Lo que tiene que hacer una nueva Comisión Pecora

17 de enero de 2009

LA DEFENSA DE LA SOBERANIA NACIONAL: LO QUE TIENE QUE HACER UNA NUEVA COMISION PECORA

por John Hoefle

(El siguiente artículo será el de portada en la próxima edición de [a:href="http:\/\/larouchepub.com";target=_blank]Executive Intelligence Review[/a] del 16 de enero de 2009)

12 de enero de 2009 (LPAC).— La batalla decisiva que enfrenta Estados Unidos consiste en la necesidad de reafirmar su soberanía nacional frente a la embestida total del imperio liberal angloholandés saudita por destruir el sistema de Estados nacionales para instaurar un nuevo imperio global. Es en este contexto que Lyndon LaRouche ha hecho un llamado por una nueva Comisión Pecora.

La Comisión Pecora original, la investigación de las maquinaciones financieras que llevaron a la Gran Depresión, que llevó a cabo la Comisión sobre Moneda y Banca del Senado entre 1932 y 1934, puso al descubierto la forma en que una camarilla de banqueros poderosos dominaron la economía de Estados Unidos, y la manipularon para que se ajustara a sus propios fines. Encabezó la investigación Ferdinand Pecora, un exfiscal que hizo que se presentaran ante la comisión algunos de los banqueros más prominentes de la nación y reveló que, tras la apariencia pomposa y santurrona se escondía una manada de hienas corruptas, arrogantes y depredadoras, a quienes les interesaba muy poco la nación o su población. Al hacer esto, Pecora hizo pedazos el mito de servidores públicos, que habían cultivado tan cuidadosamente los banqueros y sus publicistas, y ayudó a crear el apoyo popular que requería el presidente Franklin Roosevelt para forzar al Congreso a que aprobara reformas regulatorias más duras.

La situación actual es peor aún que la que enfrentó FDR. Entonces, Estados Unidos tenían aun una fuerte base agroindustrial y una ciudadanía que entendía que la infraestructura y la producción eran los pilares sobre las que se sostiene la economía. Hoy, esos pilares están muy debilidados por la desindustrialización y la globalización, y nuestra población está cegada por el mito de que la economía se basa en las finanzas. En vez de arrear a la hienas ante el Congreso para exigirles respuestas, nuestro gobierno federal está prodigándoles dinero, salvando a los bancos aunque más adelante se ponga la nación en venta.

Si este salvataje continúa, los Estados Unidos no podrán subsistir como nación soberana, y se convertirán en solo una satrapía más de un imperio. Habremos abandonado la promesa de la Revolución Americana, que elevó a la humanidad a un nuevo nivel de libertad y prosperidad, y habremos caído de nuevo en manos de aquellos contra los que luchamos.

Una vez más tenemos que poner al descubierto la naturaleza de los parásitos financieros que infestan nuestra economía, para que nuestra población entiende la necesidad de repudiarlos. Para ese fin, necesitamos una nueva Comisión Pecora

La naturaleza del imperio

El mito más pernicioso sobre el sistema financiero es que es básicamente honesto, aunque existan unas cuantas manzanas podridas aqui o allá. La verdad es exactamente lo contrario: el sistema mismo es corrupto, la corrupción es la forma en que funciona el imperio y el imperio es el que gobierna al sistema financiero global.

En una discusión reciente con su equipo, LaRouche señaló que "un imperio no se basa en una nación. Un imperio se basa en estar por encima de varias naciones. Ese es un imperio. Todos los otros usos del término 'imperio' son disparates. Asi que ahora estamos frente al Imperio Británico, que es un imperio veneciano, un imperio liberal angloholandés saudita, y estas fuerzas, que son los elementos políticos centrales en esto, coordinan todas estas fuerzas bancarias... Este sistema es el imperio".

El centro operativo de este imperio, como lo definió LaRouche, es la City de Londres, pero el imperio mismo no tiene país, con operaciones en todas partes del mundo, en cada centro financiero y político. LaRouche lo describió como un moho lamoso que se adapta constantemente a los cambios, creando estructuras nuevas y mudando otras para mantenerse en el poder.

"El moho lamoso esencial es la idea de que el dinero tiene un valor intrínseco, ya sea por imposición o por aproximación o por evolución. Y que las economías se gobiernan con base al dinero", dijo LaRouche. "De este modo, se establecen los sistemas financieros y el sistema financiero ha sido siempre el núcleo de todo imperio, desde Babilonia hasta el momento actual. Eso es lo que se tiene que entender: se tiene que destruir el moho lamoso".

Pónganse serios

Después de cada crisis financiera hay investigaciones y enjuiciamientos de personas muy conocidas, diseñadas a persuadir a la población de que se ha aplicado la ley y se ha castigado a los estafadores, cuando no haya sido el caso. Dichas investigaciones suelen ocurrir mucho después de los hechos, cuando la actividad que investigaba dejó de ser rentable y con frecuencia involucra a individuos que eran prominentes pero no particularmente importantes para el imperio.

