¿Será Kenia el siguient blanco del Tribunal Penal Internacional?

7 de marzo de 2009

6 de marzo de 2009 (LPAC).— En un foro realizado en Washington con los auspicios de las ONG financiadas por Soros hoy, se sentarons las bases para que el Tribunal Penal Internacional (TPI) intervenga en el caos político de Kenia. El foro, patrocinado por el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, el Instituto de la Sociedad Abierta, y Human Rights Watch, estuvo repleto de una larga lista de oradores de las ONGs patrocinadas por Soros.

Hace un año se formó un gobierno de coalición en Kenia, con Raila Odinga en el puesto recien creado de Primer Ministro, compartiendo el poder con el presidente Mwai Kabaki, una maniobra que terminó en violencia después de las fracasadas elecciones de diciembre de 2007. En esa violencia murieron 1,500 kenianos y hay 600,000 desplazados. Kenia está en un estado de desintegración. Con informes de que 10 millones de kenianos pasan hambre (casi una tercera parte de la población) un gobierno paralizado, y una corrupcion desenfrenada, varios oradores dejaron flotar la idea de que quizá el TPI tenga que intervenir para someter a juicio a los responsables de que se haya desatado la violencia que destrozó al país en enero y febrero de 2008.

No se discutió cómo hacerle frente a ninguno de los problemas económicos o agrícolas subyacentes; solamente la misma verborrea que escuchamos sobre Sudán: que tiene que haber responsables y no deben quedar impunes los crimenes cometidos.

El parlamento keniano votó en contra de crear un Tribunal Especial Keniano, supuestamente debido a que los políticos del país no confian unos en otros y quieren que intervenga una fuerza extranjera.

Uno de los oradores alegó que 70% de la población quiere que intervenga el TPI. Otro describió exactamente cómo se haría para que se convocara al TPI: 1) Kenia pediría que el TPI investigue quienes son los responsables de la violencia, lo que se llama autodencia; 2) el secretario general de la ONU le pide al TPI que investigue, como se hizo en el caso de Sudán; 3) el exsecretario general de la ONU Kofi Annan (a quien elogian por ponerle fin a la violencia) le entregaría al TPI una lista de individuos sospechosos de ser responsables, que se le ha confiado personalmente para estas circunstancias. Fue Kofi Annan, junto con Mark Malloch Brown como su asistente de confianza, quien inició la investigación del TPI contra el presidente Bashir.

Lawrence Freeman, de la revista EIR, denunció las acciones del TPI en contra de Sudán que dijo llevarán a una renovada guerra en Sudán que se puede extender por todo el cuerno de Africa. Le dijo a los asistentes que el TPI es una creación de George Soros —y les recordó a los presentes que Soros financia a muchos de los grupos presentes— y de Malloch-Brown, en su calidad de títere de los británicos para desestabilizar Sudán, y que el TPI no tiene ninguna base legal para violar la soberanía de Kenia. Un representente de Human Rights Watch protestó, diciendo que su grupo realmente quería un tribunal keniano, y no quería que esto fuera ante el TPI, pero que se tiene que usar el TPI como una amenaza, el tribunal de último recurso.

Se repartieron entre los asistentes las últimas declaraciones de LaRouche "¿Es George Soros un Rumpelstiltskin moderno?" y "Los Estados Unidos no pueden tolerar ...un enjuiciamiento del TPI".