Michoacán, México: Un cuento sencillo, de dos futuros

27 de agosto de 2009

26 de agosto de 2009 (LPAC).— —Entre los siete astronautas programados para volar en la próxima misión del Transbordador, encontramos a José Hernández Moreno, quien nació en California, de padres mexicanos que eran braseros inmigrantes originarios del estado mexicano de Michoacán. De niño, Hernández pasaba la mitad del año en el pueblo de donde eran sus padres, La Piedad, Michoacán, y la otra mitad en California. Desde que Hernández fue escogido para participar en el programa de astronautas de la NASA, le ha estado contando su historia a jóvenes en México y en los Estados Unidos, a fin de motivarlos para que hagan grandes cosas.

En una entrevista de Hernández con la NASA el 20 de agosto, Hernández dijo: "Ya es tiempo de que empecemos a explorar otros mundos. Y las generaciones futuras nos van a agradecer por hacerlo".

El imperio británico no le acomodaría eso. Hoy, de acuerdo a la agencia antinarcóticos de EU, (la DEA, por sus siglas en inglés) de todas las metanfetaminas que se consumen en los Estados Unidos el 30% se produce en el estado de Michoacán. El periódico mexicano El Universal del 23 de agosto, informó que en este estado, los “químico" que preparan las substancias, —o "cocineros", como se les conoce en el narcolenguaje— que preparan las metanfetaminas tienen todos más o menos 20 años. No saben nada de química, ellos solo siguen sencillas instrucciones que les dan los cocineros más experimentados. Les pagan más que a las “mulas” (personas que transportan la droga), pero es un negocio muy riesgoso: frecuentemente hay explosiones, quemaduras, muerte a consecuencia de los vapores de los precursores químicos, etc. Hay un elevado margen de ganancia: las metanfetaminas que se venden en Estados Unidos dan una ganancia tres veces mayor que el costo de los precursores químicos utilizados, y eso solo en pocos días, o como máximo en semanas. Usan sofisticados contenedores de acero que luego abandonan, y se mudan a otro sitio.

¿Cómo hace Narcotráfico S.A. para reclutar a estos cocineros? Según el relato de El Universal, “no hay muchas opciones para trabajar y esa es una razón por la que varios miembros de familia o familias completas entran a algún cartel que opera en esta entidad”.

En Michoacán, un estado que tiene una población de 4 millones de habitantes, 1.5 millones de ellos (38%) vive en condiciones de pobreza, de los cuales 600.000 (15%) vive en pobreza extrema, o lo que se llama “pobreza patrimonial,” – esto es, no tienen suficiente comida para alimentarse. Michoacán es uno de los 5 estados más pobres de México. Roberto, un cocinero de 23 años entrevistado por El Universal, le dijo: " La gente está jodida; ya no se van para el otro lado, ¿qué más queda? Si te quedas tienes que pagar casi con vivir a La Familia o a los otros [carteles]; …mejor que te paguen que morirte jodido".

El artículo destaca que los soldados mexicanos que fueron enviados a acabar con los laboratorios de metanfetaminas, también son jóvenes que tienen entre 18 y 25 años, tal cual como los cocineros de metanfetaminas.