Quizá el mejor ejemplo de esto último es el enjuiciamiento de Martha Stewart, acusada de especular usando información interna, después del crac del mercado de valores del 2000. El caso se revistió de enorme publicidad, lo que le permitió figurar mucho a los reguladores, pero aparte de eso, poco logró. Fue un caso típico de puro teatro judicial.

Otro buen ejemplo es el caso de Enron, la estafa de la comercialización de la energia que se desplomó en 2001. Fueron enviados a prisión varios altos funcionarios de la Enron, y con razón, pero toda la investigación y enjuiciamiento de las actividades de la compañía se llevaron a cabo como una operación de encubrimiento, para proteger a quienes dirigían a la Enron tras bambalinas. Este encubrimiento empezó con las revelaciones iniciales de que la compañía tenía problemas, con una campaña de prensa que enfocó efectivamente la atención del público sobre una sola área de las operaciones de la compañía, y continuó con una investigación especial interna de la compañía de solo esa área; investigación que a su vez, se convirtió en la base de las audiencias congresionales y el enjuiciamiento federal de los funcionarios de la compañía. Los funcionarios encarcelados eran sacrificables, pero también lo era, de hecho, Enron que ya había cumplido buena parte de su propósito.

En realidad, Enron no era más que un ariete para forzar la desregulación de la industria eléctrica, para permitir la creación de una estructura de precios en el mercado de entrega inmediata (spot) similar al mercado de entrega inmediata del petróleo crudo. Enron fue manipulada en gran medida en esta empresa imperial por dos bancos, Lazard y Rothschild, que tuvieron también un papel importante en la creación de los mercados petroleros de entrega inmediata. Rothschild tenía a uno de sus hombres sentado en la junta directiva de Enron al momento del desplome y uno de los dos hombres que se llamaron para llevar a cabo la investigación interna de la compañía era un exbanquero de Lazard, a la vez que la compañía misma era un viejo cliente de Lazard. Ya asegurado el encubrimiento, nunca se investigaron las acusaciones de soborno generalizado a funcionarios públicos para que aceleraran la desregulación y otros crimenes; y se escaparon los controladores de la operación, dejando abanicando en el aire a los enterados.

Ya ahora, estamos viendo señales de una operación de encubrimiento similar en marcha. En los medios informativos aparecen listas de blancos, junto con revelaciones desinfectadas de "lo que realmente sucedió" en sitios como Bear Stearns, Lehman Brothers, y AIG, todas ellas tienen la característica de culpar a fuerzas internas de las compañías, a la vez que esconden la forma en que estas compañías estaban operando como criaturas de un sistema más grande. Están arrojando a los títeres a los lobos, a la vez que protegen a los titiriteros. Si hemos de salvar a esta nación, es imperativo que también se desenmascare a los titiriteros.

Como dice LaRouche, "no se destruye un imperio, metiendo a la cárcel a algunos de sus miembros. ¡Se destruye un imperio, metiendo a la cárcel a toda la oligarquía!".

Objetivos

Uno de los principales objetivos de las audiencias Pecora fue J.P. Morgan, tanto el hombre como el banco. Mediante sus directorios propios y entrelazados, dijo Pecora, Morgan tiene "sin comparación alguna, el mayor alcance de poder en manos privadas en toda nuestra historia". Las audiencias revelaron que Morgan mantenía lo que se llamaban "listas preferenciales" de hombres poderosos en las finanzas, empresas, política y vida pública, a quien le ofrecía valores a un precio menor que el valor de mercado y le hacía otros favores. Morgan insistió en que estos eran simples transacciones de negocios, ¡a cambio de lo cual él no esperaba nada!

La verdad es que desde sus orígenes, la Casa Morgan fue una operación británica. Empezó actividades como George Peabody & Co., un banco fundado en Londres en 1851 por el norteamericano George Peabody. Pocos años después, otro norteamericano, Junius S. Morgan, se unió a la firma, y después de la muerte de Peabody, la firma se convirtió en J.S. Morgan & Co. Junius Morgan puso a su hijo, J. Pierpont Morgan, para que presidiera la oficina de J.S. Morgan en Nueva York, y la oficina en Nueva York se convirtió en J.P. Morgan & Co. Desde sus origenes, para ayudarle a los británicos a ganarse el control de los ferrocarriles norteamericanos, el banco Morgan se convirtió en una fuerza importante en la guerra de la oligarquía en contra del Sistema Americano, usando los henchidos bolsillos de sus amos imperialistas para convertirse en un centro de poder no solo de las finanzas, sino también de la industria del acero, los automóviles, los ferrocarriles, la electricidad y otras industrias.

Al tomarla en contra de Morgan, junto con Kuhn Loeb, Chase, National City Bank, y otros, la comisión Pecora le estaba notificando al imperio que, al menos en los Estados Unidos, sus actividades iban a estar sujetas a las leyes de la nación. Los esfuerzos de Pecora se vieron recompensados con la aprobación de la Ley Bancaria de 1933, conocida comúnmente como Glass-Steagal, que fundó la FDIC, y prohibió mezclar la banca comercial con la de inversiones. Glass-Steagal forzó a J.P. Morgan y Co., a que se dividieran en dos compañías por separado, el banco comercial J.P. Morgan y el banco de inversiones Morgan Stanley.

