Obama se cuestiona la operación de reemplazo de cadera de su abuela; ataca la Ley Glass Steagall

2 de may de 2009

1 de mayo de 2009 (LPAC).— En entrevista con la revista New York Times publicada el 29 de abril, el presidente Barack Obama puso en duda si se justificaba una operación de reemplazo de cadera de su propia abuela antes de que muriera. En la misma entrevista, citó el sistema bancario de Canadá, en oposición a la Ley Glass Steagall de Franklin Roosevelt. Ambas declaraciones reflejan lo que Lyndon LaRouche ha caracterizado como su charlatanería imprudente.

En la entrevista realizada el 14 de abril, Obama se cuestionó si era un "modelo sustentable" para los servicios de salud los procedimientos costosos para los enfermos terminales. "Simplemente se mete uno en unos temas morales muy dificiles" cuando se considera "darle a mi abuela, o los abuelos o padres ancianos de cualquier otra persona, un reemplazo de cadera cuando se trata de enfermos terminales. Ahí es donde creo yo que se mete uno en unos temas morales muy difíciles. Los enfermos crónicos y los que están al final de sus vidas potencialmente representan el 80% del total de las cuentas por servicios de salud". Aunque Obama alega que el hubiera pagado de su bolsillo el reemplazo de cadera para su abuela "solo porque ella era mi abuela", el mensaje no tiene pierde. Obama esta dispuesto a reducir los costos en salud dejando que mueran los enfermos terminales.

Esta actitud no está desvinculada a su respaldo al "pragmatismo despiadado" en relación a la política económica, y su rechazo a la Ley Glass Steagall de Franklin Roosevelt, que tuvo el efecto de proteger al sistema bancario comercial legítimo de las prácticas depredadoras de la banca de inversión. En la misma edición de la revista New York Times, Obama dijo que sus asesores económicos no están limitados por alguna ideología, ni por conexiones al exsecretario del Tesoro Robert Rubin. "Lo que he buscado constantemente es un pragmatismo despiadado en lo que se refiere a la política económica" le dijo al Times. Señaló a Canadá como un país que ha regulado de manera eficiente su banca comercial y de inversiones sin requerir las separaciones legales, como lo estipula la Glass Steagall. "Cuando se llega a algo como la banca de inversión versus la banca comercial, la experiencia de un país como Canadá indicaría que una regulación buena y fuerte que se enfoca menos en la forma legal de la institución y más en las funciones que llevan a cabo, es probablemente el enfoque correcto a adoptar".