El empuje de Obama hacia la dictadura, de inspiración británica, lo lleva a cometer actos enjuiciables: LaRouche

10 de diciembre de 2009

9 de diciembre de 2009, (LPAC).- Cuando la "reinita" inauguró con su discurso en la reunión de la Mancomunidad Británica en Trinidad el pasado 27 de noviembre, la nueva fase de desintegración económica sistémica, iniciando la campaña fatídica para que su imperio domine a un mundo en el que no hayan Estados nacionales, utilizando para ello el fraude climático que se cocina en Copenhague, su títere, Barack Obama, lanzó su propia puja a favor de una dictadura en Estados Unidos, utilizando el mismo fraude climático de Copenhague mediante los "hallazgos" de la Agencia de Protección Ambiental (EPA, en inglés) anunciados el 7 de diciembre. Algunos patriotas ingleses se han adelantado a denunciar ambos.

El 4 de diciembre, Stefan Tolksdorff, de la EIR, le preguntó en Berlin al científico británico lord Christopher Monckton: "Recientemente, la reina reunió a 53 jefes de Estado en Trinidad, y planteó la cuestión candente de que la Mancomunidad Británica debe alcanzara una perspectiva global a través de la Conferencia de Copenhague. ¿De que se trata todo esto?"

Monckton respondió: "Esta es la primera vez que su majestad habla fuera de lugar y en contra de sus exigencias constitucionales de no intervenir en política, desde que ella asumió al trono. Este es un día muy triste. Yo soy un muy leal súbdito de su majestad. Ella no debió haber dicho lo que dijo. Por supuesto, uno no le puede pedir que retire lo dicho, ya que se haya dicho, pero lo que uno puede pedir es que mejor no diga nunca nada de ese carácter de nuevo, ni en una dirección ni en otra. Ese no es su lugar como monarca constitucional. Y ella debe recordar eso, o si no perderá nuestra lealtad, y luego perderá su trono". (Esto no es una amenaza ligera, viniendo de quien viene. El abuelo de lord Monckton fue quien arregló la abdicación en 1936 del tío de la reina, Eduardo VIII.)

Del lado estadounidense, el senador Webb, demócrata de Virginia, también hizo su tímido comienzo, declarando al diario Washington Times y a otros el 7 de diciembre en el Capitolio: "Pienso que necesitamos que volver a ver la decision de la Suprema Corte en la que la EPA asevera que tiene esa autoridad, porque es un poder derivado que se basa en una legislación, y es un poder limitado. Yo pienso la administración no puede acordar nada, por ejemplo, en Copenhague, sobre unos hallazgos de riesgos que se basaban en el dictamen de una decisión de la Suprema corte". Pero la denuncia más contundente de lo que ha hecho Obama viene de otro inglés, Gerald Warner, quien escribió en su blog para el diario Daily Telegraph el 8 de diciembre un artículo titulado "Climategate: El gobierno por decreto de la EPA de Barack Obama constituye un golpe de Estado contra el Congreso, hecho en Gran Bretaña".

"¿Quien necesita tanques en el patio, cuando tienes a la Agencia de Protección Ambiental?", escribió Werner. "El empleo que hace Barack Obama de la EPA para presionar al Senado para que apruebe sus Decretos de Núremberg sobre el cambio climático muestra su mentalidad dictatorial. Quiere pasar por encima del Congreso, que es hostil a su cháchara sobre el clima porque representa al electorado estadounidense, y hace a un lado a los senadores electos de la nación al gobernar por decreto, cortesía de la EPA. Esto es un golpe de Estado.

"Pero lo que es de obligado interés en este lado del mar", dice, "es el modo en que las balas para derribar la democracia estadounidense fueron hechas en Gran Bretaña. No es difícil de seguir la pista. Cuando la EPA publicó sus 'Hallazgos sobre riesgo' sobre los gases de invernadero y propuso legislar al respecto, en abril, casi cada párrafo del texto (Federal Register, 24 de abril de 2009, pp 18886-18910) cita como autoridad el Informe 2007 del IPCC [el Panel Intergubernamental de la ONU sobre Cambio Climático] que es en lo que la Agencia reconoce que 'se apoya principalmente'. ¿Y de donde viene la principal influencia sobre cambio climático de ese informe?

"¡Si, exacto! Acertaste: de Phil Jones, Michael Mann y los demás muchachos del CRU [la Unidad de Investigación Climática de la Universidad] de East Anglia. De los innovadores y creativos 'científicos' que querían 'quitarles la babosada' a los escépticos al cambio climático; los de 'acabamos de completar el truco a la Naturaleza que hizo Mike'; los de 'no podemos explicar la falta de calor en este momento y es una farsa que no podamos'; los que borraron los correos electrónicos en el interés de la ciencia; que trataron de impedir la publicación de las opiniones disidentes; los que acuñaron la histórica frase 'esconde la caída' ".

Termina diciendo: "Esa es la autoridad que se invoca para derrocar los principios de 1776 en los Estados Unidos. Los Protocolos de los Sabios de Norwich son la justificación para la tiranía de la EPA.... Obama odia Estados Unidos y, cada vez más, ese sentimiento es recíproco. Este es un golpe socialista, para un gobierno mundial. ¿Tiene el pueblo estadounidense la resolución para resistirlo? Pronto lo sabremos".

"¡Si, es fraude! Es un fraude", dijo Lyndon LaRouche. "¡El repugnante presidentito cometió un fraude! Porque de nuevo, escuchó a la reinita.

"Es muy serio, si el Presidente trata de legislar a espaldas del Congreso, con medidas dictatoriales como esta", añadió LaRouche. "Esto lleva hacia acciones sumamente condenables. Que el plan esté hecho en Gran Bretaña, no en Estados Unidos, es sumamente cuestionable. Se puede incluir en una acta de acusación como también dirigido desde afuera. O sea, 'Ha ido a países extranjeros, para imponer medidas de origen extranjero que no han pasado por nuestro proceso legislativo'.

"Los bastardos están totalmente desatados fuera de control", concluyó LaRouche. "Ahora van a recibir el tratamiento que se merecen".