LaRouche: ¿es George Soros un Rumpelstiltskin moderno?

8 de marzo de 2009

4 de marzo de 2009 (LPAC).— El encausamiento legalmente dudoso y probablemente fraudulento, del presidente sudanés Omar Hassan al-Bashir, por parte del Tribunal Penal Internacional (TPI), en base al auto articulado por un tribunal privado, financiado enormemente por el megaespeculador George Soros, de nuevo recomienda investigar de cerca a Soros. Esto llevó a LaRouche a preguntarse: "¿Es George Soros un Rumpelstiltskin moderno?"

Volvamos a las terriblemente espantosas confesiones salidas de la propia boca de Soros durante una entrevista con "60 Minutos" de CBS, hecha por Steve Kroft, el 20 de diciembre de 1998. El propio emigrado judío húngaro de Gran Bretaña, Soros, ha reconocido por voluntad propia, que su caracter se formó, hasta la fecha, por su experiencia durante la ocupación nazi de su tierra natal. Entonces, como lo admite, durante esos meses terribles, un Soros adolescente fue empleado supuestamente como gentil, para ayudar a instrumentar el programa nazi de saqueo, y despues exterminio, de los conciudadanos judíos de Soros.

Lo que salió de la boca de Soros en esa entrevista fue una serie de confesiones a sangre fria que hubieran consternado a cualquier lector del relato hecho por el conocido periodista estadounidense Ben Hecht en un documental que fue Best Seller, "¡Perfidia!" sobre el caso Eichmann.

Cuando Kroft le preguntó a Soros, cómo se sentía por su experiencia de haber sido un mensajero, adolescente, del aparato de Eichmann, Soros desplegó no solo su total carencia de conciencia en ese entonces, sino que insistió, todavía en 1998, en justificar hasta la fecha, lo que había hecho entonces para el aparato de Eichmann.

La entrevista de CBS que generó como respuesta los relatos autobiográficos de Soros, presentó una imagen de la mente de Soros que, todavía hasta la fecha, le hiela a uno la sangre. LaRouche dijo de esa entrevista: "Yo comparo lo que conozco de los informes presenciales de antiguos reclusos, incluyendo el de un profesional, cercano asociado mio, que estuvo en los campos incluso durante un período anterior, entre 1933 y 1940, o los relatos de un prominente sicoanalista, Bruno Bettelhim, quien fue también víctima de los campos nazis".

Kroft de CBS le preguntó a Soros: "¿Y usted vió que enviaban a mucha gente a los campos de la muerte?"

Soros responde: "Correcto. Yo tenía 14 años de edad. Y yo diría que ahí fue donde se me formó el caracter".

Soros llegó a decir durante el programa, para responder a Kroft, que no sentía ningún tipo de culpa. De hecho, según la introducción, que él personalmente escribió, al libro que escribió su papa, "esos fueron los dias más felices de mi vida". Soros había agregado: "Es una cosa sacrílega decirlo, pero estos diez meses [de la ocupación nazi] fueron los tiempos más felices de mi vida... vivímos una vida de aventuras y nos divertimos juntos".

La evaluación de Lyndon LaRouche sobre la entrevista de CBS fue: "Todavía en una fecha tan lejana como 1998, George Soros podía reaccionar a la línea de cuestionamiento de Kroft de la CBS, presentándose a sí mismo, en esa entrevista, como un hombre que, doblegado por un interrogatorio brutal, se identificó emocionalmente con sus opresores. En el caso de Soros, él, en esa entrevista con CBS de 1998, todavía se identifica a sí mismo como alguien que aún tiene la misma sumisión cobarde a la temible operación nazi, ¡tal y cómo la había experimentado cincuenta y cuatro años antes!"

