LaRouche señala el ejemplo histórico de Turquía contra Sykes-Picot como la clave para entender la diplomacia sirio-israelí

25 de may de 2008

25 de mayo de 2008 (LPAC).— El estadista estadounidense Lyndon LaRouche, quien ha promovido la ruta de paz entre Israel y Siria como la clave para cambiar la dinámica en toda la región del sudoeste asiático, comentó hoy sobre las anunciadas conversaciones sirio-israelíes, con mediación del gobierno turco. Acaban de concluir tres días de pláticas indirectas entre los negociadores israelíes y sirios en Angora, promovidos por el canciller turco. Todas las partes anunciaron que estaban satisfechos con el avance logrado y que esperaban que se celebraran pronto nuevas pláticas. LaRouche destacó la importancia del papel de Turquía, y puso como ejemplo el papel decisivo del dirigente turco Mustafá Ataturk (1881-1938) en la lucha en contra del Tratado anglofrancés Sykes-Picot, con el que buscaban adueñarse del antiguo Imperio Otomano como parte de la esfera de influencia colonialistas francesa y británica, después de la Primera Guerra Mundial. Ataturk contrarrestó las maquinaciones anglofrancesas negociando un acuerdo fronterizo estable con Siria, y este ejercicio del poder soberano del gobierno sentó un precedente en la región, que ahora se procura de nuevo, con la diplomacia triangular, con el objetivo de asegurar una paz permanente entre Israel y Siria. En septiembre de 2007, Lyndon LaRouche exortó a Siria e Israel a llegar a un acuerdo de paz, argumentando que dicho acuerdo de paz, al que casi llegaron los dos países en 1994 y de nuevo en 2000, podría cambiar toda la dinámica en la región hacia una dirección más positiva. En la conferencia de paz sobre el Medio Oriente en Annapolis, Maryland de noviembre del 2007, Rusia propuso ser el anfitrión de una conferencia de seguimiento en algún momento durante 2008, que se enfocara de manera prominente en un acuerdo de paz sirio-israelí. El vicepresidente Dick Cheney y el director de la Oficina sobre el Medio Oriente del Consejo de Seguridad Nacional insisten en que tiene que reemplazarse el régimen de Assad en Damasco y presionan para que se le aplique a Siria el total aislamiento económico y diplomático. Las pláticas sirio-israelíes mediadas por Turquia, representan un repudio directo a la política de Cheney, Abrams y los británicos.