LaRouche: "El Presidente Obama se comporta como un hombre demente"

17 de julio de 2009

17 de julio de 2009 (LPAC).— El Presidente Obama ha intentado poner el Congreso a marchas forzadas para que apruebe su plan de atención médica a la Hitler de acuerdo a su cronograma, antes del receso normal de agosto. "Vamos a hacer que se haga esto", despotricó durante una conferencia de prensa en Rose Garden el jueves 16 de junio.

LaRouche evaluó la situación de esta manera: "Uno tiene que ser realista. El Presidente Obama se comporta como un hombre demente. Sus deseos no son ley, especialmente dados sus muy conocidos problemas psicológicos. El Presidente Obama tiene que aceptar que las mentes más cuerdas tienen que intervenir".

Obama se aceleró por el hecho de que la Comisión de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado, que preside el senador demócrata de Connecticut Chris Dodd, aprobó un proyecto de reforma ese mismo día por un voto partidista de 13 contra 10, y que tres Comisiones de la Cámara de Representantes introdujeron un proyecto de más de 1000 páginas, el cual el liderato de la Cámara Baja puso a marchas forzadas.

Una revisión del anteproyecto de ley de las tres comisiones de la Cámara baja (llamado Ley de Opciones de Salud Asequibles de Estados Unidos) muestra que esta dividido en dos partes: Primero, las medidas para recaudar fondos para financiarlo ello, como el cobrar impuestos a los ricos; y segundo, medidas de recortes de gastos. El primero, junto con la extensión de cobertura a los no asegurados, está programado para que se pongan en efecto hasta el 2013; el último, los recortes, se pondrán en efecto inmediatamente.

Dentro de las medidas de contención de costos, que supuestamente van a ir junto con la eliminación de desperdicios, fraudes y abusos, están las siguientes medidas, las cuales se hacen eco del programa de medicina nazi de Orszag:

* Crear incentivos para reducir las readmisiones evitables, que recompensen la planificación y coordinación de pacientes que se pasen de una cama de hospital a su hogar o a otra instalación de salud;

* Promover Organizaciones de Atención Responsable que provean para hospitales y doctores trabajando juntos para administrar la atención;

* Establecer proyectos piloto para poner a prueba metodologías de pago en paquete para cualquier combinación de médicos y proveedores de atención aguda y post-aguda;

* Hacer ajustes de productividad en los sistemas de pagosa a los proveedores, fomentando a los proveedores a mejorar la eficiencia manteniéndose al paso con el resto de la economía.

Durante la primera sesión de revisión para el anteproyecto de ley, que se llevó a cabo en la Comisión de Trabajo y Pensiones, solamente el Representante Kucinich atacó duramente el anteproyecto, y peleó por la opción de pagador único. Como lo hizo Bernie Sanders el día anterior, Kucinish señaló el rol de los aseguradores privados en hacer que suban lo costos de la salud y la protección que reciben en el presente anteproyecto de ley.

En una carta enviada el jueves 16 de junio, Kucinich argumenta:

"De los 2.4 billones que se gastan anualmente para la atención médica en los EU, 800 mil millones van para las actividades del sistema basado en aseguradores por paga. Esto significa que uno de cada tres dólares para la atención médica es desviado para ganancias corporativas, opciones de acciones, salarios ejecutivos, publicidad, marketing y el costo de trabajo administrativo, (lo cual puede estar entre el 15% y el 35% en el sector privado, comparado con Medicare, el plan de pagador único que solamente tiene 3% de costos administrativos).

"50 millones de norteamericanos no están asegurados y otros están asegurados a medias, mientras que las compañías aseguradoras por paga desvían valiosos dólares para la atención médica a propósitos que no tiene que ver con la atención médica. Eliminemos el sistema de atención médica por paga y su extraordinarios gastos generales, pongamos el dinero en la atención médica, y todos estarán cubiertos, todos podrán tener atención médica".

Lo que Kucinich, Sanders y otros se rehúsan a hacer, hasta ahora, es lo que se tienen que hacer para ganar esta pelea: Condenar la política de salud de Obama como lo que es, una política nazi de salud. Como lo dijo LaRouche en 1996, "al bote de leche, hay que llamarlo bote de leche".