Reacción en contra del fracasado plan de Obama "anti-embargos hipotecarios"

10 de diciembre de 2009

10 de diciembre de 2009 (LPAC).- La frustración que está estallando de nuevo en contra del presidente Barack Obama en el Comité de Congresistas Afroamericanos, no es solo por el creciente desempleo masivo y los rescates de Wall Street, sino también por el tsunami sin fin de embargos hipotecarios que está devastando las comunidades urbanas y suburbanas y las "acciones" fracasadas de Obama para detenerlos. La congresista Maxine Waters alertó recientemente sobre una tragedia en la que "los elementos básicos de la civilización -trabajo, alimentos y techo- se estaban perdiendo" dentro de las ciudades, y otros miembros del Comité han boicoteado la legislación financiera de la Casa Blanca y de "Rescates Barney" Frank, para protestar por la terrible cuota de depresión.

El Presidente, inmediatamente después de prestar juramento, rechazó la moratoria a los embargos hipotecarios y la reorganización de los bancos por quiebra, como lo había propuesto el economista Lyndon LaRouche, y que hay apoyado muchas ciudades y gobiernos estatales. El plan "Casas al Alcance del Bolsillo" por el que optó en vez de esto Obama el 17 de febrero, un conjunto de medidas mínimas aprobadas por los bancos y los prestamistas, fracasó ante los 1.2 millones de recobro de propiedades este año. El fracaso no fue tan grande como la legislación "Esperanza para los propietarios de vivienda" del congresista Frank, que ayudó un total de 49 familias durante todo el año de 2008, pero fue un fracaso al fin.

"Este programa no está funcionando" reportó la profesora de Derecho de Harvard, Elizabeth Warren, en calidad de presidenta de un panel de supervisión del Congreso que examina esto. No ha podido hacerle mella a la ola de embargos hipotecarios todavía al alza, que llegará a los 3.6 millones de viviendas en el 2009. Solo unos 10,000 propietarios de vivienda recibieron modificaciones permanentes en sus préstamos bajo el plan de Obama.

Cerca de unos 250,000 propietarios de vivienda obtuvieron modificaciones a prueba, de cinco meses de duración y que se supone reducen los pagos hipotecarios a 31% del ingreso total de la familia. Pero dos terceras partes de estos no han podido cubrir todo el voluminoso papeleo para satisfacer al banco y al gobierno para mostrar que "merecen" una modificación permanente; y lo que es peor, 25% de ellos cayeron de nuevo en incumplimiento del pago hipotecario durante el corto período de prueba. Con el desempleo masivo, la gente no pueden darse el lujo de dedicar un 31% de su ingreso al pago hipotecario, o sus ingresos han caído aún más después de la modificación.

El informe de Warren destaca que solo se han gastado $2.3 millones de $75 mil millones posibles comprometidos por el gobierno en el programa de "Casas al alcance del Bolsillo"; la Casa Blanca de Obama lo ha vuelto un fracaso muy austero y muy frugal.

En reacción, una fracción demócrata ha adoptado por primera vez una parte de la Ley de Protección a los Bancos y Propietarios de Vivienda de LaRouche de 2007. El 4 de diciembre el Centro para el Progreso Americano hizo un llamado a la Casa Blanca pidiendo una moratoria nacional total sobre los embargos hipotecarios mientras siga cayendo el valor de las viviendas. Pero en 30 meses desde que LaRouche propuso esto, ha habido 8 millones de embargos hipotecarios y 2.8 millones de recobro de propiedades.