Detrás de la cláusula de “perpetuidad” de la ley de salud nazi, está la Casa Blanca de Obama

30 de diciembre de 2009

29 de diciembre de 2009 (LPAC).—El Presidente Obama y sus principales asistentes estuvieron directamente involucrados en el diseño de las cláusulas del proyecto de ley de salud del Senado que pretende prohibirle a cualquier Congreso futuro alterar las medidas nazis "T-4" para recortar costos que emita el Consejo Consultivo Independiente de Medicare (IMAB, por sus siglas en inglés).

Como lo han revelado las investigaciones de EIR, las cláusulas secretas fueron insertadas al proyecto de ley del Senado durante las negociaciones secretas que se realizaron a puertas cerradas en el despacho de Harry Reid entre el 14 de octubre (un día después de que la Comisión de Finanzas del Senado aprobó su versión de la ley de salud), y el 26 de octubre, cuando se hizo público la conclusión de las negociaciones. El proyecto de Reid se introdujo en el Senado el 19 de noviembre, en el momento en que Reid estaba seguro de que casi tenía los 60 votos necesarios para impedir que los republicanos lo sabotearan.

El 13 de octubre, el portal de Internet de los senadores demócratas anunció que "funcionarios de alto nivel de la Casa Blanca" se reunirían con los senadores Dodd, Baucus y Reid con el objetivo de fusionar los proyectos de la Comisión de Salud, Educación y Trabajo del Senado que encabeza Chris Dodd, y el de la Comisión de Finanzas que encabeza Max Baucus. Al día siguiente, se informó que el oficial mayor de la Casa Blanca, Rahm Emanuel, el director de la oficina de Administración y Presupuesto, Peter Orszag, la "zarina" de salubridad, