La Casa Blanca de Obama se aferra a la política monetarista; los estadounidenses se ahogan en un mar de embargos hipotecarios

13 de julio de 2009

12 de julio de 2009 (LPAC).- Prepárense ante una oleada más —este verano y otoño— del tsunami devastador de dos años de embargos hipotecarios de viviendas en Estados Unidos; la Casa Blanca no está haciendo nada para pararlo. Lo que están tratando de hacer el Tesoro de Obama y la Reserva Federal, según como lo explicara el economista James Galbraith ante una comisión de la Cámara de Representantes el 9 de julio, es que los bancos de inversiones "vuelvan a lanzar la bursatilización de estas hipotecas", sin importar que las hipotecas plagadas de fraudes y sean más inservibles, que nunca antes. Volver a lanzar un proceso monetarista de bursatilización es uno de los "brotes verdes de la recuperación" del presidente de la Fed Ben Bernanke.

En el primer trimestre de 2009, un colosal número de 1.8 millones de propietarios de vivienda a nivel nacional, se atrasaron de 60 a 90 días en sus pagos de su primera hipoteca, 15% más que incluso el terrible cuatro trimestre del 2008. En el segundo trimestre de 2009, estos incumplimientos se elevaron a 2.0 millones, un nuevo aumento del 11% y representando un 3.5% de todas las hipotecas. (Las hipotecas "bajo el agua", cuya deuda está por encima del "valor" del mercado de la casa que representa, alcanzaron los 15.4 millones en el primer trimestre, o un 29% de todas las hipotecas.)

También en el primer trimestre, los incumplimientos de 60-90 días en la segunda hipoteca o préstamos de refinanciamiento aumentaron en 16%, hasta los 844,000. En este renglón todavía no se han dado a conocer las cifras para el segundo trimestre.

No es de sorprender que las acciones de embargo estén en una tasa de 4 millones de viviendas al año, casi dos años después de que Lyndon LaRouche presentara los pasos simples y necesarios para parar esta ola de embargos hipotecarios, en su forma legislativa, la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda del 2007.

Frente a este enorme saldo de hogares perdidos, el Programa de Modificación de Vivienda Asequible del gobierno de Obama, ha "aprobado a manera de solicitud", en cuatro meses y medio, 240,000 hipotecas. Esta "aprobación" es el preparativo de un laborioso intento del gobierno, de acuerdo con los preceptos locos de los economistas conductistas, para "incentivar" a los acreedores hipotecarios para que reduzcan el pagos mensual de los deudores al 31% del ingreso familiar bruto, e "incentivar" a los deudores con el agua hasta el cuello, a que sigan pagando.

Así que, en realidad solamente se han modificado 20,000 préstamos, en tanto que millones caen en el incumplimiento y en los embargos hipotecarios.

Pero la Casa Blanca, en boca del subsecretario Seth Wheeler, a cargo de las "modificaciones asequibles", del secretario del Tesoro Tim Geithner, dice que no se contempla ningún nuevo programa hipotecario, de la misma forma que no hay ningún programa de empleos.