Soros financia al Instituto Cato para que respalden a los narcoterroristas

17 de febrero de 2009

16 de febrero de 2009 (LPAC).— El Instituto de la Sociedad Abierta (ISA) del autoconfeso colaborador nazi George Soros, financiará un acto el 19 de febrero de 2009, en las oficinas centrales del Instituto Cato —templo de los dioses del librecomercio, entre ellos Ayn Rand, Milton Friedman y Frederick von Hayek— para promover la legalización de las drogas y específicamente, para ponerle fin a la cooperación mexico-estadounidense en la guerra en contra de los narcotraficantes. El orador estrella del evento será el viejo empleado de Soros, Ethan Nadelmann, el graduado de la London School of Economics que ha sido el cabecilla de la legalización de las drogas de Soros desde principios de los 1990, cuando se creó el Centro Lindesmith de la ISA. Esta no es la primera presentación de Nadelmann en el Instituto Cato; fue en esta letrina librecambista en donde Nadelmann planteó, en 1999, que la única forma en que los narcopromotores podrían obtener victorias, era dando "pasos de bebé": promoviendo la "reducción del daño" en vez de la legalización, o el "uso medicinal de la marihuana" en vez de la despenalización.

El 5 de octubre de 1999, Nadelmann le dijo a un público de hippies de la revista "High Times" y derechistas librecambistas en la conferencia del Instituto Cato que "calmaran" su retórica, y dejaran de hablar abiertamente de "legalización". Nadelmann y otros legalizadores de la droga alegaron que los sentimientos antidrogas en Estados Unidos todavía iban de costa a costa, pero solo "un milímetro de profundidad". Al hablar de "reducción de los daños" planearon manipular el miedo de la población al SIDA y a otros problemas, para que aceptaran que es mejor que los drogadictos eviten contraer enfermedades como el SIDA por el uso de agujas sucias, o sufran sobredosis accientales por las drogas del mercado negro. Las drogas legalizadas tendrían "control de calidad", mucho más seguras.

En su discurso de 1999 en la conferencia del Instituto Cato, Nadelmann les recordó a los asistentes que tenían más de 20 años de fracasos en su intento por despenalizar la marihuana. La primera victoria tentativa solo se dió en 1996, con la aprobación del uso medicinal de la marihuana. Ahora, dijo Nadelmann, si todos los legalizadores sustituyen "reducción de los daños" por "legalización", van a ganar. Destacó como modelo el referendum sobre usos medicinales de la marihuana en California, que fue la primera de sus victorias en 1996. Tres semanas después, el Centro Lindesmith sostuvo una conferencia estratégica sobre la Fase II: hacer que más estados acepten la legalización de la marihuana para usos medicinales.

En el 2009 el blanco de la operación Cato-Soros es México, en donde los ejércitos narcoterroristas han asesinado a casi 7,000 personas desde enero de 2007, entre ellos oficiales militares, policias, políticos, periodistas, y civiles. El evento en el Cato está diseñado para detner la cooperación mexico-estadounidense, proteger a los narcoasesinos en México; y está financiado por el traficante del narcodinero, Soros.

Los narcopromotores se regodea de que este horrible cuadro en México prueba que no se puede ganar la guerra a las drogas. Compartirá el papel estelar con Nadelmann en el evento del Instituto Cato, el vicepresidente de éste, Ted Galen Carpenter, autor de un libro llamado "Política de Mal Vecino: la Inutil Guerra a las drogas de Washington en América Latina". Carpenter dice que "la única manera efectiva de detener la violencia en México y su efecto indirecto en Estados Unidos, es abandonar el modelo prohibicionista para hacerle frente al problema de las drogas". Carpenter tambien presidió el evento del Cato a facor de la legalización en 1999.

Los amoríos de más de una década de Soros con el Instituto Cato deberían mostrarle a cualquier qué tan falsa es la postura de Soros como enemigo del gobierno de George W. Bush. Otros de los financiadores del Instituto Cato son sir Rupert Murdoch de la red de Noticias Fox, amantes de Cheney, y del New York Post, la familia derechista Koch y la fundación Smith Richardson, solo para mencionar a unos pocos. Uno de los "eruditos" de Cato es José Piñera, el secretario del Trabajo del fascista chileno Augusto Pinochet, de triste fama. En 1998, Piñera encabezó el grupo de peritos de Cato sobre la privatización del Seguro Social.