La ratificación del Tratado de Lisboa: ¡Dia de infamia para el parlamento alemán!

2 de may de 2008

por Helga Zepp-LaRouche La señora Zepp-LaRouche es la presidenta del Movimiento de Solidaridad por los Derechos Civiles (BuSo) en Alemania, que ha estado organizando por tode el país contra el Tratado de Lisboa. Su seclaración es una traducción del alemán al inglés y al español. Se le agregaron los subtítulos

El 24 de abril del 2008 se anotará en los anales de la historia como el dia en el que los 517 miembros del parlamento alemán, por diversos motivos, acordaron ratificar un tratado de envergadura, haciendo caso omiso total de la Constitucón, una acción que, en términos prácticos, significa la destrucción de la Constitución y que supone hace realidad una dictadura oligarca en Europa.

El mayor escándalo en todo esto es que con muy pocas excepciones, la mayoría de los parlamentariso ni siquiera se tomaron la molestia de leer el Tratado de Lisboa, o, como lo dijera uno de plano, "un asunto que no vale la pena en nuestro grupo parlamentario".

Pareciera, al menos por ahora, que los cálculos que hicieron los gobiernos europeos en su reunión del pasado 13 de diciembre, fue no solo aprobar el Tratado de Lisboa sino hacer que se aprobara sin mayor discusión en los parlamentos nacionales, sin ningún tipo de debate público en los medios o en los parlamentos, al menos no de forma que la población lo notasae.

A lo que se reduce todo esto es a un calculado golpe de estado desde arriba, por el cual los restos miserables de las competencias legislativas de la que todavía gocen los parlamentos nacionales, se va a entregar, bajo llaves y por completo a la dictadura de la Unión Europea en Bruselas.

Pero va a haber secuelas y no solo en Alemania. El tema va a ir ante el Tribunal Constitucional de Alemania (Burdesverfassungsgericht), ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos en Estrasburgo, y a otros tribunales, en donde se va a presentar el hecho de que se violan varias constituciones nacionales, y tambien el hecho de que el Tratado de Lisboa pretende quitarle sus funciones a todas las constituciones.

Una de las violaciones más severas es que, según la Sección 20, Artículo 2 de la Constitución Alemana [a:name=bfn1;title=bfn1][a:href="#fn1"][1][/a], toda autoridad emana del pueblo, y si el pueblo elije parlamentarios, es precisamente para que representen ese derecho del soberano, el pueblo. En decisiones anteriores, la Corte Constitucional de Alemania ha sostenido que los representantes pueden en verdad delegar parte de ese derecho, por ejemplo, a la Unión Europea; ¿pero totalmente?

Mediante el Tratado de Lisboa, se le quita de hecho a los ciudadanos todo el poder, se suspende la democracia parlamentaria, y cualquier formulación política se delega al despacho creado recientemente del Presidente Europeo (que va a ser electo por dos años y medio), al Consejo de Ministros y a la Comisión de la Unión Europea.

Esto es equivalente a un cambio completo de la Constitución, que cae en los límites de la Sección 146, que dice: "Esta Ley Básica, que es válida para toda la población alemana despues de que se logró la unidad y la libertad de Alemania, dejará de aplicarse el dia en el que una constitución adoptada por decisión libre del pueblo alemán, entre en vigor" [a:name=bfn2;title=bfn2][a:href="#fn2"][2][/a]

El Tratado de la Unión Europea, que según la opinión de prestigiados eruditos jurídicos, se considera que degrada a los parlamentos nacionales al rango de meras "entidades administrativas regionales", es equivalente en realidad a un cambio de la Constitución, incluso si los jefes de Estado usan el truco transparente de cambiarle el nombre a "tratado" en vez de "constitución", después de que el pueblo de Francia y de Holanda rechazó la Constitución Europea por medio de un referendo en el 2005.

Aparte de un puñado de parlamentarios alemanes, la mayoría simplemente aprobó precipitadamente el tratado esta semana, sin siquiera tomarse el trabajo de leerlo. El documento —que intencionalmente es ilegible excepto para un erudito en leyes— fue publicado primero en forma consolidada el 15 de abril ("consolidada" se refiere a la Constitución Europea original que se consolida en el nuevo Tratado con todos sus apéndices, cambios, explicaciones y así por el estilo). En consecuencia, cada uno de esos parlamentarios que, por su profunda ignorancia o indiferencia, haciendo caso omiso de sus responsabilidades como representantes del pueblo aprobaron el Tratado, solo merecen una respuesta: sacarlos de sus puestos lo más pronto posible.

Los medios son cómplices desvergonzados

Si se necesitara otra prueba de que los medios informativos en Europa (y por supuesto, en Alemania en especial) están controlados de arriba abajo, aquí la tienen: entre el 13 de diciembre del 2007, cuando firmaron el Tratado de Lisboa los jefes de Estado, y el 24 de abril, cuando el parlamento lo ratificó, no ha habido un solo artículo o informe en ninguno de los principales medios de comunicación de Alemania, ni siquiera pretendiendo analizar, informar o discutir los pros o contras de una legislación que ataca el núcleo de nuestro orden social.

Para agregarle insulto a la herida, un dia después de que votara el parlamento, es decir, el 25 de abril, el periódico Bild Zeitung publicó un artículo de dos páginas con el título: "El tratado de la UE: Bild descubre la letra pequeña". El periódico destaca algunos de los cambios desastrosos y antidemocráticos como diciendo: "Que malo, Europa acaba de convertirse en una dictadura! Asi que, amigos, ¡más vale que se vayan acostumbrando!".

