Desplome en remesas de trabajadores inmigrantes significa millones de muertes por hambre en Iberoamerica

6 de may de 2008
4 de mayo de 2008 (LPAC).— El flujo de decenas de miles de millones de dólares en remesas que enviaban a sus lugares de origen en México y otros paises Iberoamericanos los trabajadores migrantes, se está secando, según las estadísticas oficales que aportó el Banco de México -banco central- y un estudio reciente dado a conocer por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). Despues de haber crecido a una tasa de casi 20% por año entre 1994 y 2006, las remesas se estancaron en el 2007, y en el primer trimestre del 2008 cayeron en un 3%, comparado con el mismo período del 2007.

Del total de remesas a Iberoamerica, de cerca de $46 mil millones de dólares en el 2007, un poco más de la mitad de esa suma ($24 mil millones) iba a México. Comunidades, estados e incluso naciones enteras se volvieron dependientes de ese flujo de remesas en la medida en que las políticas británicas genocidas de la globalización y el librecomercio forzaron a enormes porciones de las poblaciones de estas naciones (30% en el caso de El Salvador, 10% en el caso de México) a huir a Estados Unidos en un desesperado intento por sobrevivir ellos y sus familias en sus lugares de origen.

Ahora, el desplome de Estados Unidos como "importador de último recurso" significa que la hambruna y el caos se difundirá por las naciones de Iberoamérica —exactamente como advirtió que ocurriría Lyndon LaRouche, si no se lograba cambiar las desquiciadas políticas económicas británicas. Un estudio reciente del Banco de México informa que un 86% de las remesas son usadas por las familias que están en México, para el "sostenimiento" básico, es decir, sobrevivir.

Las últimas tendencias trimestrales en las remesas que se envían a México nos cuentan parte de la historia:

2 trimestre '06 = 21%

3 trimestre '06 = 13%

4 trimestre '06 = 8%

1 trimestre '07 = 3%

2 trimestre '07 = 1%

3 trimestre '07 = 3%

4 trimestre '07 = 0%

1 trimestre '08 = -3%

Pero la realidad es verdaderamente mucho peor de lo que indican estas cifras promedio. Según el BID, aunque la cantidad total en dólares en remesas a Iberoamerica se ha estancado o caido un tanto, el número de trabajadores que envian dinero a sus lugares de origen "regularmente" cayó dramáticamente de 12,6 millones en el 2006, a 9,4 millones en el primer trimestre del 2008; es decir, 3,2 millones de trabajadores dejaron de enviar dinero regularmente. En terminos porcentuales, en el 2006, 73% de todos los adultos, en E.U., nacidos en Iberoamerica enviaban dinero regularmente a sus lugares de origen, en tanto que en el 2008, esta cifra cayó a solo el 50%. Este es un cambio tectónico en la actividad económica para casi el 25% de los migrantes hispanos en E.U.

Según el BID, el que 3,2 millones envien menos remesas se traduce en que 10 millones de personas en sus lugares de origen ya no reciben ningún apoyo para su "sustento" más esencial. La agencia estima que, producto de esto, unas 2 millones de familias van a caer por debajo del nivel de pobreza, especialmente en México.

Irónicamente, esto va a llevar a que más gente trate de huir de sus paises para venirse a Estados Unidos en busca de la sobrevivencia, exactamente en el momento en que el desplome económico y las políticas perversas en contra de los inmigrantes en Estados Unidos buscan expulsar de Estados Unidos hasta 2 millones de personas en el corto plazo.

La onda de choque ya golpeó.