La Ley Glass-Steagall ayudó a mantener a los banqueros a raya, hasta la década de 1980, cuando empezaron a socavar sus restricciones; ya para 1999, cuando fue derogada la fusión de banca comercial y de inversión, esas restricciones ya se habían pasado por alto. Actualmente, los principales bancos comerciales de E.U. todos forman parte de los conglomerados financieros con fuertes bancos de inversiones y actividades especulativas relacionadas. Va a requerir de un esfuerzo considerable sacar las funciones bancarias propiamente dichas de esas monstruosidades.

El primer lugar de la lista de los investigadores lo debe ocupar las actividades del Morgan Chase, como el principal banco británico con sede en Estados Unidos, junto con Citigroup, Bank of America, Wells Fargo y las sucursales norteamericanas de HSBC y Royal Bank of Scotland de Gran Bretaña. Agréguese a la lista las actividades de aquellos bancos de inversiones transformados en compañías tenedoras bancarias, Goldman Sachs y Morgan Stanley, y sus compañeros desaparecidos Bear Stearns, Lehman Brothers y Merrill Lynch.

Merecen una atención especial las actividades de Lazard y de Rothschild, con su largo historial de subversión. Aunque son más pequeñas que los gigantes, estos dos bancos son, de muchas maneras, muchos más poderosos y tuvieron un papel crítico en la creación y orientación de la burbuja especulativa. El banquero de vieja data de Lazard, Felix Rohatyn hizo su carrera ayudándole al imperio a apoderarse de Estados Unidos, y tiene que investigarse prácticamente todo lo que tocó. Las posiciones directivas de Rohatyn y los negocios de fusiones le dán a los investigadores un mapa guía.

Otros objetivos de la investigación de una nueva comisión Pecora deben incluir los fondos compensatorios y los fondos de accionistas privados, el comercio con derivados y los instrumentos de "finanzas estructuradas" —obligaciones de deuda coleteralizadas y demás— que han resultado ser un desastre. ¿Cómo fue que nacieron estas operaciones, quíen las protegió, y por qué fallaron tan espectacularmente los sistemas reguladores y calificadores?

Entre los fondos compensatorios, se debe prestar atención especial a las actividades, tanto políticas como financieras, de George soros, el promotor del narcotráfico ligado a Rothschild, cuya especialidad es socavar naciones usando guerra política y financiera. Empezar a jalar el hilo Soros serviría mucho para poner al descubierto cómo destruyeron a nuestra nación.

La relación entre el narcotráfico y el sistema financiero debe investigarse a fondo. Se sabe ampliamente que el narcotráfico se ahogaría en su propio dinero en efectivo si no fuera porque hay una parte significativa del sistema bancario internacional dedicado a lavar el dinero del narco. Y aquí la lista de sospechosos es como una lista de Quien es quien en las finanzas internacionales. ¿Quíen lava el dinero, en qué bolsillos se enrollan y qué hacen con él?

Sabemos que el narcotráfico y el dinero del narcotráfico han jugado papeles claves en el asalto imperialista en contra de los Estados nacionales. Para defender nuestras soberanías se hace necesario acabar con el narcotráfico. Fácilmente se podría financiar una nueva comisión Pecora con las ganancias ilegales por narcotráfico, que se pueden confiscar como resultado de dichas investigaciones.

Después está la manera en la que se han manipulado los mercados petroleros via el mercado de entrega inmediata, que creó enormes fondos comunes en dólares en Europa, que también usa el imperio para financiar su asalto en contra de nuestra nación, y en general, en contra del concepto mismo de Estados nacionales. Este mercado de petrodólares le ha permitido al imperio no solo inundar a Estados Unidos con dinero especulativo sino también ejercer un considerable control sobre el dólar mismo. Tenemos que protegernos de este aparato depredador.

Un aspecto incluido en esto, que quizá es mejor dejárselo a los organismos de aplicación de la ley, es la investigación concienzuda de los acuerdos de armas por petróleo británico-sauditas, los fondos lodosos generados por estos acuerdos y el papel de la compañía de armas británica, BAE Systems.

Así como la comisión Pecora original allanó el camino para las reformas, mostrándole a la población norteamericana la naturaleza del sistema financiero que provocó la Gran Depresión, de la misma manera una nueva comisión Pecora tiene que mostrarle a la población cómo fue que el imperio le metió de contrabando a la nación la desregulación y la globalización, en colusión con una clase política corrupta. Debe mostrar que el llamado sistema de "libre mercado" es en realidad una operación corrupta de saqueo que ha llevado a nuestra nación y nuestra población a la quiebra; que son un fraude las tan publicitadas "innovaciones financieras" y que solo un retorno al Sistema Americano de crédito soberano, de regulación y desarrollo de la infraestructura y la produción, nos puede sacar de una nueva Era de Tinieblas. No va a resolver todos nuestros problemas, pero es un paso necesario en la dirección correcta.

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