La completa y desvergonzada complicidada de los medios de comunicación masiva da por sentado de nuevo quíenes son exactamente los que los dirijen.

Otro ejemplo del carácter de los medios: Aunque el mundo entero puede ver por sí mismo, via internet, que en las imagenes de los soldados que fueron a atacar a los manifestantes tibetanos, éstos portan en realidad uniformes indios y nepaleses, no obstante, los medios impresos y electrónicos siguen refiriendose a esos soldados como "chinos". Ni un solo medio impreso o programa de televisión se ha tomado la molestia de decir la verdad. Los ejemplos de dichas manipulaciones de los medios masivos de comunicación son demasiado numerosas como para mencionarlas.

Argumentos sofistas

En cuanto a quienes deliberadamente apoyan el Tratado de la UE, sus argumentos se reducen a sofistería, y con mucho cuidado le sacan la vuelta a discutir el meollo de los cambios. Uno de los principales argumentos de los sofistas es que cualquiera que se atreva a criticar el tratado de la UE, es en realidad un enemigo de Europa. Y que la "paz" en Europa ahora está "garantizada" por medio de este Tratado, y que las guerras mundiales del siglo XX nunca hubieran ocurrido si todas estas naciones hubieran estado unidas en una Europa centralizada.

En realidad, esas guerras mundiales no fueron obra de una sola nación sino de los imperios.

Fueron los imperios británico, austro-húngaro y zarista, así como el reich alemán, los que provocaron la I Guerra Mundial.

Otro argumento sofista es que Europa tiene que inflarse para poder enfrentar el unilateralismo de EU, que ahora se necesita un mundo "multipolar".

Multipolar en verdad, si eso significa un Estados Unidos en modo imperialista, junto con una Europa imperial, y un Imperio Británico renovado con una mancomunidad expandida; utilizados los tres como un ariete en contra de las aspiraciones de Rusia, China e India de convertirse en potencias mundiales. Esto es, entonces, la materia prima de la que se va a componer la primera guerra mundial del siglo XXI.

Si Europa ha de ser fuerte, entonces que lo sea como lo entendió de Gaulle: Europa de las patrias, de las repúblicas soberanas, que trabajan juntas sobre bases bilaterales y multilaterales y que se comprometen de manera positiva con el resto del mundo. Mientras que la dictadura de la UE, maniobrando ahora para acabar con la democracia quitándole el velo de los ojos a nuestros ciudadanos, ya no va a tener que perder tiempo en jueguitos hipócritas de "derechos humanos" y "democracia" en el mundo, que no son más que un mero pretexto para lanzar guerras preventivas disfrazadas de "resolución de conflictos".

¡Todavia hay tiempo para debatir!

Pero la suerte no está echada aún.

Hay organizaciones en movilización en 30 ciudades europeas, manifestándose en contra del Tratado de la UE en respuesta al llamado lanzado por Etienne Chouard, quien encabezó la lucha en contra del Tratado durante el referendo en Francia en el 2005. Todos los miércoles, se celebran estas manifestaciones, atrayendo a los que van pasando precisamente al tipo de debate que el parlamento y los medios masivos de comunicación han intentado estrangular.

En el frente legal, ya están preparándose iniciativas para parar en seco al Tratado. En la República Checa, una mayoría en el senado pospuso toda decisión hasta que el Tribunal Constitucional examine la legitimidad del procedimiento y los contenidos del Tratado.

En Austria, Francia, Alemania, Italia, Dinamarca y Gran Bretaña están en marcha esfuerzos similares. El 21 de junio va a haber un referendo en Irlanda, precedido por una enorme movilización de los agricultores irlandeses, cuyos intereses vendieron rio abajo los burócratas de la UE durante las negociaciones de la Organización Mundial de Comercio, a pesar de la hambruna que se asoma a nivel internacional.

En Alemania todavía hay tiempo para forzar que se ponga el debate sobre la mesa porque el senado no vota sino hasta fines de mayo. Este año habrá oportunidades de decidir sobre la estructura para Europa que realmente se corresponda con las aspiraciones por la democracia y la libertad de la ciudadanía. No hay que olvidar nunca que este año se va a intensificar la crisis financiera a nivel mundial, lo cual va a convertir en papel inservible los planes tan elaborados de nuestros políticos ausentes de la realidad.

¡Es el momento para debatir la vigencia de nuestros principios republicanos y nuestra libertad!

[a:name=fn1;title=fn1][a:href="#bfn1"][1][/a] Artículo 20 (Principios básicos del orden estatal, derecho a la resistencia)

(1) La República Federal de Alemania es un estado federal democrático y social.

(2) Toda la autoridad del Estado emana del pueblo. El pueblo la ejercita por medio de las elecciones y el voto, y mediante la separación de los órganos legislativo, ejecutivo y judicial.

(3) La legislación está sujeta al orden constitucional; el ejecutivo y el judicial están limitados por la ley.

(4) Todos los alemanes tendrán el derecho a resistirse contra cualquier persona que procure abolir este orden constitucional, si no es posible cualquier otro remedio (añadido el 24 de junio de 1968).

[a:href="http:\/\/www.constitution.org\/cons\/germany.txt";target=_blank]http://www.constitution.org/cons/germany.txt[/a]

[a:name=fn2;title=fn2][a:href="#bfn2"][2][/a] Duración de la validez de la Ley Básica (enmendada por el Tratado de Unificación del 31 de agosto de 1990 y el estatuto federal del 23 de septiembre de 1990).