Se extenderá la participación militar en la seguridad interna de EU

4 de diciembre de 2008

2 de diciembre de 2008 (LPAC).— El Departamento de la Defensa estadounidense planea asignar tres nuevas brigadas de combate a la defensa del territorio nacional para el 2011 para un total de unos 20,000 efectivos, unos 6,000 de ellas vendrán de la Guardia Nacional y unidades de la reserva, informó hoy el Washington Post.

El informe del Post, si bien simplemente amplía los informes anteriores como el de la edición de l0 de octubre de Executive Intelligence Review, sirve para destacar la militarización creciente de la seguridad interna sobre la que advirtió Lyndon LaRouche en el 2002, cuando caracterizó la creación del Comando Norte de E.U. como "cruzando el Rubicón", y una "preparación para crear una dictadura militar con un César".

LaRouche advirtió de nuevo en su videoconferencia del 1 de octubre del 2008 que el gobierno de Bush estaba dispuesto a usar a las fuerzas armadas dentro de Estados Unidos si no lograba que se aprobara el salvataje financiero. Las advertencias de LaRouche se confirmaron posteriormente con las declaraciones públicas de dos miembros del Congreso quienes informaron que el gobierno había amenazado con la ley marcial si el congreso no capitulaba ante el proyecto de ley de salvataje.

El Comando Norte recibió el 1 de octubre por primera vez el control de equipos de combate de una brigada del Ejército de E.U., que forma el núcleo de una "fuerza de gestión de consecuencias", entrenada para responder ante un ataque nuclear, químico o biológico en Estados Unidos. Cuando se asignó la brigada, funcionarios del Pentágono también dieron a conocer su intención de crear otras dos fuerzas de respuesta para el 2011. El Army Times del 29 de septiembre, informa que el entrenamiento de la brigada incluye aprender cómo hacerle frente al descontento civil y control de multitudes.

El Post destaca que hay criticos a este tipo de uso de las fuerzas militares porque pudiera minar la antigua ley Posse Comitatus, que prohibe el uso de las fuerzas armadas en la aplicación de la ley internamente. Anna Christenson del proyecto Seguridad Nacional de la ACLU le dijo al Post que el despliegue interno de emergencia de las fuerzas armadas pudieran ser "solo el primer ejemplo de una serie de extensión de la autoridad Presidencial y de las fuerzas armadas" y el vicepresidente del Instituto Cato, Gene Healy advierte sobre "una militarización inquietante" de la seguridad interna que "no concuerda con nuestra tradición de largos años de ser precavidos en usar nuestros ejércitos permanentes para mantener la paz".