Originalmente, el plan de rescate de Geithner tenía una etiqueta de $3 billones de dólares

18 de febrero de 2009

18 de febrero de 2009 (LPAC).— Corroborando lo que fuentes independientes le han dicho a EIR, un informe en la sección de Negocios del Washington Post indica que, dos días antes de su programado anuncio, el equipo de revisión del rescate de Timothy Geithner cambió súbitamente de opinión. Esto sucedió cuando el equipo totalizó las deudas del gobierno bajo el plan y la cifra se remontó a ¡$3 billones de dólares! Al darse cuenta de que no era posible presentarse ante el Congreso o la población en general con esta cifra, optaron por dar a conocer un no-plan, en vez de tener que reconsiderarlo después, como lo hizo Paulson. Producto de esto, el plan anunciado la semana pasada no contenía ninguna especificación, y por lo tanto los mercados se desinflaron como respuesta.

Según el Post, Geithner estuvo metido en el proceso de rescate de Paulson y desde noviembre ha estado pensando qué hacer. En esos dos meses han surgido dos líneas de pensamiento, una variación de un banco "malo" y una combinación de garantías del gobierno para las instituciones. Cuando aumentaron las sumas totales, Geithner salió con una nueva idea: un fondo en donde sociedades accionistas privados pudieran ayudar a comprar los desperdicios tóxicos, y el gobierno les garantizaría los fondos. La pregunta que siempre aparece sin respuesta es, ¿qué tanto cuesta toda esa cosa?

Con el tiempo en su contra, se hizo obvio que las mejores mentes "demócratas" eran incapaces de resolver un problema que las mejores mentes "republicanas" tampoco habían podido resolver. Sin embargo, la solución existe, y ésta es la reorganización del sistema bajo protección por quiebra, como lo define la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda (HBPA por siglas en inglés) de Lyndon LaRouche. Como dijo LaRouche ayer, por el bien de la credibilidad de la presidencia de Obama, Geithner tiene que "cambiar de política de inmediato. O si no, debe renunciar".