Los estados recurren cada vez más al robo para equilibrar sus presupuestos

5 de agosto de 2009

4 de agosto de 2009 (LPAC).- En la medida en que la desintegración de la economía vuelve imposible que los estados puedan tener presupuestos balanceados, uno de los patrones que está surgiendo es que los estados están recurriendo a tomar dinero de donde quiera que pueden, sin importar si ya está destinado para otras necesidades. California es el caso más descarado, en donde el presupuesto que firmó el gobernador nazi Arnold Schwarzenegger, la semana pasada, ordena que el estado se apodere $ 1.7 mil millones de los fondos para el desarrollo económico destinados a los presupuestos de condados y ciudades. El presupuesto se apodera también de millones más en recaudación por impuestos a la gasolina y la propiedad de los cofres locales. Los representantes de la Liga de Ciudades de California (CAC por siglas en inglés) calificaron la entonces propuesta de presupuesto como "una estafa irresponsable estilo pirámide financiera" y argumentaron que era ilegal. Desde entonces el CAC y el condado de Los Angeles han anunciado que están preparando demandas legales para evitar que se apoderen de los fondos, bajo el argumento de que esto es anticonstitucional.

Lo que vuelve esta acción del estado particularmente desvergonzada es que en abril pasado, la CAC ganó una demanda en contra de un esfuerzo anterior del estado por apoderarse de $350 millones de los fondos para el desarrollo. Si siguen adelante estas incautaciones, los municipios de California tendrán todavía más problemas tratando de balancear sus presupuestos y cumplir con sus responsabilidades ante sus poblaciones.

Otros estados también están considerando apoderarse de fondos destinados a propósitos específicos para compensar la pérdida de ingresos generales. Texas tiene $3.7 mil millones en dichos fondos que se van redestinar ahora para balancear el presupuesto de los próximos dos años. Esto incluye dinero, principalmente de multas y gravámenes, y está dedicado a proveer descuentos de electricidad para usuarios con bajos ingresos, reembolsos a hospitales por ofrecer servicios no compensados, y reducir las emisiones e incluso los impuestos a la gasolina dedicados a la construcción de carreteras.

En Nueva Hampshire, un juez estatal denegó la decisión del gobernador John Lynch de usar $110 millones de un fondo dedicado a ayudar a los doctores a obtener un seguro por negligencias médicas, para balancear el presupuesto. El estado de Ohio evitó alzas de impuestos generales para balancear su presupuesto, aumentando las cuotas para casi todo lo demás, sin que esté claro si estas cuotas adicionales realmente se van a destinar para lo que supuestamente se están recabando.