Gordon Brown visita la Casa Blanca, temeroso de que se acabe la relacion especial

3 de marzo de 2009

1 de marzo de 2009 (LPAC).— Según el Daily Telegraph de Londres de hoy, las elites británicas están en pánico ante la perspectiva de que se acabe la "relación especial" angloamericana, y que la manifestación pública de ese "cambio" sea la programada visita de esta semana del primer ministro Gordon Brown a la Casa Blanca.

"Se está petrificando un miedo silencioso" escribió el sábado 28 de febrero, el enviado del Telegraph en Washington, Tim Shipman, autor de la reciente filtración del MI5 sobre el espionaje de la CIA en territorio británico. "Las señales de la maquinaria de la Casa Blanca sugieren que la era de Obama es un cambio dramático no solo para las Américas sino para toda la vieja fidelidad angloamericama, la Relación Especial".

El primer ministro Brown, quien ha tenido problemas para ponerse en contacto por teléfono con el Presidente de E.U. desde que tomó posesión, llegará a Washington el lunes en la noche. Se reunirá brevemente con el Presidente el martes en la mañana, antes del almuerzo. Pero no habrá una cena de Estado derrochadora, y no se le escapa a nadie el hecho de que el primer visitante extranjero distinguido del Presidente Obama, haya sido el primer ministro de Japón. Es más, asesores cercanos al Presidente le dijeron al Telegraph que Obama sigue de cerca las encuestas británicas, que sugieren que Brown saldrá de su puesto antes de que termine el año. "Obama puede ver las encuestas, así como todo mundo. Quiere socios para los próximos cuatro años y pudiera ser que Brown no sea uno de esos", explicó un asesor de los candidatos tanto del partido Demócrata como Laborista.

Sin embargo, lo que más le preocupa a Londres tienen que ver con asuntos más grandiosos, como el hecho de que el presidente mostró su deseo por sacar el busto de Winston Churchill de la oficina Oval, a pesar de que el gobierno británico había ofrecido que podia permanecer en su sitio. "El sentido común" concluyó Shipman, "que Obama no ha hecho nada por dispersar, es que él es menos anglófilo que su predecesor. El alabó la elasticidad de los Próceres de Estados Unidos en contra del "enemigo" británico en su discurso de toma de posesión y le dedica 35 páginas de sus memorias, Dreams from my father, a las torturas que sufrió su abuelo a manos del gobierno colonial británico durante la rebelión Mau Mau en Kenia".

El doctor Nile Gardiner, un transplante Tory en la Fundación Heritage, que fue asesor de Maggie Thatcher, echó chispas en contra del Presidente; le dijo a Shipman que "el presidente Obama nunca ha reconocido los sacrificios de los soldados británicos junto con sus aliados estadounidenses en ningún discurso político de importancia. Al nuevo gobierno parece importarle poco lo que han contribuído los británicos en Afganistán o Iraq en el pasado; lo que importa ahora es simplemente cuantas tropas más esta dispuesto Brown a comprometerse a enviar a Afganistán. Es un enfoque muy inflexible y cortoplacista, en vez de uno basado en una alianza perdurable. Yo siento que la relación especial se está degradando de manera significativa".