Morgan Stanley y Goldman Sachs: las zorras al mando del gallinero

23 de septiembre de 2008

22 de septiembre del 2008 (LPAC).— El domingo a las 9 de la noche, el consejo de la Reserva Federal aprobó las solicitudes de Goldman Sachs y Morgan Stanley para convertirse en bancos comerciales. De este modo, desaparecerán los últimos bancos de inversión grandes que quedaban en Wall Street, 14 meses después de que Lyndon LaRouche declarara muerto al sistema financiero. Como se vio en la compra de Merryl Lynch por el Bank of America, están reorganizando las operaciones de banca de inversión que quedan en el aparato de la banca comercial, donde se supone que será más manejable su desaparición. Si bien las explicaciones que se dan son muchas, el simple hecho es que con la desaparición de los mercados de valores, estos dos gigantes de Wall Street ya no eran viables y ésta es la única esperanza que tienen de sobrevivir. Como bancos comerciales regulados ahora por la Reserva Federal, por supuesto que tendrán acceso a la lista creciente de los mecanismos públicos de rescate financiero. Ahora lo que se planea es una consolidación rápida del sector bancario en un puñado de bancos gigantes con funciones tanto de depósito como especulativas, combinando la banca de inversión y comercial en formas que se regresa a la era antes de la Gran Depresión, cuando los bancos intencionalmente descargaron de golpe su papel malo sobre sus clientes para protegerse del crac. Franklin Delano Roosevelt usó la Ley Glass-Steagal de 1933 para meter una cuña entre la banca comercial y la de inversión como una manera de ponerle un alto a semejante abuso. El Congreso, a instancias de los bancos, comenzó a debilitar la Ley Glass-Steagal en los 1980 y finalmente repelida oficialmente en l999, facilitándole a los bancos regresaran a sus métodos rapaces anteriores a Roosevelt.

LaRouche dijo el 15 de septiembre, tras la bancarrota declarada de Lehman Brothers, que "todos los bancos e instituciones financieras están enfermos, pero a estas alturas, tienes que empezar a reducir lo que tratas de rescatar... Es una cuestión de triaje. Ahora empieza ese triaje.

El secretario del Tesoro Paulson, el presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke y el resto del Equipo de Protección de Hundimientos buscan ahora su propia forma de triaje, intentando rescatar tanto papel especulativo como se pueda. Todo mundo debiera saber que Paulson es un ex presidente y director ejecutivo de Goldman Sachs. El zorro ciertamente que está a cargo del gallinero.

Cuando empiece la ola de quiebras bancarias, Goldman Sachs y Morgan Stanley estarán ahora en la posición de empezar a posesionarse con avidez de bancos después de que la FDIC haya absorbido las pérdidas y de ese modo devenir en bancos grandes ellos mismos. Ellos, y otros gigantes como J.P. Morgan Chase, Citigroup y Bank of America, pueden usar sus depósitos bancarios como su propio cochinito especulativo.

Esta crisis apenas empieza y se agravará mucho más en cosa de horas y días. Como AS IT DOES, debe recardársele a la gente pertinente y responsable —incluso si es necesario que ejerciten su memoria— que esta crisis no habría sido posible sin el cambio sistemático de las regulaciones bancarias del presidente Franklin Roosevelt que, entre otras virtudes, mantuvo las actividades arriesgadas de los bancos de inversión separadas de las actividades necesarias de los bancos comerciales. Las regulaciones de FDR representaron el punto culminante de la regulación financiera nacional moderna, que es precisamente la razón de que los banqueros demandaran que se repelieran en favor del viejo modelo imperial.

Como insistiera LaRouche en el programa radial por internet LaRouche Show el 20 de septiembre: "Lo que se tiene que hacer es tomar una serie de medidas que he estipulado; por otra parte, tenemos que actuar según el principio jurídico que teníamos: la ley Glass-Steagall. Lo que tenemos que hacer ahora es ir de inmediato y tomar todos los bancos que son reales, bancos autorizados, estatales y federales, de los que dependen las comunidades, y plantear lo que propuse el año pasado como la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda. No debe haber embargos en masa contra nuestros ciudadanos. No podemos permitir que se cierren los bancos que son esenciales para la comunidad. De manera que tenemos que separar la parte de la banca que es real, de esta banca de dinero chueco que se ha estado engullendo a los bancos verdaderos".