La General Motors se friega al Presidente

6 de noviembre de 2009

6 de noviembre de 2009 (LPAC).— El martes, la Junta de Directores de la General Motors anunció que no iban a seguir adelante con el plan ya establecido con la abastecedora canadiense Magna y al Sberbank de Rusia para hacerse cargo de la división Opel en Europa, y que habían decidido quedarse con ella. Supuestamente, esta decisión se tomó sin el conocimiento o consentimiento del presidente Obama, a pesar del hecho de que EU tiene un 60% de las acciones de la General Motors y que le ha dado en rescate por lo menos $ 50 mil millones.

Esta decisión se anunció horas después de que la canciller alemana Angela Merkel había hablado ante el Congreso de EU -el primer canciller alemán en hacerlo desde 1957- y de que se había reunido personalmente con el presidente Obama. El martes, la vocera del Departamento del Tesoro de EU, Meg Reilly, dijo en una declaración enviada por correo electrónico: "Este gobierno no estuvo involucrado en esta decisión, que fue tomada por la Junta de Directores de la General Motors". De hecho, según el Detroit News, John Smith de la GM dijo que la GM le había informado al zar automotriz del gobierno de Obama, Ron Bloom, y al embajador de EU en Alemania, Phil Murphy, al igual que a funcionarios europeos sobre la decisión de la junta. El miércoles en la tarde, en conversación telefónica con Merkel, Obama dijo que él no estuvo involucrado en la sorpresiva decisión de la junta de la General Motors (GM), que enfureció al gobierno alemán.

La respuesta oficial del gobierno alemán fue que deploraba la decisión de la junta de la GM de quedarse con Opel y que esperaba que la GM le devolviera los 1.5 mil millones de euros, o $ 2.2 mil millones de dólares, del financiamiento puente que le dieron los bancos estatales alemanes para que la Opel pudiera mantenerse a flote mientras se reestructuraba. Un vocero dijo: "la Canciller dejó en claro que el gobierno alemán presionará a la General Motors para que presente un plan nuevo lo más rápidamente posible y pague el financiamiento puente para fines de noviembre (se vence el 30 de noviembre)". El vocero dijo: "La canciller Merkel y el presidente Obama estuvieron de acuerdo en continuar coordinándose en este asunto".

Ronald Koch, el gobernador del estado de Hesse en Alemania, en donde están las oficinas centrales de la Opel -en Ruesselsheim- dijo:"Estamos personal y profundamente perturbados e irritados por la decisión que tomó la GM. La GM se nos acercó en busca de ayuda. Yo creo que algunas personas en la junta se olvidaron de esto".

El director ejecutivo de la GM, Fritz Henderson dijo el martes en Detroit, que va a presentar pronto a los gobiernos europeos un plan para reformar la automotriz. John Smith, el vicepresidente del grupo de la GM sobre planificación corporativa y alianzas, dijo que el propio plan de la GM podría significar recortar hasta 10,000 puestos de trabajo o cerca de un 20% de la fuerza laboral. Sin embargo, los trabajadores alemanes creen que la GM planea hacer recortes mayores a los que Magna habría hecho.

Si se cierra la planta de la Opel en Bocum, esto representaría también un golpe político importante a Merkel. El aliado de Merkel, el gobernador del estado Rin Norte-Westalia Jurgen Ruttgers, necesita los votos de los sindicatos para ser reelegido el próximo mayo. Si saliera derrotado, producto de esta acción de la GM, esto pudiera resultar en que la alianza de centro derecha de Merkel perdiera su mayoría en la Cámara Alta del Parlamento de Alemania.

El primer ministro ruso, Vladimir Putin dijo que este giro de 180 grados, después de meses de pláticas le dejará un mal sabor de boca a algunos europeos. Putin dijo ante una reunión de gabinete en Moscú que "Vamos a tener que tener en consideración en el futuro este estilo de negociación con los socios, aunque este enfoque despectivo hacia los socios le afecta principalmente a los europeos, no a nosotros". "La GM no le advirtió a nadie, no habló con nadie... a pesar de que se habían logrado todos los acuerdos y firmado todos los documentos. Bueno, creo que es una buena lección".

En Alemania, los trabajadores de la Opel sostuvieron manifestaciones el jueves. Los organizadores calcularon que asistieron unos 10,000 trabajadores a la manifestación de Ruesselsheim, en tanto que la policía dijo que fueron unos 6,000. Las oficinas centrales de los trabajadores de la Opel en Ruesselsheim cargaron un féretro negro con los logotipos de la GM y Opel; otros cargaban pancartas diciendo "GM vete al diablo" y "manos fuera de la Opel".

A pesar de que le asestaron una puñalada por la espalda al Presidente de los Estados Unidos y que dañaron las relaciones de Estados Unidos con un aliado importante, Alemania, el director ejecutivo de la GM Henderson dijo que, sin embargo, podrían usar más dinero del rescate del gobierno de EU para reestructurar la unidad Opel de la GM en Europa, alegando que aunque el acuerdo del primer préstamo con EU el pasado diciembre, prohibía que la ayuda se usara fuera de EU, la ayuda concedida en agosto después de que la GM dejó la protección por quiebra, le permite gastar en otros países.

El apoyo a esta movida de la GM provino del secretario de Negocios británico, Peter Mandelson, quien dijo que la decisión podría beneficiar a los contribuyentes europeos, especialmente británicos, alemanes y españoles, y que los trabajadores de la unidad Vauxhall de la GM en Gran Bretaña preferirían que se mantuviera el mismo arreglo. Vauxhall emplea unos 5,500 trabajadores británicos.