentido, no se debe intentar sacar una conclusión deductiva con la evidencia. Porque no la tenemos. La evidencia es el juego entero, con todas las partes; ¡y todavía no las tenemos! Por tanto, tienen que preguntarse '¿cuál es la característica del juego completo en este período de la historia?' Eso les dice de lo que se trata. Eso es de lo que estoy hablando. Cualquiera otro se equivoca en este tipo de cosas; ¡éste es mi mero mole!

"Nada de conclusiones deductivas! Paquistán no es el único lugar que se va a dividir. ¡Ése es el juego!

"La gente actúa como idiotas", dijo, "porque dicen, buenoo, 'pero no puedes decir eso! Concentrémonos en los hechos. Concentrémonos en los hechos'. Y aquí lo tienen, el hecho es que nos encontramos en el momento de una desintegración total del sistema monetario y financiero internacional. No estamos ante un derrumbe; no estamos ante una depresión. Estamos ante una desintegración del propio integumento del cual ha llegado a depender toda la civilización ahora. Ése es el juego. Y cualquier acontecimiento que no encaje en el juego, no explica este tipo de cosa. Es una cosa tras otra; es una operación de caos. La tendencia es crear caos; es una operación de caos. Así, por tanto, en una operación de caos, no intenten atribuirlo a algún individuo que no sea el caos.

"No sabemos quién es el culpable; no sabemos cuál facción, quién es la facción", concluyó LaRouche. "Podemos identificar la facción por su naturaleza, pero no contamos con la identidad de la facción. La persona que esté llevando a cabo esto está haciendo algo. Sabemos lo que están haciendo; conocemos cuál es el efecto para el que están jugando. Eso está claro. QUIÉN lo sea, no lo sabemos".