LaRouche sobre el discurso de Hillary Clinton en Filadelfia: "Howard Dean no ha mejorado desde los comités electorales de Iowa d

27 de marzo de 2008

24 de marzo de 2008 (LPAC).— Lyndon LaRouche comisionó la publicación de un resumen del discurso que pronunció Hillary Clinton la tarde de hoy en la Universidad de Pensilvania, no con la intención de respaldar la candidatura de Hillary Clinton, sino como servicio público, dado el creciente disgusto de los votantes ante la escasez de candidatos calificados para las vitales elecciones presidenciales de este año. Como lo indican tanto las fortalezas como las debilidades de sus comentarios sobre la crisis económica que ya se nos vino encima, la senadora Clinton es lo más aproximado a un candidato que realmente esté diciendo algo de sustancia sobre este grave tema. LaRouche contrastó el discurso de Hillary Clinton con el papel que ha venido jugando el senador Barack Obama, que parece contentarse con cumplir con el papel de instrumento desechable de algunos en el liderato del Partido Demócrata, que pretenden usarlo para destruir la candidatura de Hillary Clinton y después sentarse a ver cómo los británicos lo destrozan. LaRouche expresó su repugnancia de esos jefes del Partido Demócrata que juegan con Hillary Clinton y Barack Obama como si estuvieran jugando billar romano mecánico. LaRouche señaló en especial al presidente nacional demócrata Howard Dean, y su fraude electoral en Florida. Las elecciones primarias en Florida, que ganó Hillary Clinton por un amplio márgen sobre Barack Obama, fueron totalmente legales. El gobierno del estado de Florida votó para que se celebraran las primarias de ambos partidos en la fecha especificada. Los votantes acudieron a las urnas de las primarias demócratas masivamente como en ninguna de las elecciones primarias anteriores. La elección se llevó a cabo legalmente, a pesar de las bufonadas de payasos como Dean y otros como la presidenta del Congreso Nancy Pelosi. Una vez que se entiende lo que sucedió en Florida, concluyó LaRouche, se entiende qué es lo que está sucediendo con todo el proceso electoral. Hubo un fraude intencional por parte del liderato del Partido Demócrata, y el fraude en la Florida era parte de un plan más amplio para usar a Barack Obama para acabar con la candidatura de Hillary Clinton; y después sentarse a contemplar cómo botan a Obama, mediante una operación dirigida por Londres.

LaRouche se refirió luego al discurso de Clinton en Pensilvania, destacando que uno tiene que ver sus declaraciones desde la perspectiva de la pertinencia de los temas que trata, y la respuesta que ofreció, sin tomar en consideración si sus propuestas son realmente factibles o no, o si se enfocan sobre la magnitud total de la crisis.

Los comentarios de la senadora Clinton tienen que verse en el contexto de la farsa de Dean, Pelosi y otros, que están debilitando la campaña con acciones como las que tomó Dean de anular la primaria llevada a cabo legalmente en Florida. El comportamiento de Dean en el caso de la Florida es inmoral. Su intento por deslegitimizar las elecciones en la Florida es un fraude total. Howard Dean, concluyó LaRouche, no ha mejorado ni un ápice, desde su conducta en los comités electorales en Iowa en el 2004.

Resumen del discurso de la senadora Clinton en Pensilvania

El discurso de la senadora Clinton en la Universidad de Pensilvania en Filadelfia, el 24 de marzo, estuvo dedicado exclusivamente a la crisis financiera y económica, centrada en gran medida en la crisis hipotecaria y sus propuestas específicas para hacerle frente. La senadora Clinton atacó al gobierno de Bush y la Reserva Federal por haber salido al rescate de Bear Stearns con $30 mil millones de dólares, en tanto que no se ha hecho nada para ayudar a los propietarios de viviendas que enfrentan desalojos. La senadora Clinton identificó la crisis bancaria y el impacto que está teniendo la escasez de crédito sobre las familias y las empresas en todo el país.

La senadora Clinton se refirió a las decenas de millones de familias que han sido golpeadas con los embargos hipotecarios y la pérdida de valor de sus viviendas, la ruina de comunidades y la pérdida de ingresos que han generado severas crisis de endeudamiento en ciudades y estados. Repitió su llamado a una moratoria de 90 días en todos los embargos por hipotecas de alto riesgo y un congelamiento voluntario de cinco años sobre las tasas de interés en todas las hipotecas de alto riesgo, y atacó violentamente al gobierno de Bush por no hacer absolutamente nada, excepto reducirle los impuestos al uno por ciento de la crema y nata de los ricos.

Clinton después hizo un llamado a instrumentar el proyecto de ley Frank-Dodd, que involucraría al gobierno federal en la reestructuración de los mercados hipotecarios. Sin embargo, reconoció que las medidas propuestas pudieran no ser suficientes, por lo que pidió la creación de un "grupo de trabajo de emergencia sobre embargos hipotecarios" que cuente con un "distinguido grupo no partidista" compuesto de personalidades como Robert Rubin, Paul Volcker y Alan Greenspan.

La senadora Clinton concluyó su discurso invocando al finado presidente Franklin Roosevelt y pidiendo acciones de inmediato para solucionar la crisis.