La valoración de LaRouche sobre el comportamiento de Soros en esa transmisión es que: "Yo no sugeriría que esta actitud de parte de Soros lo volvería propenso a salir y matar judíos. Más bien, como lo sugeriría la experiencia nazi, la verdad sigue siendo, hasta el dia de hoy, que Soros sí sale a matar, o a arruinar personas, de una forma u otra, que son elegidos como su preferencia del momento para lo que él considera presa legítima, actuando como si no tuviera conciencia, y lo hace de una forma similar a la forma en que él, según sus propias palabras en CBS en 1998, reaccionó ante su acondicionamiento, como niño aterrado, en ese entonces, un adolescente aterrorizado en un estado mental de complicidad virtual por su experiencia con el aparato de Eichmann de Adolfo Hitler".

"Todos los defectos obvios despreciables del agente británico, Soros: su regresión al tipo de ataques a los estados nacionales anteriores a la Paz de Wesfalia, su destrucción de las monedas nacionales, y su promoción de las drogas, para empezar, reflejan, según lo que él mismo admite en CBS, su entrenamiento con los nazis".

LaRouche dijo: "El sicoanalista Bruno Bettleheim escribió el libro sobre casos como Soros" y señaló que: "Según asociados mios que fueron víctimas de esos campos nazis, cuando alguien comparable a ese Soros de 1998 admite el tipo de cosas que él admitió en esa entrevista con CBS, me provoca un escalofrío al darme cuenta de que con Soros estoy ante la presencia de la mente de un monstruo, en lo que los nazis hicieron que se transformara, un monstruo todavia hoy, como en su experiencia como un adolescente aterrorizado, en aquellos tiempos terribles. Ese chico, como el mismo Soros se presentó ante CBS, es, según su propia respuesta a las preguntas de Kroft, hoy todavía ese monstruo en que sus propiciaciones a los asesinos nazis lo transformaron en ese entonces. La confesión de Soros, que escuchamos de su propia boca en esa entrevista con CBS, es que él es ese tipo de monstruo, todavia, hasta el dia de hoy".

"Vemos el eco del joven Soros haciéndole mandados al aparato nazi de Eichmann, en el papel del 'Mutt y Jeff' del lord de Gran Bretaña Malloch-Brown y su compañero Soros, en su papel actual en contra de Sudán".

LaRouche continuó:

"La creación de un tribunal privado, que se apodera de un ciudadano de alguna nación, para sacar a ese ciudadano fuera del dominio de lo que ha sido el campo del derecho internacional europeo desde 1648, es en sí mismo un crimen en contra de la humanidad, y quienes lleven a cabo esas prácticas tienen que ser tratados, probablemente lo serán, en algún momento futuro, de una manera nada diferente a los nazis cuando fueron procesados en los juicios de Nuremberg".

"La acción completamente ilegal contra Sudán mediante el auto del TPI, se lleva a cabo con pleno conocimiento de que conducirá a un enorme derramamiento de sangre y destrucción, es decir, genocidio. Cuando monstruos como Lord Malloch-Brown de Gran Bretaña y su compañero George Soros, y sus camarillas, como los del Grupo de Crisis Internacional, balbucean cínicamente sobre 'transformar las directrices y las instituciones políticas' y crear 'un arreglo pacífico' en la región, la propia admisión de Soros en la entrevista con CBS de 1998, nos recuerda que Hitler tenía los mismos eufemismos para sus agresiones. El lenguaje de Soros es su excusa pérfida orweliana para su propio papel, si bien uno menor, en el intento de perpetrar los equivalentes actuales a los asesinatos nazis llevados a cabo con Eichmann".

LaRouche concluyó: "En el verdadero relato de la historia, el monstruo enano, Rumpelstiltskin, cuando su pretendida víctima le negó su placer, se hizo pedazos él mismo con sus propias manos, preso de rabia y frustración. Uno se pregunta qué diría el autor de esa famosa historia infantil, en su tiempo, sobre la forma en que llegará el final congruente, finalmente, a la imagen de 'Mutt y Jeff' de Malloch-Brown junto con su pequeño compañero, monstruosamente maligno, Soros la mula internacional de drogas asesino. Después de todo, la venta internacional de drogas de Soros ya ha matado a muchas más víctimas en todo el mundo que las que mató Eichmann".