Se dividen los cancilleres arabes en torno al juego geopolítico britanico en Líbano

14 de may de 2008

11 de mayo de 2008 (LPAC).— Los británicos y los cómplices sauditas de Cheney en la conspiración, sufrieron otro revés en Líbano el domingo, cuando en una reunión de emergencia de los cancilleres árabes no pudieron hacer que se aprobara una resolución en la que se culpaba al Hizbolá de la violencia en Líbano. El golpe al empuje británico hacia una nueva guerra regional en el sudoeste asiático, estuvo acompañado de otro revés, en la habilidad de Irán para negociar ayer otra tregua del gobierno de Iraq con la milicia del Ejército de Mahdi. Sobre Líbano, de acuerdo con la agencia francesa AFP, Egipto, con el apoyo de Bahrain, Jordania, Kuwait, Líbano, Arabia Saudita y los Emiratos Arabes Unidos, había presentado una resolución que destacaba el "rechazo (de la liga) al uso de la violencia armada para obtener objetívos políticos fuera del marco de la legalidad constitucional y la necesidad de que se retiren todas las armas de las calles". Un diplomático no identificado por nombre le dijo a la AFP que "muchos paises están en contra de este texto porque condena implícitamente al Hizbolá".

La reunión de la Liga Arabe ocurrió después de los acontecimientos del sábado en Beirut, donde el Hizbulá logró frustrar el intento de la coalición creada el 14 de marzo por Washington y Londres y las milicias Sunní por desatar una guerra civil. En vez de esto, el Hizbulá sacó las milicias del occidente de Beirut y entregó zonas de la ciudad al Ejército Libanés. El primer ministro Fouad Siniora capituló, por el momento, y canceló sus ordenes en contra del Hizbulá de principios de semana.

Sin embargo, los británicos no se rinden. El canciller británico David Mulliband le habló por teléfono a Siniora el sábado para asegurarle que contaba con el respaldo británico.

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