Los rescates bancarios concentran el control del crédito de los bancos en quiebra

14 de septiembre de 2009

14 de septiembre de 2009 (LPAC).- Desde que Lyndon LaRouche sostuvo en su videoconferencia del 25 de julio de 2007, que el sistema financiero global estaba acabado han quebrado 119 bancos comerciales e instituciones de ahorro y préstamos, y el número de bancos comerciales e instituciones de ahorros en E.U. se ha reducido en 420 instituciones. La tasa de quiebras se está acelerando, con 2 quiebras después de la videoconferencia del 2007, 25 quiebras en el 2008 y 92 quiebras en lo que va del 2009.

Pero es mucho más significativa la concentración de activos en un puñado de instituciones gigantescas. Hace diez años, la compañía tenedora bancaria más grande en la nación era el Citigroup, con $ 717 mil millones de dólares en activos. Hoy, Citigroup es más del doble de grande, con $ 1.849 billones en activos, y está clasificado como el número 3 entre los bancos estadounidenses, después de los $ 2.256 billones de Bank of America y los $ 2.027 billones de JP Morgan Chase. Wells Fargo, con $1.284 billones en activos, completa el club de los billonarios en dólares. Además de la consolidación del sistema bancario, el sistema se ha visto transformado por la conversión de los bancos de inversión y entidades financieras relacionadas de Wall Street. Después de los cuatro grandes, le siguen los siguientes bancos por su tamaño: Goldman Sachs, Morgan Stanley, MetLife, HSBC North America, Taunus (anteriormente Bankers Trust Corp., ahora propiedad de Deutsche Bank), y Barclays Group U.S. Es decir, dos bancos de inversión, una compañía aseguradora y tres sucursales domésticas de bancos extranjeros están entre los diez principales. American Express; CIT Group, la achacosa compañía financiera; y GMAC, están ahora entre las 50 más importantes.

Estos bancos gigantescos, como lo hemos establecido repetidamente, están todos en quiebra y los mantienen abiertos con una combinación de rescates, indulgencia regulatoria y fraude contable. Desde que empezaron los rescates, estos gigantes han aumentado su control férreo sobre la economía, en parte debido a las fusiones y en parte debido a la percepción popularizada de que el gobierno federal no dejará que quiebren. Bank of America se apoderó de Merrill Lynch y Countryside; JP Morgan Chase se apoderó de Washington Mutual y Bear Stearns; y Well Fargo se apoderó de Wachovia. Entre los Cuatro Grandes controlan el 46% de los activos, el 42% de los depósitos en el sistema bancario de E.U., y casi la mitad de todas las emisiones de hipotecas. Sin embargo, sus operaciones con hipotecas son en realidad una parte del rescate, dado que el grueso de sus préstamos hipotecarios está garantizado por el gobierno y conservarlos mejora su tasa de capital. Están más metidos en el negocio de arbitraje de regulación de capital que en el negocio de las hipotecas; otra forma de plantearlo es que el negocio de las hipotecas es otro aspecto del rescate.

EIR examinó la información de la FDIC, lo que mostró que, para fines del segundo trimestre, 21 bancos reportaron un capital social negativo - es decir, su valor neto estaba por abajo de cero. Hasta ese momento todos estos bancos seguían abiertos, aunque ahora casi todos han cerrado.

El gobierno de Obama alega que sacó el sistema bancario, para citar al asesor económico Larry Summers, "del borde de la catástrofe financiera". El secretario del Tesoro, Tim Geithner dijo el 10 de septiembre ante el Panel de Supervisión del Congreso que la "estrategia abarcante" del gobierno había evitado "una desintegración sistémica catastrófica". El presidente Obama en persona tiene programado pronunciar un discurso similar en Wall Street el lunes. Este tipo de declaraciones hacen recordar el discurso desastroso de "Misión Cumplida" del presidente George W. Bush, proclamando victoria en una guerra que continua hasta la fecha actual.

El hecho es que, tanto el gobierno de Bush como el de Obama la han regado al estilo real -con segunda intención- para moverse a proteger al sistema monetarista imperialista en vez de proteger a la nación y su población. Debieron haber escuchado a LaRouche, someter a los bancos a protección por quiebra, parar los embargos hipotecarios y cerrar el casino. En vez de esto, cometieron la estupidez más grande del mundo: cerrar la economía en un vano intento por revivir su sistema ya muerto. Producto de esto, millones de estadounidenses han perdido sus empleos, sus hogares, sus servicios de salud y su capacidad de vivir vidas productivas, en tanto que los grandes bancos zombies devoran todo a su paso. Esta política ha sido un desastre absoluto, y la situación empeora cada día. Todo lo que han logrado estos payasos es echarle más gasolina al fuego con su estafa