El libre comercio destruye la producción lechera

21 de abril de 2009

17 de abril de 2009 (LPAC).— Hace casi un año hubo manifestaciones de protesta de los granjeros lecheros por toda Europa en contra de la dictadura de cuotas de la Comisión de la Unión Europea (UE) y los embargos crediticios de los bancos. Hoy, los granjeros de Alemania están llevando a cabo otra protesta a nivel nacional, en contra de las ruinosas prácticas de precios de dumping de los productos lácteos. Los granjeros se reunirán hoy en las granjas lecheras por toda Alemania con antorchas en protesta en contra del dumping en los precios de la leche que está arruinando al sector productor de leche. Aunque el mínimo absoluto que tienen que recibir los granjeros por entrega de la leche a las granjas lecheras para tener una ganancia modesta, tiene que ser de 38 centavos por litro, en la mayoría de los casos solo están recibiendo de 22 a 24 centavos, y en muchos casos menos de 20, incluso, en algunos casos, solo 17 centavos.

La situación en los Países Bajos es igualmente escandalosa. En algunos supermercados el precio de una botella de leche es menor que el precio de una botella de agua, y los granjeros enfrentan precios históricamente bajos. Están recortando la producción y destruyendo la leche en un intento por elevar los precios. El presidente del sindicato lechero holandés NMV, se quejó de que los granjeros reciben 2 euros por kilogramo de queso en tanto que los supermercados lo venden a 8 euros por kilo. La junta ejecutiva de las granjas lecheras holandesa está solicitando más supervisión del mercado.

La Comisión de la Unión Europea obliga a los granjeros a mantener cuotas de producción. Cuando producen más, se les multa cuando entregan su producto en la planta procesadora. Esto a llevado a que se desperdicien miles de toneladas de leche que se vierten en los almacenes de abono o se derraman en la tierra. El libre comercio está acabando con los precios de garantía y se castiga a los granjeros por invertir en la productividad y mejoras tecnologías. Bruselas ordena la creación de monopolios para procesar los productos lácteos y manda cuotas de producción, lo que deja a los granjeros con pocos medios para elevar sus ingresos. Esto amenaza la existencia misma de las granjas lecheras.