Los banqueros ligados a la City de Londres maniobran para perpetrar otro fraude gigantesco

12 de septiembre de 2009

12 de septiembre de 2009 (LPAC).- Cumpliendo con las demandas hechas por el primer ministro Gordon Brown y el secretario del Tesoro de Estados Unidos, Timothy Geithner,en la reunión cumbre de Ministros de Finanzas del G-20 en Londres de que los países del G-20 continúen empleando programas de estímulos, es decir, una política de rescates sin límite, la Asociación de Banqueros Americana (ABA) le envió una carta a Geithner y al presidente de la Reserva Federal Ben Bernanke exigiéndole que aprovechen la próxima reunión del G-20 en Pittsburg para ponerle freno a las intenciones de la Junta sobre Normas de Contabilidad Financieras (FASB por siglas en inglés) de estatuir cambios en los métodos de contabilidad actuales usados para determinar el valor de los billones de dólares de deuda tóxica en los libros de contabilidad de los principales bancos e instituciones financieras. La FASB ha pedido regresar a una contabilidad apegada al mercado, según lo cual los bancos tienen que darle a sus activos el valor que tienen el valor de mercado actual, en vez de valores artificiales determinados por modelos matemáticos.

La FASB ha estado bajo presión de los bancos, y ha estado vacilando sobre su demanda de regresar a una contabilidad apegada al mercado, por lo que pospuso la adopción de nuevos reglamentos hasta fines del 2010. Aunque esto le da a las instituciones financieras en quiebra otro año más para apuntalar sus activos muertos, exigiendo billones de dólares más en nuevos rescates hiperinflacionarios del gobierno, esto no es suficiente para los saqueadores, que exigen el derecho a continuar cargando con sus activos inservibles en sus libros, y continuar comprando y vendiéndolos con fondos aportados a costa de los contribuyentes, sin que intervenga agencia regulatoria alguna.

Si se aplicara la propuesta de la FASB de regresar a una contabilidad apegada a mercado, tendrían que borrarse de sus libros billones de dólares en papeles financieros ahora en manos de las instituciones financieras. Esta es la razón de porqué la ABA está insistiendo en que Geithner y Bernanke actúen a su favor. El adoptarse la propuesta de la FASB, afirma ABA en su carta, socavaría los esfuerzos del G-20 de fortalecer el sistema financiero (!). El presidente de ABA Edward Yingling fue todavía más allá, argumentando que la expansión de la contabilidad apegada al mercado reduciría los préstamos [que en el mejor de los casos, siguen siendo mínimos]. La ABA argumenta que el modelo actual, llamado contabilidad apegada al modelo, tiene que mantenerse, dado que es esencial para el funcionamiento fluido de los mercados financieros. Bajo este modelo, los activos en los libros de contabilidad de los bancos e instituciones financieras pueden tener el valor que les asigna el modelo matemático que los creo. Fueron estos modelos matemáticos que produjeron la burbuja financiera en la comercialización con derivados los que llevaron al mayor crac financiero, desde el desplome del sistema bancario Lombardo en el Siglo XIV.

El mayor defensor de estos modelos ha sido Alan Greenspan, pero la decisión del exsecretario del Tesoro Hank Paulson, auxiliado por Bernanke y Geithner, en septiembre de 2008, de apuntalar esta burbuja a costa de los contribuyentes -en contra de lo que aconsejaba Lyndon LaRouche y en contra de los deseos de la población estadounidense- ha acelerado el desplome de la economía física, que se está desenvolviendo a un paso acelerado, con desempleo y embargos hipotecarios a un ritmo record, en tanto que las ciudades y estados quiebran y se dispara el déficit presupuestal de E.U. Este crac ha puesto al descubierto la naturaleza fraudulenta de estos modelos, y ha forzado a los economistas serios a retomar el llamado de Lyndon LaRouche de una reorganización por quiebra, y tratar la creación de estas burbujas como un asunto criminal, en vez que simplemente algo que necesita regularse.

Lyndon LaRouche denunció el esfuerzo de la ABA como un intento por perpetrar un fraude gigantesco. Todo mundo sabe que estos bancos están quebrados. Cualquier intento por proteger esta deuda inservible en sus libros, debe tratarse como un asunto criminal. Agregó que cualquier intento, por parte de Geithner o Bernanke, por respaldar este fraude, los vuelve cómplices de estos actos criminales.