Granjas lecheras forzadas a la ruina

16 de julio de 2009

15 de julio de 2009 (LPAC).- Al ritmo actual de desintegración económica, para fines de este año habrá desaparecido entre un 10% y un 20% del ganado lechero de EU. Estó es lo que proyectan dirigentes lecheros estatales y nacionales, basados en el hecho de que, como dijo un granjero, les pagan a precios de 1973 y pagan costos de 2009. "Casi tengo 50 años de edad y en ningún momento de mi vida había estado tan mal. Todo mundo está en números rojos" dijo Mike Van Amburgh, profesor de Ciencia Animal en la Universidad Cornell en Nueva York, uno de los tradicionales estados lecheros de Estados Unidos.

La crisis es mundial, y afecta la principal fuente de proteína animal en la dieta diaria de millones de personas. Debido a esto, se puede decir que la política económica actual del gobierno de Obama, que está contribuyendo a este desastre, forma parte de su política nazi de atención médica.

Los consumidores enfrentan precios inalcanzablemente altos que fijan los megaprocesadores (Nestlé, Kraft, Suiza/Dean, Unilever, y otros) a los productos lácteos, en tanto que a los granjeros, casi sin ninguna excepción, reciben pagos por sus productos lácteos que están por debajo de los costos de producción. Los gobiernos brillan por sus inacciones.

Por ejemplo, en Estados Unidos, en los últimos 18 meses, el precio que reciben los agricultores por 100 libras de leche cayó de $20.50 dólares, a entre $11.50 y $12.50 en junio. Esto está $3 dólares por debajo del costo de producción, así como también de $6 a $8 por debajo de lo que recibían los granjeros en el 2007 y principios de 2008. Un granjero típico que ordeña 375 vacas pierde $26,000 al mes.

Internacionalmente, se dá la misma situación con sus particularidades. La compañía exportadora de leche más grande del mundo, Fonterra Cooperative Group, Ltd. le estaba pagando, para mayo de 2009, a los granjeros de Nueva Zelandia, 12% menos por su leche, que lo que les pagaba el año anterior.

En Argentina, el dirigente de la Asociación Nacional de Granjas Lecheras advirtió que para fines de 2009, la nación podría estar importando leche. En 2006, el hato ganadero lechero en Argentina era alrededor de 55.4 millones de cabezas, pero para el 2010 se estima que podría estar por abajo de las 47.9 millones de cabezas.

El 13 de junio en Europa, granjeros lecheros bloquearon las carreteras a Bruselas, como continuación de muchas otras acciones de protesta de los últimos meses, con el objetivo de exigir acciones para salvar el sector lechero europeo, el mayor centro productor de queso en el mundo.

La primavera pasada, los granjeros lecheros de California —el estado lechero más grande desde 1993— llevaron a cabo una "volada" a Washington D.C., para cabildear en busca de acciones.

Pero no está a la vista ningún esfuerzo nacional efectivo o concertado internacionalmente para salvar el abasto de alimentos y la capacidad de producción. En vez de esto, hay respuestas "para las cámaras". Se espera que para el 22 de julio, la Unión Europea (UE) anuncie algunas medidas y recientemente extendió a seis meses, su programa para comprar y almacenar superávits de mantequilla y leche en polvo, con el fin de darles a los granjeros una "opción en el mercado" ligeramente mejor. En Estados Unidos, el secretario de Agricultura de Obama está aplicando tácticas obstruccionistas. El senador Bob Casey (D) de Pennsylvania -un importante estado lechero- presentó un proyecto de ley para mejorar tambien el "mercadeo".

Lo único que puede funcionar, es el programa necesario que ha propuesto LaRouche: medidas de emergencia con relación al derrumbe financiero, y dentro de esto, instrumentar un sistema de precios de garantía para los granjeros y productores de otros productos básicos.

Mientras tanto, los planes desquiciados basados en el mito de la "oferta y demanda" ha llevado a los granjeros a unirse al plan de matar ganado de la Asociación Nacional de Productores de Leche, con el fin de apuntalar "un alza en los precios". Hasta ahora, se han sacrificado 101,040 cabezas de ganado. En el 2008 en Estados Unidos se eliminaron 1,600 millones de libras en la capacidad de producción de leche.