El punto álgido de la "nueva influenza" en el hemisferio norte podría ser en 6 a 8 semanas; Sebelius receta "Obamedicina"

18 de septiembre de 2009

16 de septiembre de 2009 (LPAC).- Después de extenderse a todos los 50 estados durante el verano, la influenza H1N1 cobró fuerza cuando empezaron las escuelas a mediados de agosto en varios estados del sureste, y cuando iniciaron las universidades. No hay nuevas estadísticas autorizadas, pero el número de casos está creciendo rápidamente desde que Estados Unidos acumuló -se calcula-un millón de casos para mediados del verano. Hasta ahora, se calcula que ha habido unas 9,000 hospitalizaciones, y 600 defunciones.

México está en una situación similar; Canadá está en la misma trayectoria. Un brote del H1N1/09 en por lo menos siete estados de México, forzaron el cierre de escuelas, incluyendo 1,400 escuelas en Sinaloa. Los estados del noroeste han sido los más golpeados.

Ayer en Minnesota, un epidemiólogo destacado, Dr. Michael Osterholm, expresó el consenso de sus colegas a nivel internacionales, de que "yo honestamente creo que en las próximas 6 a 8 semanas vamos a ver el punto más alto. Para principios a mediados de octubre, creo que vamos a ver el punto culminante en el hemisferio norte".

Osterholm estaba hablando ante una audiencia de 600 dirigentes médicos y de salud pública de Minnesota, reunidos con el propósito de diseñar atenciones médicas de contingencia para hacerle frente a este prospecto de un "punto culminante temprano", ante la ausencia de una acción federal sobre el desplome económico, y sobre esta pandemia H1N1/09, y posiblemente más por venir. Otros estados han estado realizando este tipo de reuniones desde hace semanas.

En contraste, hoy en el Congreso federal, la Secretaria de Salud y Servicios Humanos, Kathleen Sebelius presentó su letanía usual sobre el estado de preparación ante la ola de influenza en el otoño, enfocándose en la vacunación —que no va a empezar sino hasta mediados y fines de octubre— y medidas atenuantes, como estornudar en la manga de la camina y cosas por el estilo. Anunció que hoy la Federal Drug Administration (FDA) otorgó contratos a cuatro productoras de vacunas para que produzcan vacunas de emergencia para mediados de octubre.

Osterholm, director del Centro de Investigaciones y Política de Enfermedades Infecciosas (CIDRAP por siglas en inglés) en la Universidad de Minnesota, explicó varios rasgos importantes sobre la tasa actual de transmisión de la Nueva Influenza. Ya para mediados de septiembre, la tasa de incidencia en E.U. de H1N1/09 es mayor que el punto más alto que usualmente alcanza a mediados de invierno la "influenza estacional" anual, e incluso más alta que la influenza de 2007-2008 que fue muy alta. Osterholm dijo en MinnPost.com:

"Yo aún creo, y quisiera haber estado [sic] equivocado, y espero que todos me demuestren que estoy equivocado en esto... pero me temo que habrá muy pocas vacunas antes de que el punto más alto realmente golpee...

"Una de las ideas falsas más importantes sobre la situación es que ésta es una pandemia leve. De hecho, es una enfermedad muy leve para la gran mayoría de aquellos que la adquieren, quizá llegando hasta un rango del 98-99 por ciento. Pero para el otro 1 por ciento, esta enfermedad puede ser el infierno...".

Como lo advirtiera CIDRAP en una declaración reciente, lo que se requiere es una logística de fondo y eso no existe. "La H1N1 llega en un momento en se considera generalmente que la medicina de emergencia a nivel nacional [en E.U.] está en "un punto de rompimiento"... las visitas a las salas de emergencia (ER por siglas en inglés) se elevaron en un 26% entre 1992 y 2003, de 89.8 millones a 114 millones al año, en tanto que cerraron 425 departamentos de emergencia y 703 hospitales y se redujo en 198,000 el número de camas de hospital...'. Desde entonces, el deterioro ha sido aún mayor.

Durante su presentación ante la Comisión de Energía y Comercio el martes, Sebelius fue confrontada varias veces sobre la infraestructura, pero esquivó las respuestas. El congresista Frank Pallone dijo que las Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) en su distrito en Nueva jersey operan casi a su capacidad, así que, ¿cómo "podemos asegurarnos" que atenderemos a las personas? Una congresista de California dijo que en su distrito en Sacramento, el presupuesto de salud pública sufrió un recorte del 70%. Perdieron tres especialistas en enfermedades transmisibles, dos microbiólogos, enfermeras de campo, técnicos y otros. Preguntó, ¿cómo vamos a monitorear la enfermedad? ¿qué sucede si muta?

Selelius se aventuró. Dijo que se han invertido "miles de millones de dólares en la planificación" ante una oleada. Es improbable el peor escenario dijo, y subrayó que por medio de relaciones públicas se debe desalentar a los que "pueden caminar" de asistir a los hospitales, enseñándoles a pasarla con los síntomas de influenza, con el fin de "disminuir la presión" sobre el sistema médico.

A los miembros republicanos de la Comisión que planteaban cualquier tema relacionado con la "reforma" de Obama, fueron amonestados por salirse del tema.

Para el 5 de septiembre, los informes de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades indicaban que la incidencia geográfica del H1N1/09 en Estados Unidos se esparce por 10 estados y un territorio; los otros estados tienen casos regionales, locales y esporádicos. (Se puede ver el informe geográfico semanal en inglés en www.cdc.gov/flu/weekly). Los puntos álgidos no siempre recaen en los estados donde se supone "esparcida la enfermedad. Por ejemplo, la Universidad de Washington informó de 2,000 casos hasta la semana pasada, cuando la población estatal en conjunto estaba relativamente intacta. Del mismo modo, la Universidad Cornell tuvo unos 500 casos hasta la semana pasada; un estudiante de 20 años murió.