El cartel petrolero angloholandés impulsa la hambruna

31 de may de 2008

28 de mayo (LPAC).— En vísperas de la reunión de Alto Nivel sobre la Seguridad Alimentaria Mundial, que sostendría del 3 al 5 de junio la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en Roma, surgieron pruebas evidentes de que las empresas financieras del cartel petrolero angloholandés, con sede en Londres, que controlan el mercado de petróleo de entrega inmediata y a las principales petroleras del orbe, impulsaban la cada vez peor "hambruna por el alto precio de los alimentos", que amenaza con matar de inanición a millones de personas en el llamado Tercer Mundo. La especulación ha elevado el precio del petróleo por encima de 130 dólares por barril, lo que significa la hiperinflación de todos los componentes de la producción de alimentos, desde el combustible para tractores (ahora cuesta el doble), hasta los fertilizantes de sulfuro y el transporte (ambos 80% más caros). Pero el crimen del cartel es peor, como indica un informe que emitió la FAO el 28 de mayo.

Los precios del petróleo en el mercado de entrega inmediata y del maíz en las lonjas mercantiles del mundo, empezaron una alza explosiva en julio de 2007, que todavía continúa. Con cada alza especulativa del petróleo —en septiembre-octubre de 2007, en febrero, abril y mayo de 2008—, el precio del maíz se ha disparado por una cantidad correspondiente. Según el informe de la FAO, el 30% del maíz producido en Estados Unidos este año será destinado a la fabicración de etanol. Las gráficas de la FAO prueban que hay una conexión mortífera muy simple: cada vez que el precio del petróleo salta, se dispara el del etanol, lo que a su vez aumenta el del maíz. Por otra parte, el aumento de precio del maíz debido a la especulación petrolera, lleva a la sustracción de tierras de cultivo de trigo, soja y otros cereales, para dedicarlas al cultivo del maíz, lo que aumenta el precio de estos otros alimentos.

Ya para fines de 2007 este proceso resultó en manifestaciones y motines en más de 30 países, porque la escacez y el aumento repentino de precios de productos básicos puso en peligro la alimentación de millones de personas.

El cartel petrolero angloholandés impulsa la hambruna en el mundo. Los especuladores petroleros no solamente son estafadores, sino genocidas en potencia, que apuntan a matar más seres humanos que Hitler.

Vea el cortometraje "Cortafuego" de LaRouche PAC para entender cómo la tormenta hiperinflacionaria en Alemania se convirtió en genocidio a partir de 1922-1923. Hoy día amenaza con hacer lo mismo en todo el planeta si no se derrota a la oligarquía financiera británica, sobre todo en el asunto de vida o muerte de la comida.