¿Se hundirá Europa antes que EU?

21 de julio de 2008

21 de julio de 2008 (LPAC).— Mientras que el tejido mismo de la civilización se desmorona ante el peso de una desintegración financiera global y la incapacidad del liderato político de hacerle frente a la crisis con algo que se aproxime a un enfoque competente, los pueblos del mundo enfrentan una misma pregunta: ¿Intervendrás para que tu gobierno vuelva a funcionar antes de que el mundo se hunda en una nueva Era de Tinieblas? La parálisis política ha sentado sus reales en todo el estrato dirigente del mundo occidental, en tanto que la élite financiera intenta torcer la realidad para que se ajuste a sus deseos, solo para toparse con que hay poderes en el universo que son mucho más formidables que los oligarcas parásitos y sus lacayos. Los oligarcas, después de haber destruído la economía mundial con su demente plan para controlar al mundo, ahora se enfrenta a que ese sistema destruído es incapaz de salvarlos a ellos de las consecuencias de sus propias acciones.

Washington se encuentra prácticamente paralizado ante la exigencia de los financieros de que los rescaten, y los eunucos políticos de ambos partidos hacen fila detrás de ellos, con las manos extendidas para recoger las migajas que se caen de las mesas de sus amos. Siguen insistiendo en promover medidas que en el mejor de los casos no van a resolver nada y que en el peor, acelerarán el desplome, sabiendo todo el tiempo que no va a funcionar, pero negándose a sacudirse a los titiriteros que tiran de sus cuerdas.

"Esta es una desintegración total, sin señales de confianza en el gobierno, ¡ninguna!" dijo el economista Lyndon LaRouche. "No tienen ninguna solución, ni idea de qué diablos hacer. Ni siquiera guardan esperanzas".

Aunque los comentarios los hizo LaRouche específicamente sobre el gobierno de Bush, se aplican tambien a la mayor parte del liderato político en Europa, en donde las estructuras del Tratado de Maastricht actúan como una camisa de fuerza que evita que las naciones emprendan acciones soberanas para defenderse. El problema mayor en Europa es el enquistado sistema de clases, con criaturas como reyes y reinas, principes y duques, que todavía merodean por los paisajes, entrelazados con una estrata de oligarcas financieros, todavía más dominante, al viejo estilo veneciano. En los Estados Unidos, con todos nuestros problemas, todavía tenemos los grandes ideales codificados en la Declaración de Independencia y la Constitución, y la creencia hondamente arraigada de que todos los hombres fueron creados iguales. Estas ideas provinieron de Europa pero no se pudieron llevar a cabo allá, en donde el poder de la alianza entre financieros y aristócratas fue demasiado fuerte, y demasiadas de las personas comunes y corrientes adoptaron la mentalidad de siervos, atados por las antiguas doctrinas de clases.

Acorralado por Europa

Estados Unidos, debido a su sistema de gobierno republicano más avanzado, tiene el poder de usar sus facultades soberanas y crédito soberano para salirse de esta espiral viciosa mortal mundial y todavía en la mente de nuestra población y en nuestras instituciones existe la memoria de hombres como Abraham Lincoln y Franklin Roosevelt, quien condujo a la nación a la victoria en sus negras horas. Está ahí, en gran parte en suspenso y en espera de ser activada. Ese legado no existe en Europa, con sus monarquías, ducados, y democracias parlamentarias y seudodemocracias. Bajo la Unión Europea y Maastricht, las naciones de Europa han entregado sus soberanías a la burocracia de la Unión Europea (UE), y han entregado sus propias divisas en aras del euro. Este sistema lo creo la oligarquía financiera, actuando a través del sistema financiero liberal angloholandés, como forma de controlar a las naciones, para evitar que rompieran, económica y políticamente, con la austeridad que se les esta imponiendo.

El carácter malicioso de esta operación se puede ver en el fascista Tratado de Lisboa, y la campaña para imponerlo. Para que éste Tratado pueda ser aprobado se requiere el consentimiento unánime de todas las naciones, lo que significa que el "NO" al Tratado del pueblo irlandés debió haber sido suficiente para acabar con el Tratado. Sin embargo, inmediatamente después de que se registró el "no" irlandés, los promotores del Tratado empezaron a fraguar otra forma de tratar de imponerlo de todos modos. En la Europa moderna, se fomenta la participación ciudadana, siempre y cuando se den cuenta de que sus votos no cuentan para nada.

Esta pérdida de soberanía le ha arrancado a las naciones de Europa su capacidad de intervenir de manera efectiva ante el mayor crac financiero que haya visto el continente desde la Peste Negra del Siglo XIV.

