¿Empezó ya la matanza?

8 de junio de 2009

5 de junio del 2009 (LPAC)—Según el cálculo conservador de la Premier Health Care Alliance, por cada punto porcentual de aumento del desempleo en los Estados Unidos, el registro en Medicaid (el servicio medica gubernamental para pobres e indigentes) crece en un millón de personas, lo que cuesta a los estados $1,400 millones de dólares más.

Debido a que el Presidente Obama decidió rescatar a Wall Street y se negó a optar por la reorganización por bancarrota que propone LaRouche, el desempleo sigue creciendo y creciendo y para finales de mayo llegó al 9.4%, la cifra más alta en 26 años, según cifras dadas a conocer hoy por el Departamento del Trabajo. Eso es un 0.5% más que abril. Agréguese el número de trabajadores desalentados y aquéllos de tiempo completo reducidos a medio tiempo y el desempleo real es ya de 16.4% oficialmente.

De manera simultánea, Medicaid, financiado en parte por el ingreso de los estados, ya está desapareciendo, antes de que el Presidente Obama anunciara su intención de reducir entre 500 y 600 mil millones de dólares del gasto federal en Medicaid y en Medicare (el servicio medico gubernamental para mayores de 65 años).

El primero de julio es el inicio del nuevo año fiscal para 48 estados, y sus gobiernos ya andan en el ajetreo de decidir cómo recortar o negar el servicio médico o, de otra manera, "dejar sin registro" a parte de los 49 millones de pobres que han logrado recibir el tratamiento médico bajo el programa federal de Medicaid, mismo que se administra a través de los estados y se financia con dinero combinado del gobierno federal y los estados, correspondiendo a cada estado decidir la eligibilidad de los solicitantes. Para la mayoría de los estados ya figura como el número uno o dos de los gastos del presupuesto estatal. Par el promedio nacional, el 17 por ciento de los presupestos estatales corresponde a Medicaid y la atención médica relacionada para los pobres. Ya para el 2005, Medicaid estaba financiando el nacimiento de casi 40% de los nacidos en los Estados Unidos, según los senadores Maria Cantwell, Hillary Clinton y otros que pelearon contra el intento del Gobierno de Bush de reducir entonces el financiamiento de Medicaid.

Cuatro años después, ya no quedan recortes, en ningún estado, que no signifique la muerte de personas. No deseosos de asumir la responsabilidad de decidir directamente quién deba vivir o morir, el estado de Washington salió con la propuesta loca de realizar una lotería con las 100,000 personas ya dentro del "Plan de Salud Básico" para los pobres, y dejar que la "suerte" decida quiénes serán los 36,000 que se quedarán sin covertura, dado que ¡sólo hay dinero para 64,000! Esto todavía no se aprueba, pero sí se ratificó ya sacar a unos 40,000 personas del "Plan de Salud Básico" para el 2010. Este "Plan de Salud Básico" se creó en 1988 para brindar seguro médico para los pobres, niños y adultos no discapacitados, por abajo de la edad para Medicare de 65 años y con un ingreso por debajo de dos veces el nivel de pobreza, pero que no califican para el programa de Medicaid estatal, que tiene un registro de alrededor de 1.5 millones de personas. Ahora el estado carece del financiamiento para mantener el "Plan de Salud Básico" de los 100,000 registrados.

El Presidente Obama se ha estado refiriendo últimamente a los "90 millones" que cubren ahora Medicare y Medicaid (44 millones en Medicare y 49 millones de Medicaid), como un problema que quiere se resuelve con una "reforma de cuidado a la salud completa" y reduciendo su financiamiento. El y los funcionarios que apoyan su programa, no pueden ocultar el hecho de que los resultados de estos recortes, planeados y ya en marcha, son genocidas. Tan sólo consideren las consecuencias sobre las mujeres y los recién nacidos.

A continuación unos cuantos estados en situaciones críticas:

Carolina del Norte. El 2 de junio, un grupo de líderes sociales, eclesiásticos y de la salud rogaron en una conferencia de prensa para que se mantenga el Medicaid y otros programas esenciales. Para recortar mil millones de dólares del déficit presupuestal del estado, de $4,600 millones de dólarespara el año fiscal que comienza el primero de julio, hay los planes para ir a fondo con los recortes en el sector salud. Además de una reducción radical de 12% en el financiamiento de la educación, se propone un "ahorro" de 91 millones en reducción del reembolso a doctores y hospitales que tratan a pacientes pobres de Medicaid; una reducción de 50 millones de dólares en el servicio a los enfermos mentales, del abuso de drogas y relacionados; y 49 millones de dólares menos en la atención de los débiles. "Yo creo de verdad que algunos morirían a causa de este presupuesto", declaró a la agencia AP esta semana, John Tote, director de la Asociación de Salud Mental en Carolina del Norte. Carolina del Norte tiene registrados en Medicaid 1.7 millones de personas.

Wyoming. El gobernador Dave Freudenthal anunció el 4 junio reducciones de presupuesto en programas relacionados al Medicaid. De su recorte propuesto de $230 millones del presupuesto estatal que empieza el 1 de julio, el mayor corrresponde al sector salud. En una carta a los legisladores, el gobernador afirma que "el Departamento de Salud ha identificado cerca de $43 millones de dólares en reducciones del Fondo General, en su mayor parte dentro del presupuesto de Medicaid, ya que constituye el programa más grande dentro del departamento y en las cuotas de reembolso a los proveedores... sin duda que estos recortes presupuestales tendrán un impacto significativo en la comunidad de proveedores (doctores, clínicas, hospitales, laboratorios). Wyoming sólo tiene registrados 85,000 personas en Medicaid, pero además de las amenazas al servicio médico, los recortes amenazan con ampliar todavía más lo que queda de la precaria infraestructura del sector salud en este estado rural.

California. De los 49 millones enlistados en Medicaid a nivel nacional, 10.6 millones residen en California. El 4 de junio, en San Diego, un grupo de líderes médicos, religiosos y otros dieron una conferencia de prensa para protestar por los recortes a los programas de salud anunciados por el gobernador Schwarzenegger. Schwarzenegger propuso recortar muchos de los programas de especialidad en el estado, como la asistencia de pacientes con Alzheimers, que se suministra a través de 10 centros estatales y planes de apoyo similares.

lIllinois. Un panel sobre recaudación fiscal del gobernador Quinn recomendó ayer un recorte general de entre 2 y 3% en los presupuestos operativos del estado, entre ellos una reducción de 95 millones en Medicaid.

Hawaii. Con un déficit presupuestao de 730 millones de dólares, la gobernadora Linda Lingle quiere un recorte parejo del gasto, lo cual incluye $42 millones de dólares en las prestaciones del servicio de salud estatal para 120,000 adultos de bajos ingresos.

Patike