Brazil y otros combaten por los derechos a la salud pública en contra de los carteles farmacéuticos

24 de may de 2009

21 de mayo de 2009 (LPAC).— Las naciones en desarrollo continuan su pelea en contra de los representantes de los carteles farmacéutidos en la reunión anual de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que se desarrolla ahora en Ginebra, con el fin de garantizar el principio de que la salud pública tiene prioridad sobre los intereses comerciales privados. A discusión está el hecho de si las naciones o los carteles van a controlar el acceso a la información, la tecnología, los medicamentos y las vacunas que se requieren para derrotar la nueva pandemia de influenza, y cualquier otra que le siga.

La batalla para defender este principio y asegurar un abasto adecuado de vacunas y antivirales, y la logísitica para entregarlos, pone sobre la mesa de discusión la cuestión de fondo: solo reemplazando la globalización, con un nuevo sistema de crédito internacional entre las naciones, se va a garantizar la vida humana.

En una reunión previa del fin de semana, el Representante Especial sobre Influenza Aviar y Pandemias del gobierno de Obama, embajador Robert Loftis, encabezó una pelea junto con la Unión Europea, para limitar, si es que no eliminar totalmente el documento con carácter legal llamado Acuerdo Norma de Transferencias de Materiales (SMTA), que regula el intercambio de materiales relacionados con los virus y vacunas. Las naciones del sector en desarrollo se pusieron furiosas porque, con la globalización, el SMTA es una de las pocas protecciones para evitar que los carteles farmacéuticos se apoderen de las muestras de virus que ellos les mandan, y después desarrollen vacunas patentadas que solo les venden a los países pobres a precios exorbitantes.

Luego de que no se pudo lograr ningún acuerdo, E.U., Japón, la Unión Europea y otros sugirieron que simplemente acordaran instrumentar simplemente los temas sobre los que ya estaban de acuerdo, dejando el resto —los temas decisivos— para que se trabajaran en "reuniones más pequeñas, posiblemente informales".

Brasil, en coordinación con Indonesia e India, organizaron a todos los países de Africa y de América del Sur para que rechazaran esta maniobra, por ser un intento por imponer "acuerdos de pequeños grupos tras bambalinas". Brasil ha insistido en que las naciones, que trabajan con la Organización Mundial de la Salud, son las que tienen que llevar a cabo las negociaciones globales sobre cómo asegurar la transferencia de tecnología y el acceso a las medicinas y los ingredientes para las vacunas y los diagnósticos sobre bases accesibles, donde quiera que se desarrollen y quienquiera que las desarrolle.