¿Está muerto ya el Partido Demócrata?

28 de agosto de 2009

por Lyndon LaRouche

27 de agosto de 2009 (LPAC).— Claramente más de la mitad de la ciudadanía de Estados Unidos en mayoría de edad ya ha rechazado amargamente la política, tanto de la presidencia de Obama como la de la mayor parte de los miembros del Congreso de EU. Ese Partido está prácticamente liquidado, si el Partido no cambia su política a una de oposición tanto al odiado rescate ratero, como a cancelar todo apoyo a aquella política de atención médica del presidente Obama que es una copia exacta, en contenido explícito, a las directrices de atención médica de 1939-1942 del dictador Adolfo Hitler personalmente, directrices de atención médica de Hitler que se introdujeron a la política de la ley británica de la NICE [Instituto Nacional de Salud y Excelencia Clínica] de Tony Blair. Este es el mismo y malvado Tony Blair que orquestó el hundimiento de EU en la reciente guerra de Irak, y ahora forma parte del proceso de hundir a EU en la catástrofe aún peor que ahora escala rápidamente en Afganistán.

Mi política, que pretendo que se difunda por todos lados, es la siguiente:

1) Dado que el presidente Obama fue elegido, no podemos simplemente echarlo, a no ser que haya que hacerle un juicio político, desenlace que no debemos desear en este momento. Hay que mantenerlo en su cargo, y protegerlo de la amenaza clara y presente de un atentado por parte de fuentes británicas o relacionadas, enojadas por temor a que se tengan que acabar las actuales políticas estadounidenses del presidente Obama que Londres ha dictado. Hay que tratar de evitar ese juicio político, cosa que se puede lograr si el propio Presidente, profundamente atormentado por problemas emocionales, acepta cooperar con asesores de mérito en lo que yo propongo que sería en efecto un grado razonable de "supervisión adulta", con el fin de protegerlo de su propia expresión impulsiva manifiesta, y hasta ahora característica, de juicio deteriorado en su cargo oficial.

Para tales fines, tenemos muchos funcionarios apropiados en posiciones claves dentro de la Presidencia de EU hoy, con tal y que eliminemos a aquéllos asociados a los arquitectos de su programa de atención médica explícitamente copiada de los nazis, y a los círculos de la secta conductista en general. También existen algunos asesores expertos de la Presidencia en los asuntos de bregar con la actual crisis de desintegración general que ahora embiste a EU y a otras economías nacionales del planeta, que son apropiados y están disponibles.

2) A la vez, tenemos que abrir paso a la combinación, en efecto, de la Comisión Pecora original con sus facultades originales, y aplicar la autoridad explícita de la intención original de nuestra Constitución Federal, para establecer una banca nacional, como se asocia esa noción a la memoria de Alejandro Hamilton; y cancelar la autoridad del Sistema de la Reserva Federal corrupto, y casi seguramente irremediablemente en bancarrota, para que podamos regresar, como nación, a esos planteamientos explícitos de nuestra Constitución Federal que establecen nuestro sistema como un sistema de crédito, en vez del modelo ajeno de un sistema monetario.

3) Para efectuar una recuperación, se tienen que tomar ciertos pasos de inmediato, antes del cierre del actual año fiscal estadounidense, para negociar lo que se puede considerar justamente como un acuerdo disponible de cuatro potencias entre EUA, Rusia, China e India, y otras naciones dispuestas a participar ahora, para establecer un sistema de crédito internacional con tipos de cambio fijos, como reemplazo total del sistema monetario actualmente existente, caduco e irremediablemente en bancarrota.

4) Mediante acciones apropiadas de reorganización por bancarrota, hay que cancelar los arreglos de "rescate" que han sido los responsables, principalmente, por los efectos que han llevado a la mayoría de nuestros ciudadanos a odiar su actual gobierno federal. De otra manera, si eso no se hace, y rápido, no sólo EU sino todas las naciones del planeta ahora están al borde de desintegrar en una descomposición que estará en camino a más tardar en los últimos meses del año calendario de 2009.