LaRouche: detengan ya el programa de biocombustibles de Al Gore, o el genocidio será inevitable

15 de abril de 2008

14 de abril (LPAC).— Ante la creciente amenaza de la hambruna en masa causada por el alza hiperinflacionaria en el precio de los alimentos básicos y su escasez absoluta, especialmente en los países pobres del mundo, el estadista demócrata Lyndon LaRouche dio a conocer los siguientes lineamientos políticos preliminares para la acción. * Toda nación debe tener el derecho a la autodefensa contra la hambruna, contrario a los dictados genocidas de libre comercio impuestos por el FMI y el Banco Mundial. Esto quiere decir el derecho a aplicar controles de exportación, acuerdos de nación a nación y las medidas de fijación de precios que sean necesarias para garantizar la seguridad alimentaria de su población.

* Se debe forjar de inmediato una coalición de naciones que ponga en efecto las medidas que aumentarán la producción de alimentos y la ponga al alcance de los países en la necesidad más acuciante.

* Se debe detener de inmediato el programa de biocombustibles impulsada por el agente británico Al Gore. Este programa está arrebatando actualmente la comida de la boca de los pobres, al utilizar hasta 12% de la cosecha mundial de maíz, una amplia porción de semillas oleaginosas e incluso trigo, como forraje para desperdiciarlo en biocombustibles que son inherentemente antieconómicos. Dicho programa, encima de la política británica de las indias orientales, de libre comercio y producción con base en el mercado, significa un genocidio inevitable.

LaRouche señaló al último análisis de [a:href="http:\/\/larouchepac.com\/static\/2008\/04\/12\/food-crisis.html-0"]Executive Intelligence Review[/a] para definir la magnitud del problema y los parámetros de su solución.