¡Dénle una oportunidad a la diplomacia!

23 de julio de 2008

20 de julio de 2008 (LPAC).— De acuerdo a las crónicas adelantadas, las pláticas en Ginebra del 19 de julio, entre Irán y el P5+ 1 (los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU: Estados Unidos, Rusia, China, Gran Bretaña, Francia, más Alemania) no lograron ningún avance fundamental sobre el programa nuclear de Irán y otros temas de seguridad regional. El jefe de las negociaciones de la Unión Europea (UE), Javier Solana, le dijo después a los reporteros que él iba a conferenciar con el jefe de las negociaciones de Irán, Saeed Jalili, en dos semanas, esperando que para entonces haya una respuesta más definitiva de Irán sobre la oferta del P 5 + 1 de pláticas más abarcantes. "Fue una reunión constructiva, pero aún no obtenemos respuesta a nuestras preguntas" le dijo Solana a los reporteros en Ginebra, después de las pláticas. Jalili calificó las pláticas de "constructivas y progresando". Un punto sobresaliente en la reunión en Ginebra fue la presencia del diplomático número tres del Departamento de Estado de EU, el subsecretario de estado William Burns. Su presencia, un rompimiento con la política de no participación en pláticas directas con Irán del gobierno de Bush, marcó el nivel más alto de involucramiento diplomático oficial entre Washington y Teherán desde 1979.

Es más, dias antes de la reunión de Ginebra, el Asesor de Seguridad Nacional del presidente Bush, Stephen Hadley estuvo en Turquía, conferenciando con altos funcionarios turcos, solo un dia antes de que el Canciller iraní llegara a Ankara para reunirse con los mismos dirigentes turcos. Fuentes de Washington cercanas a la Casa Blanca le informaron a la E.I.R. que el gobierno turco está funcionando como un canal de comunicación entre Bush y el regimen iraní.

Por el momento la diplomacia ha triunfado sobre el partido de la guerra.

En este contexto frágil, Lyndon LaRouche le ha urgido vigorosamente a todas las partes que mantengan activa esta ruta diplomática. Semanas antes de la reunión de Ginebra, LaRouche emitió una declaración pública, en la que advertía que no se le debe imponer ningun plazo a los iraníes. LaRouche tomó notas cuidadosas sobre la compleja situación faccional dentro del liderato iraní, y citó el rompimiento de pláticas de noviembre del 2005 entre el entonces presidente ruso Vladimir Putin y el entonces negociador iraní Ali Larijani, como un ejemplo de los peligros que se corre al tratar de imponer "líneas rojas" y plazos a las pláticas, delicadas y complejas.

El 19 de julio, mientras se desarrollaban las pláticas de Ginebra, LaRouche reiteró: "Siempre que se pueda mover hacia adelante este proceso diplomático, es una buena idea ser paciente y dejar que procedan las pláticas. Las pláticas serias, en sí mismas, son intrínsecamente útiles" dijo LaRouche. "Dejen que sigan adelante, mantengan las puertas abiertas".

LaRouche destacó el cambio en la posición del gobierno de Bush y observó que "alguien está trabajando con [la Secretaria de Estado Condoleezza] Rice" y manteniendo a raya a la facción del partido de la guerra, encabezado por el vicepresidente Dick Cheney -al menos por el momento. Es claro, de nuevo, que las fuerzas armadas de EU, incluyendo el Secretario de la Defensa Robert Gates, tienen un papel medular en este esfuerzo en contra de la guerra.

El almirante Michael Mullen, jefe del Estado Mayor Conjunto, viajó recientemente a Israel para conferenciar con sus contrapartes ahí y, según fuentes de la E.I.R. en ambas naciones, lanzó una fuerte advertencia de que los Estados Unidos no van a condonar ningún ataque militar unilateral israelí en contra de Irán. Dentro del mismo Israel no existe un frente unido pro guerra. El general Gabi Ashkenazi, el jefe del Estado Mayor israelí, recientemente le dió un informe de 45 minutos al gabinete israelí, en donde advertía sobre las consecuencias de un ataque israelí a los sitios nucleares de Irán, en particular a las instalaciones de enriquecimiento en Natanz. Sin embargo, los línea dura en el gabinete israelí, entre ellos el viceprimer ministro y exsecretario de la defensa Shaul Mofaz, están promoviento abiertamente ataques preventivos de Israel en contra del programa nuclear iraní, y el exprimer ministro Benjamin Netanyahu continua siendo el aliado más fiel de Dick Cheney, constantemente recitando la línea de que el presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad "es Hitler".

Casi nadie está siquiera observando con atención lo que los británicos, de la triste infamia Sykes-Picot, están moviendo, en todas estas maniobras diplomáticas delicadas.

Es precisamente en un momento como este, cuando se estrella la economía mundial, y cuando es mayor el peligro de una guerra mundial catastrófica, que debe escucharse la sabia palabra de LaRouche.