El Presidente Obama muestra su ignorancia sobre el crédito

8 de may de 2009

8 de mayo de 2009 (LPAC).— Hoy el Presidente Barack Obama hizo unos comentarios breves al dar a conocer el presupuesto federal propuesto para el 2010, mostrando, entre otras cosas, su completa ignorancia sobre el tema de un sistema de crédito nacional. Los comentarios preparados de Obama, en general, fueron sacados directamente del libro de economía conductista, donde igualalos recortes drásticos del gobierno federal a los programas vitales de cobertura de salud, creados por FDR, con las decisiones de la familia de apretarse el cinturón en tiempos dificiles. Luego de citar varios ejemplos de programas gubernamentales pequeños que son claramente antieconómicos y que se están recortando, Obama dejó caer tres bombas con cuidadosa fraseología, que implican recortes brutales en programas vitales de bienestar social.

El Presidente anunció, primero: "También vamos a eliminar los subsidios que aportamos a las compañías de seguros de salud a través de Medicare, ahorrándonos unos $22 mil millones de dólares cada año a partir del 2012, como parte de un esfuerzo más amplio por reducir los costos de los servicios de salud —esencial para poner a nuestra nación sobre bases fiscales seguras". Aunque el significado exacto no está claro, parece que el Presidente ha ordenado recortes por $22 mil millones en gastos en Medicare al año, recortes que con toda seguridad se van a pasar a quienes obtengan seguros médicos, ya sea a través de aumentos en las cuotas o recortes en los servicios, como los que promueve el director de la oficina de administración y presupuesto, Peter Orszag.

Luego, el Presidente Obama prometió: "Con todo esto, para el fin de mi primer período habremos recortado el déficit a la mitad. A lo largo de la próxima década reduciremos los gastos discrecionales no relacionados a la Defensa a su nivel más bajo, como parte del Producto Interno Bruto, desde 1962... Un paso importante consiste en restablecer la regla de 'retención fiscal', y le he hecho un llamado al Congreso para que haga exactamente so. Esta regla dice, simplemente, que el Congreso solo puede gastar el dólar que se ha ahorrado en cualquier otra parte. Este es el principio que guía a las familias responsables en el manejo de su presupuesto".

En realidad, como lo planteó nuestro primer Secretario del Tesoro, Alexander Hamilton, el gobierno federal no funciona como un hogar. El gobierno federal está autorizado, bajo la Constitucion de Estados Unidos, a incurrir en deuda y emitir crédito para proyectos de interés nacional, que sirvan al bienestar general de la población —como las inversiones a largo plazo en la infraestructura vital. La 'retención fiscal' es un eufemismo para el tipo de austeridad brutal y recortes en los servicios sociales que matan, especialmente si los intentamos en este momento.

Si hubiera alguna duda sobre hacia donde se dirigen el Presidente y sus lavacerebros conductistas Schachtianos, su último punto indica claramente que se dirige a reducir drásticamente los servicios de salud, y abiertamente está destacando su disposición a reabrir la cuestión de la "reforma" del Seguro Social. Afirmó: "Finalmente, aunque estos pasos nos van a ayudar a reducir nuestro déficit a la mitad en los próximos cuatro años, se vislumbran desafíos en torno a nuestra salud fiscal más allá de esto, desafíos que van a requerir que hagamos más accesibles los servicios de salud y que trabajemos sobre bases bipartidistas para hacerle frente a programas como el Seguro Social. Lo que hoy estamos proponiendo no reemplaza la necesidad de cambios grandes en los gastos no discrecionales".

Por allá por 2004-2005, Lyndon LaRouche y LPAC encabezaron una campaña a nivel nacional para derrotar los esfuerzos del Presidente Bush para privatizar el Seguro Social. En ese tiempo, los que se oponían a la argucia de privatización y saqueo, entre ellos el ex Secretario del Tesoro Robert Rubin, le dijeron a los demócratas en el Congreso que ni siquiera aceptaran discutir los cambios en el Seguro Social, porque el programa no estaba en quiebra. La crisis era el desplome de la economía, no déficits en los fondos asignados. En ese entonces, a pesar de los grandes esfuerzos de Peter Orszag y otros conductistas, los congresistas demócratas se mantuvieron firmes y fue derrotada la campaña de Bush. Ahora parece que un Presidente demócrata está reabriendo la lata de gusanos del Seguro Social y este es un peligro grave para todos los estadounidenses con menos ingresos, que es el 80% de la población.