La única solución a esta espiral mortal es el plan que delineó LaRouche, que implica un retorno al Sistema Americano de Economía Política. El punto de partida es usar los poderes constitucionales para someter al sistema financiero al equivalente a un procedimiento por quiebra, congelando las enormes montañas de deuda y protegiendo a las naciones y sus poblaciones -al asegurar que continue el flujo de bienes y servicios esenciales, que la población mantenga sus empleos y sus hogares, y que empiece, como prioridad inmediata, la reconstrucción del sector productivo de la economía. El gobierno, como vocero de la población, tiene que ejercer su dominio sobre los bancos, corporaciones y mercados, y tiene que trabajar con otras naciones afines, en cooperación internacional, para recuperar al planeta de manos de los parásitos. Pudieramos tener que vencer obstáculos políticos para instrumentar dichas medidas pero las palancas para hacerlo están imbuidas en nuestra forma de gobierno, palancas que no existen en Europa.

Resistencia

Esto no quiere decir de ninguna manera que en Europa no exista resistencia a estos oligarcas y sus políticas, porque la existe. En Italia, el ministro de Economía y Finanzas Giulio Tremonti, está librando una valiente batalla en contra de los dictadores financieros y su saqueo especulativo de las poblaciones. Tremonti ha propuesto restricciones a las transacciones con derivados, y la especulación con alimentos y petroleo. Su disposición para pelear lo ha convertido en el personaje más popular de Italia, en donde en las encuestas, cuenta con un 75% de apoyo entre la población a su propuesta, "impuesto Robin Hood" a las transacciones especulativas y un 56% de apoyo a su plan de estampillas de alimentos para los pobres. Estas cifras tambien muestran que en Europa, al igual que en Estados Unidos y otros lugares, la población está hambrienta de dirigentes que realmente traten los problemas reales que enfrentan y están hartos de las insípidas perogrulladas que caracteriza a la mayor parte de las campañas políticas.

Naturalmente, los chicos de los banqueros han atacado a Tremonti, como Mario Draghi, gobernador del Banco de Italia y dirigente del foro con el nombre dudoso de Foro para la Estabilidad Financiera del Banco de Pagos Internacionales (BPI). Draghi protestó que la propuesta de Tremonti de un impuesto a las ganancias súbitas en la especulación dañarían los mercados financieros y aumentaría los costos, lo que en última instancia, repercutiría en los consumidores. Tremonti respondió observando que Draghi y los de su clase siempre prefieren imponerle impuestos a los trabajadores, que no pueden pasarle la responsabilidad a otro. Tambien atacó a Tremonti, uno de los arquitectos del Tratado de Lisboa, el exprimer ministro italiano Giuliano Amato, quien fue confrontado por el Movimiento de jóvenes larouchistas (LYM) en Berlín, cuando habló en la conferencia "Europa despues del "no" irlandés. Amato mostró su verdadero rostro al defender el Tratado, en particular los aspectos de estado policiaco y militar y dijo que debe ser aprobado a pesar del veto irlandés. La humanidad no necesita estados nacionales, declaró el eunuco.

Asimismo, Europa cada vez se dá más cuenta de que la energía nuclear, que se ha satanizado y casi eliminado totalmente en la mayor parte de los paises occidentales, es parte esencial de cualquier estrategia nacional de generación de energía eléctrica. Un estudio del RWI (Instituto de Investigaciones Económicas) alemán mostró que la energia nuclear es con mucho la forma de generación más barata, produciendo electricidad a 2 centavos por kilovatio hora, comparado con 40 centavos de la solar. La población alemana ahora está dividida 50-50 entre los que están a favor y los que están en contra de la energia nuclear, en la medida en que los seudoambientalistas verdes pierden terreno ante la dura realidad de una ruina inmimente, y está creciendo el apoyo a la construcción de plantas de energia nuclear. El gobierno italiano tiene planes para generar una cuarta parte de su electricidad a partir de la energia nuclear, lo que fuentes industriales dicen va a requerir de una docena de reactores de un gigavatio. Italia clausuró todas sus plantas nucleares despues de la histeria por lo de Chernobyl. En Francia, que ha mantenido resueltamente su sistema nuclear, el importante petrolero Total se asoció con Areva y Suez para consltruir dos plantas de energia nuclear en EAU (Emirato Arabes Unidos), a cambio de petroleo. Por toda la región ya se están discutiendo acuerdos similares.

Francia también ha sido un bastión de resistencia a las políticas genocidas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). Su presidente Nicolás Sarkozy ha dicho que Francia no firmará el acuerdo de la OMC en Ginebra el 21 de julio y lo apoyan en esta posición las principales organizaciones agrícolas de Francia, que consideran a la OMC como "peligrosa para los agricultores".

Luego, tenemos los acontecimientos en Rusia, en donde el primer ministro Vladimir Putin y el presidente Dmitri Medvedev han estado discutiendo sobre la energia nuclear, la necesidad de parar la conversión de las tierras agrícolas en producción de biocombustibles, y la organización de un nuevo sistema financiero con base en el rublo para generar el financiamiento para proyecto de desarrollo económicos, en oposición a la especulación. Cuando asistió a la reunión del G-8 en Japón, Medvedev se reunió con los dirigentes de China, India y Brasil, en la primera cumbre de las naciones del BRIC (Brasil, Rusia, India y China), en donde discutieron una coordinación económica, la crisis financiera y la crisis de alimentos.

