Humo y espejismos: El Bank of America le paga a TARP

10 de diciembre de 2009

10 de diciembre de 2009 (LPAC).- Por favor discúlpenos, pero nos estamos carcajeando tanto que apenas si podemos escribir este informe. Nuestra diversión se debe al anuncio de ayer de Bank of America de que le iba a pagar al Tesoro de EU $45 mil millones en fondos de rescate que le habían prestado bajo el Programa Ayuda a Activos en Problemas (TARP por siglas en inglés).

"Debemos darle las gracias a los contribuyentes por hacer que el sistema financiero de la nación y nuestra compañía tuvieran disponibles estos fondos, en un tiempo difícil" dijo el director ejecutivo del banco, Kenneth Lewis, en un comunicado de prensa.

¿Es una broma, Ken?. Por educación pasaremos por alto el hecho de que nosotros los contribuyentes -como se refleja en las enormes protestas públicas de ese entonces- nos opusimos vehementemente a este rescate, que nos obligo a que nos lo tragáramos, en contra de nuestra voluntad, un gobierno cercano a la traición, bajo órdenes de los financieros internacionales de Wall Street y la City de Londres. Entonces nos opusimos, y nos oponemos hoy, y no importa los giros revisionistas que se le quiera dar.

Lo que no pasamos por alto, sin embargo, es la duplicidad, corrupción y fraude continuos que representan estos supuestos pagos, y la forma en la que la política de rescate como un todo sigue destruyendo a la nación, y nos ha puesto a todos nosotros al borde una desintegración completa.

No nos tragamos sus alegatos de que el Bank of America ya es una institución sana, Ken. Su banco está hoy aún más quebrado que cuando lo rescataron, y a usted mismo le han mostrado la puerta. Según su propio comunicado de prensa, el banco se echó encima otros $19 mil millones en deuda para poder recabar los fondos para pagarle al gobierno. Según nuestros cálculos, al darle al gobierno $45 mil millones y pidiendo prestados $19 mil millones lo pone $64 mil millones más hundido en el fango, lo que no parece ser progreso exactamente. Nos damos cuenta, por supuesto, de que al pagarle al gobierno vuelve más fácil para el banco buscar su reemplazo, ya que lo quita de las restricciones en los pago, pero ¿no son $64 mil millones demasiados para pagar por el privilegio de pagarle en exceso a un tipo nuevo para que termine el trabajo de echar al banco completamente al suelo?

Concedemos que Bank of America es ahora la institución financiera más grande del país, con unos asombrosos $2.3 billones en activos reportados, aunque debemos agregar que no creemos que realmente esos activos valgan lo que ellos dicen, y no podemos evitar pensar en el pez globo cuando vemos su hoja de contabilidad. También estamos impresionados por sus $75 billones en derivados por fuera de la contabilidad. Nos parece a nosotros que se han estado hundiendo en el suelo en un hoyo de humo de clase mundial. Hasta los tipos en J.P. Morgan han empezado a sentirse un poco envidiosos, por lo que hemos escuchado, aunque su hoy de humo es aún más grande.

El único problema, y odiamos tener que mencionarlo, es que nos están matando. El TARP no es más que una pequeña parte del timo de rescate total, que ha destruido la economía real en su celo por salvar a los parásitos. Estamos perdiendo nuestras viviendas y nuestros empleos a un paso acelerado, nuestros gobiernos estatales y locales están quebrando más rápidamente de lo que pueden recortar sus presupuestos y el Presidente Bigotito parece determinado a tasajear y quemar la red de seguridad social de la que depende un número cada vez mayor de nuestros ciudadanos. Aunque estamos felices por lo bien que les va -o, al menos, lo felices que estaríamos si realmente les creyéramos una fregada cosa de lo que están diciendo; sabemos que están quebrados- estaríamos más felices si la nación y el mundo no se estuvieran desplomando en torno nuestro, destruyendo las vidas y esperanzas de esta generación y la futura. Pero por lo menos mientras descendemos al infierno, nos queda la satisfacción de que el Bank of America puede decir mentiras como el mejor. Eso debe valer algo,¿no es cierto Ken?