GM y Obama: "¡Que se frieguen!" Estados Unidos y Alemania

16 de may de 2009

14 de mayo de 2009 (LPAC).— Según el director ejecutivo de la General Motors (GM), Fritz Henderson, con la hoy "probable" presentación de documentos para declararse en quiebra, la GM está preparando un gran "friéguense" tanto para los trabajadores automotrices como para los contribuyentes estadounidenses y la nación en su conjunto. GM, que ya ha recibido unos $16 mil millones de dólares en dinero en efectivo por rescate de la TARP (sin contar los $5 mil millones que le dieron a la GMAC, brazo financiero especulativo de la GM), ahora dice que va a declararse en quiebra el 1 de junio si no recibe más concesiones de sus trabajadores y sus accionistas. Aunque alega que está tratando de evitar la quiebra, algunos observadores consideran que en realidad el equipo de "zares automotrices" dominados por Wall Street del gobierno de Obama, quiere la quiebra, como parece ser el caso de la Chrysler.

A cambio de las concesiones del sindicato automotriz, UAW (United Auto Workers) y del rescate de los contribuyentes, la GM planea cerrar plantas en Estados Unidos y aumentar el número de carros que importa del exterior. La compañía le ha dicho al Congreso, según numerosos informes de prensa, que planea importar autos que produce en China para venderlos en Estados Unidos, así como también aumentar las importaciones de México y de Corea del Sur.

La quiebra que se cierne sobre la GM también tiene repercusiones explosivas en Alemania, en donde el gobierno está preparando un acuerdo de financiamiento de emergencia con la Opel en el caso de que la GM se declare en quiebra. Opel es propiedad de la GM, ella misma está en problemas financieros. El gobierno alemán ha estado tratando de arreglar un rescate financiero de Opel con instancias privadas —se dice que la Fiat de Italia y Magna de Canadá están interesadas— y el ministro del Exterior de Alemania, Walter Steinmeier afirmó que "Opel recibiría un financiamiento puente del estado" si fuera necesario para evitar que sea "arrastrada en el remolino de una quiebra en América".

Las políticas incompetentes del gobierno de Obama de rescatar papeles financieros a la vez que deja que se desplome lo que queda de la capacidad productiva de Estados Unidos, "ha provocado ahora una crisis trasatlántica", observó Lyndon LaRouche. "Los británicos están usando ahora a Obama para atacar tanto a Estados Unidos como a Alemania" agregó.