Lo que hay es un solo desplome financiero global único y una estrategia de caos única, no "crisis locales"

6 de enero de 2008

[a:href="\/news\/2008\/01\/02\/larouche-you-have-single-global-financial-collapse-not-hotsp.html"]LaRouche: You Have a Single, Global Financial Collapse..., Not "Hotspots"[/a]

3 de enero del 2008 (LPAC).— El estadista estadounidense Lyndon LaRouche Jr., propuso la elaboración de un mapa mundial a color para destacar la severidad de la desintegración nacional y las potenciales crisis genocidas, tanto para la revista EIR como para este portal electrónico, con el fin de "dejar en claro que hay una crisis de desintegración financiera global y una estrategia de caos británica global única, no 'crisis locales'. Si se piensa en lo que está pasando y se trata de describir cada amenaza de desintegración nacional —Kenia, Paquistán, Líbano, Bolivia, Tailandia— primero como 'crisis locales', estás perdido", dijo LaRouche. El caos y la ingobernabilidad son la estrategia del Imperio Británico de "gobernar" a través de la desintegración financiera, para salir como ganadores en el juego final, destruyendo a todos los otros contrincantes, y bloqueando todo debate y acción nacional sobre la solución.

"Esto es lo que están haciendo a nivel mundial", dijo LaRouche. Es una política de caos. Y aquellos escritores y "expertos" que hablan de destabilizaciones "angloamericanas", más vale que le paren. A fin de cuentas, ¿de quién es agente Dick Cheney? ¿Con quién trabaja George Shultz, quién escogió a Cheney?

Este es el Imperio Británico. Es el Economist de Londres, el principal vocero del imperio financiero de Londres, que acaba de advertirle al dirigente de la oposición tailandesa Thaksin que "él es el Benazir Bhutto de Tailandia". Se supo que fue un congresista británico el que financiaba a los separatistas fundamentalistas baluchos en Paquistán; acaban de ser expulsados de Afganistán agentes del MI-6 británicos por guiar y financiar al Talibán; la política británica para Iraq fue la que sentó las bases de la invasión y después las condiciones para la división de Iraq entre las regiones sur, central y kurda. El "cerebro del juego" en el estallido de disturbios en Kenia es un miembro del Partido Liberal Demócrata británico de la Cámara de los Lores, disturbios que están llevando rápidamente a una limpieza étnica y que amenazan con el genocidio. Fue el embajador británico, enfrentándose al embajador de los Estados Unidos hoy en CNN, el que exigió que se desecharan las elecciones en Kenia y que se convocaran de nuevo en medio de los disturbios que han ocasionado ya cientos de muertes.

¿El motivo? La City de Londres sabe —e incluso lo aceptan a medias en su prensa financiera y declaraciones del Banco de Inglaterra— que el sistema monetario global ya estalló y que ya está en camino la desintegración final de los sistemas bancarios. El año de la hiperinflación, 2008, empezó hoy de una manera espectacular: el oro alcanzó la marca de todos los tiempos de $860 dólares, aumentando un 3% en el primer día laboral del año; el petróleo rebasó los $100 por barril, aumentando un 2% en un sólo día; el trigo y otros productos agrícolas se elevaron entre 2% y 3% en sus precios al por mayor; los mercados de valores cayeron y el principal indicador de la producción industrial en los Estados Unidos, el Indice ISM, mostró una caída "totalmente inesperada" del 4% ¡en un mes! Y hoy, entraron en efecto los cambios de "Basilea II" para quitar las regulaciones en el capital de los bancos, lo que resultó contraproducente, pues tuvo exactamente el resultado opuesto en los bancos al que se suponía iban a tener en ellos cuando fueron diseñados, porque el sistema bancario está en medio de un crac. Según conocedores financieros en Nueva York y Europa, la caracterización de la situación fue que "los bancos grandes se van a encoger, y los bancos pequeños y medianos desaparecer".

La única respuesta cuerda a dicha desintegración financiera total, ya en camino, que amenaza con condiciones tipo Era de Tinieblas, es que las naciones levanten rápidamente "muros cortafuegos" de protección nacional en torno a los bancos autorizados, la industria y las familias para protegerlos del crac; y que un grupo de naciones influyentes establezcan un nuevo sistema monetario, un nuevo Bretton Woods, que reemplace al desintegrado sistema del FMI. Ésta es la política de LaRouche, la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda (HBPA), el Acta de Recuperación Económica (ERA) y el enfoque de las "cuatro potencias" creando un nuevo Bretton Woods, con Estados Unidos, Rusia, China e India en cooperación con otras naciones.

La política desquiciada de la oligarquía angloholandesa de evitar dichas acciones nacionales —o incluso la mera discusión y debate serio de éstas— es el caos, destrucción de la soberanía nacional, desintegración de naciones e incluso el genocidio étnico.

Así que, lo que vemos y tenemos que ilustrar en el mapa, no son "crisis locales" con su escenario local propio, sino una sola política global de caos única, asesinatos, crisis nacionales ponen en peligro su existencia, como las que llevan a las guerras mundiales. Y tenemos que denunciar esto y derrotarlo con movilizaciones nacionales teniendo como modelo el HBPA.