Se discute la bancarrota internacional para los bancos en conferencia de Zürich; LaRouche responde

21 de septiembre de 2009

20 de septiembre de 2009 (LPAC).- La primera página del sábado del periódico financiero Neue Zurcher Zeitung cubre una propuesta de una reorganización por quiebra de los bancos multinacionales. Bajo el encabezado "La Regulación bancaria tiene sus trampas. Se discuten los procedimientos globales por quiebra" el artículo reporta una conferencia de alto nivel organizada por el Instituto Europa de la Universidad de Zürich el 18 de septiembre, en donde la Reguladora Suiza, Eva Hüpkes, presentó una solución internacional por quiebra. La señora Hüpkes es miembro de la Comisión Federal Bancaria de Suiza y es uno de los tres miembros en la junta organizadora de la conferencia. La señora Hüpkes es también miembro de la Junta de Estabilidad Financiera, que incluye a banqueros centrales, reguladores y representantes de gobiernos de países miembros.

"Un procedimiento global por insolvencia bancaria para grandes bancos reduciría enormemente los riesgos sistémicos. Pero dicho procedimiento por insolvencia no es posible en el corto plazo. Esto quedó claro en un seminario en la Universidad de Zürich" dice el artículo. El procedimiento por quiebra no es posible políticamente, dice la señora Hüpkes, porque "los gobiernos" están en contra de esto.

Al informar sobre la intervención de Hüpkes, el NZZ escribe: "El principal peor problema: a nivel mundial muchos bancos se consideran demasiado importantes como para que desaparezcan -por lo tanto gozan de garantías estatales de facto. La 'solución' en principio está a la mano: un acuerdo global sobre la liquidación ordenada de los grandes bancos internacionales, con el fin de evitar que cada nueva quiebra amenace con una crisis sistémica. Esto podría volver superficiales las garantías para los bancos grandes. Pero dicho acuerdo global continua siendo irreal en el corto plazo debido a la falta de voluntad de los gobiernos nacionales".

"Según el último informe de la FSB, en los casos de insolvencia, se aplicarán las soluciones nacionales, les guste o no. Según Hüpkes, debería ser más fácil desenmarañar los bancos grandes, que lo que lo es hoy: desde una perspectiva nacional, debería ser posible separar de alguna manera las partes "sistémicamente pertinentes" —con esto, se quiere decir, el sistema de pago, así como también los ahorros internos y el sistema crediticio— del resto de la institución golpeada por la crisis. Sin embargo, ayer varias opiniones mostraron que la concretización de esto enfrenta "de alguna manera" obstáculos legales, políticos y económicos. Un modelo sería que los bancos afectados por la crisis deben vender primero las partes sistémicamente pertinentes, ya sea al sector privado o al Estado".

"Sin embargo, hasta que se vuelvan realidad estos modelos, la carga principal para las regulaciones burocráticas de los bancos reside en las disposiciones sobre liquidez y capital...Representantes de los sectores bancario e investigador advirtieron en contra de tener demasiadas expectativas en las disposiciones de capital (si la crisis es lo suficientemente grande, no sería suficiente ni una gruesa cobertura de capital) y en contra del peligro de nuevos incentivos errados (si la cuota de capital es demasiado alta, se podrían ver forzados los bancos a tomar más riesgos)".

La conferencia también descartó el tema de los bonos como "secundario" y como un "tema lateral".

Un editorial destacado en el NZZ, publicado en la misma página donde apareció el resto del artículo, discute sobre si los bancos internacionales han aprendido de la crisis y han regresado al modelo de orientado a las empresas. La conclusión es: No, si se mira a Goldman Sachs. Goldman Sachs está obteniendo ganancias hoy usando los mismos esquemas del pasado. Las cosas son diferentes en Suiza, en donde los dos bancos principales, en parte debido a decisión propia, en parte forzados por los reguladores, han regresado al modelo empresarial más orientado hacia las actividades generadas por sus clientes.

LAROUCHE RESPONDE

Lyndon LaRouche respondió a este informe de la siguiente manera:

Dichas propuestas no tienen un propósito competente, a menos que dicha acción esté basada en un equivalente de la norma Glass-Steagall.

1. La crisis de desintegración desarrollándose actualmente en todos los sistemas monetarios mundiales se ha venido dando, con efectos tipo cáncer cualitativamente cada vez peores, desde septiembre de 2007. Los "rescates", en el orden de lo menos de decenas de billones de dólares, solo en E.U., han eliminado actualmente cualquier posible reforma en el marco del sistema monetario internacional actual.

2. El único remedio efectivo depende de reemplazar, totalmente, los sistemas monetarios existentes, como sistemas. Tenemos que proceder usando el modelo estadounidense de una normatividad Glass-Steagall, donde los bancos nacionales sometan a los bancos a una protección por quiebra interna, y proporcionen crédito de largo plazo respaldado por el estado, bajo un sistema crediticio, en vez de un sistema monetario, a la vez que se destruyen las formas dudosas de especulación monetarista (es decir, revertir la "reforma" del Euro)

3. El intento operativo tiene que ser establecer un sistema de tasas de cambio fijas global entre lo que pudiera clasificarse como una banca viable de los estados nacionales, a la vez que se erradican todos los remanentes de un sistema monetarista de tasas de cambio flotantes, reemplazadas por un sistema de crédito de tasas de cambio fijas a nivel global, en vez de una forma Keynesiana u otra comparable, de sistema monetarista. Dicha reforma, si la respalda un consorcio de las principales potencias participantes —como patrocinadores principales— echaría a andar de nuevo la economía global y formas responsables de banca nacional e internacional, bajo un sistema crediticio de tipos de cambio fijos compartido por naciones responsables, como complemento a la adaptación sensata a las economías de otras naciones.

4. La factibilidad de una empresa de esta magnitud depende de un acuerdo general para reemplazar un sistema monetarista por un sistema de crédito de los sistemas crediticios nacionales participantes, a la vez que se clausuran los sistemas monetaristas.

5. Un problema relacionado se encuentra en la locura de la globalización. La monetización asociada con un sistema globalizado, ha destruido la capacidad de las naciones para amortiguar su seguridad económica financiera tras la protección de las soberanías nacionales, como frontera protectora en contra de las avalanchas internacionales de pánico. Este cambio hacia una especie de nueva Torre de Babel, introduce nuevas fuentes de peligro anteriormente no existentes, para la economía mundial, bajo las condiciones de crisis actuales. Dado que criaturas tales como el ex primer ministro Tony Blair, aunque abundan, no son comestibles, la única fuente de remedio son las medidas proteccionistas entre los estados nacionales perfectamente soberanos.

6. Uno no puede basar una reforma económica en una reconciliación ordenada entre enfermedades venéreas o capos del narcotráfico. El sistema monetarista de hoy es una enfermedad venérea y una droga sobre el mundo. Primero hay que cancelarla con una reforma por quiebra, y crear un nuevo sistema de crédito internacional proteccionista tomando como modelo la Glass-Steagall. Luego, rápidamente se echan a andar de nuevo las ruedas del crédito bajo los auspicios de un nuevo sistema de crédito que reemplace al sistema monetarista insalvable.

-Lyndon