Se acaba el tiempo

Estos pasos, aunque sean tan positivos, corren el riesgo de ser rebasados por la velocidad del desplome económico que arrasa al planeta. Además de estar expuestas por los valores en bienes raíces e hipotecarios de EU, las naciones de Europa también tienen que enfrentar sus propias burbujas financieras en los bienes raíces. En Gran Bretaña, España, y Dinamarca, ya han quebrado bancos o requerido rescates de emergencia de parte de sus bancos centrales, y el proceso acaba de empezar. El Banco Central Europeo (BCE) tiene en vida suspendida monetaria a algunos de los bancos españoles, como el Banco Santander ligado al Royal Bank de Escocia. Los banqueros británicos están clamando por apoyos de este tipo al Banco de Inglaterra. Al apoyar al Banco Santander, el BCE tambien le está ayudando a los británicos, debido a que el Banco Santander ya es propietario del Abbey National y está comprando Alliance & Leicester del Reino Unido.

El precio de las viviendas en Gran Bretaña ha caido 9% desde su punto más alto en agosto, y este año pudiera terminar con menos de 100,000 nuevas viviendas construidas, 190,000 menos que el año pasado. El valor de la propiedad comercial en Gran Bretaña ha caido entre 15 y 20%, lo que la desencadenado pérdidas a todos los niveles del espectro, incluyendo las propiedades de la corona de su majestad, que tiene sustanciales propiedades en Londres y en todo el pais. Quizá la situación esté aún peor en España, en donde la principal constructora de viviendas Martinsa Fedesa se declaró en quiebra. No es más que la primera en caer; por todo el pais, hay 700,000 viviendas sin venderse, y en la región de la Mancha en Castilla, cerca del 70% de las casas construidas en los últimos 3 años continuan sin venderse. En Dinamarca, el banco Roskilde, un banco regional mediano, anunció que estaba al borde de la quiebra debido a los préstamos hipotecarios incobrables, y una línea de crédito de emergencia del Banco Nacional Danés por 1 millón de euros lo mantuvo funcionando; 30 de los 47 bancos de Dinamarca están en la lista de supervisión de la Institución de Supervisión Financiera Danesa debido a sus exposiciones créditicias y en bienes raices.

Esto es indicativos de los problemas que enfrentan las instituciones financieras europeas, y tras ellos residen los problemas de la economía física, en donde el costo del combustible ha arrasado con los camioneros y los pescadores. En vez de emprenderla contra los especuladores la Comisión de la Unión Europea está aconsejando a los pescadores que abandonen sus empleos e incluso hasta les ha pagado a algunos para que lo hagan. La Comisión tambien está insistiendo en que el astillero polaco, piedra angular de la economía polaca, repague los subsidios que han recibido del gobierno. La Comisión está usando este asunto para tratar de forzar al presidente polaco Lech Kaczynski a que firme el Tratado de Lisboa.

La cuestión es la soberanía

No estamos argumentando que la economía europea está peor que la de EU, ya que ambas están paralizadas ante la fractura del sistema financiero internacional, y ambos están en quiebra. Lo que le dá a Estados Unidos una ventaja sobre Europa son los rasgos superiores del sistema constitucional estadounidense, lo que le dá al Congreso de E.U. control sobre la emisión de crédito. En las partes de Europa dominadas históricamente por los venecianos y el sistema liberal angloholandés, el capital privado siempre ha dominado a los gobiernos. En el Imperio Británico, el que gobierna no es el gobierno británico, ni siquiera la reina, sino la City de Londres, y el moho lamoso de financieros que controlan la City.

Por otro lado, los Estados Unidos tienen toda la autoridad que se necesita bajo la Constitución para dominar estos flujos de capital privado, con el aporte de instrumentos poderosos con los cuales se puede mantener a raya a los parásitos imperiales. Franklin Roosevelt, por ejemplo, usó los poderes del gobierno para quebrarle el espinazo a los banqueros durante la Gran Depresión, pavimentando el camino para el Nuevo Trato. Las audiencias sobre las causas de la crisis bancaria y la legislación que le siguió, le asestó un golpe a la Casa Morgan controlada por los Británicos, del cual nunca se ha podido recuperar totalmente, enviando señales alrededor del mundo de que los Estados Unidos no solamente eran capaces, sino que estaban determinados, a defenderse y defender a su población.

Hoy, es necesario este mismo espíritu, si es que el mundo ha de evitar una nueva Era de Tinieblas. Estados Unidos tiene que retornar a esto y Europa necesita encontrarlo.