El mundo embrollado por mantener a flote el sistema bancario británico.

22 de julio de 2008

21 de julio del 2008.— El sistema bancario británico se está desintegrando a toda velocidad y la City de Londres todavía se las arregla para hacer que los demás lo saquen del atolladero, entre ellos la Reserva Federal (Fed) de Estados Unidos. Nada de esto estaría sucediendo si la Fed hubiera seguido la directiva de Lyndon LaRouche de elevar a 4% la tasa de interés estadounidense, como una medida temporal urgente. La última medida carterista se relaciona con el banco hipotecario británico número 1, el insolvente HBOS, que hoy fracasó miserablemente en la venta de unos $8 mil millones de dólares en acciones adicionales entre sus propios accionistas, conocido como "demanda de efectivo". Sólo pudo colocar 8.3% del total, dejando a los bancos garantes, el Dresder Kleinwort de Alemania y el Morgan Stanely de EU, buscando otros incautos para que compraran la basura financiera o se la tragaran ellos solos. Pero al Dresdner y al Morgan Stanley los respalda a su vez el Banco Central Europeo y la Fed. De manera que adivinen quién pagará la cuenta.

Los británicos dirigieron una operación similar el 11 de julio a través del Banco Santander de España, en la adquisición del quebrado banco Alliance & Leicester. El mismo Santander apenas ha mantenido la nariz a flote intercambiando su tóxica deuda hipotecaria y otras con el BCE a cambio de liquidez. La semana anterior, el quebrado Banco Barclays sólo colocó 19% de la demanda de efectivo que necesitaba con urgencia y, por tanto, tuvo que recurrir al acaudalado fondo soberano QIA de Katari para que lo rescatara.

Y el final no se vislumbra ya que la totalidad del sistema bancario británico se está desmoronando. El Sunday Times de Londres lo admite en un artículo del 20 de julio titulado "Huyen los inversionistas conforme se desmorona la confianza en los bancos", cuya primera oración contiene la mentirota muy familiar de que "nadie predijo la escala del derrumbe´´. Al momento, informa el Times, "se ha evaporado la confianza en los bancos... La credibilidad de la banca está en ruinas".