“¡Paren la conversión de los tahures financieros en casas bancarias!

12 de noviembre de 2008

11 de noviembre de 2008 (LPAC).— Anoche, en lo que tiene todas las trazas de ser una maniobra fraguada por el parásito Equipo de Protección, el gobierno federal aprobó la solicitud de American Express de convertirse en una sociedad bancaria. Al anunciar la medida, el presidente ejecutivo de American Express, Kenneth Chenault dijo que la compañía quiere "quedar mejor posicionada para aprovechar los diversos programas que ha presentado o que pudiera presentar el gobierno federal para apoyar a las instituciones financieras de Estados Unidos. Continuaremos trabajando para extender nuestra base de depositos para ampliar nuestras fuentes de financiamiento. Con la supervisión de la Reserva Federal ganaremos mayor acceso al capital ofertado en los programas respaldados por el actual y el futuro gobierno". Esa declaración es explícita: Primero, American Express quiere una tajada de los billones de dólares que está repartiendo el gobierno de E.U. en su programa de apoyo a los zombies, y segundo, quiere depósitos como fuente de financiamiento. Esto no debe sorprender, dado que Goldman Sachs y Morgan Stanley han tomado el mismo camino, y un montón de otros han solicitado que se les apruebe el cambio, incluyendo a GMAC, el brazo financiero de la General Motors y Cerberus. Claramente estas instituciones están en problemas financieros y necesitan dinero desesperadamente si es que quieren sobrevivir.

Sin embargo, ese no es el punto. El punto es si es una buena política pública el permitirle a las instituciones financieras en bancarrota convertirse en bancos con el propósito expreso de usar el dinero de los depositantes para tratar de salvarse a ellos mismos. La respuesta a esta pregunta es un NO enfático. Ya hay demasiadas zorras en el gallinero.

Lo que debería estar haciendo el gobierno federal es hacer que el sistema bancario sea más seguro, y eso significa ponerle fin a la especulación y a las actividades no bancarias dentro del sistema bancario —exactamente lo opuesto a lo que está sucediendo con estas conversiones. Las consecuencias de estas acciones irresponsables serán espantosas, como lo hemos explicado en diversas ocasiones.

La única forma de salvar al sistema bancario, y con esto queremos decir la banca en su forma tradicional, no la especulación o las transacciones con derivados y los swaps de créditos morosos, es regresar a nuestra nación al Sistema Americano de Economía Política, con las políticas de crédito Hamiltonianas y el compromiso con el desarrollo de la infraestructura. Esto significa aprobar la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda de Lyndon LaRouche, el establecimiento de una política de tasas de interés dobles y la cooperación con Rusia, China e India para desarrollar el planeta y sacar al mundo del lio causado por nuestra tonta adherencia a las políticas monetarias del imperio liberal angloholandés.

Queremos proteger el bienestar de los seis mil millones de habitantes del planeta, y el bienestar de las generaciones por venir. El intento por salvar un sistema financiero muerto, tratando de refinanciarlo a expensas de las poblaciones del mundo, es una locura y un crimen -es genocída! Tenemos que someter rápidamente ese fracasado sistema liberal angloholandés a un proceso por quiebra y concentrarnos en la reconstrucción de la capacidad productiva del mundo si vamos a evitar hundirnos en una edad oscura. Frente a este peligro, no tiene importancia si sobrevive o no American Express, o sus congéneres. Que se vayan y volvamos nuestra atención a cosas importantes.