Cumbre de la FAO sobre alimentos en junio, confrontación decisiva sobre el plan de Gore para "que se mueran de hambre"

11 de may de 2008

6 de mayo de 2008 (LPAC).— La cumbre mundial sobre alimentos en Roma, Italia, entre el 3 y 5 de junio, convocada el año pasado por la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO) de la ONU y otras organizaciones, ya está teniendo confrontaciones violentas en las reuniones preparatorias con los dirigentes agrícolas y de los gobiernos a nivel internacional, que rechazan los dogmas del tema de la FAO, "Conferencia de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial y el desafío del Cambio Climático y la Bioenergía". Dada la crisis mundial de alimentos, muchas naciones están reconsiderando mejor buscar su seguridad alimenticia mediante la producción agrícola y buscando la autosuficiencia en la producción de alimentos. Están rechazando los mitos que controlan la opinión pública, de la era de la Organización Mundial de Comercio (OMC) de que el cambio climático es la fuente de todos los problemas y amenazas y de que la bioenergía es algo bueno para nosotros. Lyndon LaRouche y su Comité de Acción Política LPAC anunciaron una movilización en abril para "Acabar con la OMC" en todas sus formas y su ideologia. La esposa de LaRouche, Helga Zepp-LaRouche, dirigente del Instituto Schiller a nivel internacional, está haciendo un llamado a que se emprendan acciones internacionales de ayuda de emergencia ante el hambre a nivel mundial y para lanzar programas agrícolas en los que se duplique la producción de alimentos -esta tiene que ser la agenda de la conferencia de la FAO en junio.

Pero desde que se programó la cumbre de la FAO, a mediados del 2007, se hizo en torno a premisas totalmente diferentes (www.fao.org/foodclimate/ conference). Desde entonces, claramente empeoraba la subproducción de alimentos, los carteles imponian las cosechas que les reportaban más efectivo, el control sobre las semillas y el hambre. Sin embargo, la conferencia se diseñó apegándose estrictamente a los fraudes con la rúbrica de Al Gore de que las emisiones de gases invernadero en la agricultura y la sobrepoblación están dañando el planeta y de que los biocombustibles es algo deseable. Los otros convocantes de la cumbre son el Grupo Consultivo sobre Investigaciones Agrícolas Internacionales (CGIAR) que ha estado padeciendo por falta de fondos en los últimos 25 años y se ha pegado al fraude del cambio climático; el Fondo Internacional para el Desarrollo Agrícola (un ramal hermano de la FAO en la ONU); y el Programa Mundial de Alimentos, que permaneció inactivo mientras el tonelaje anual de ayuda mundial de alimentos caía de 15 millones de toneladas métricas (en los 1990) a menos de 8 millones el año pasado.

El portal electrónico de la FAO, "Por qué se convoca ahora a una conferencia" contiene una gráfica donde se señala que la agricultura contribuye a las dañinas emisiones de gases invernadero con un 14%. Cuando Al Gore repitió esta línea ante los productores de arroz de la India a principios de este año, tuvo que huir ante sus vehementes protestas.

La FAO auspició ocho eventos previos a la conferencia, llamados "reuniones de expertos" entre febrero y abril. Entre los tópicos de discusión se contaban, "política bioenergética, mercados y comercio y seguridad alimenticia", "adaptación al cambio climático y mitigación" y así por el estilo.

Se propone que la cumbre de junio de la FAO sea para jefes de estado, ministros y entidades privadas y ONGs. Hasta ahora, el presidente de Brasil, Luiz Ignazio Lula de Silva y el presidente de Francia, Sarkozy, han dicho que van a asistir.

Los representantes de 44 gobiernos reunidos en Virginia fundaron la FAO en 1943, con el aliento de FDR para fundar una organización permanente sobre alimentos y agricultura. El destacado personaje del Sistema Americano, David Lubin, en cuyo honor la FAO nombró su biblioteca, fundó en 1908 su organización predecesora, el Instituto Agrícola Internacional. La primera reunión de la FAO se celebró entonces en la ciudad de Quebec en 1945, como parte de la ONU; en 1951, la agencia se mudó a Roma. Al principio, los trabajos de la FAO de recabar registro de datos, y aportar un foro para la discusión, estaban nominalmente dedicados a ponerle fin al hambre, pero en las últimas décadas la FAO se alineó totalmente con la globalización controlada por los carteles que han destruido los programas agrícolas nacionales.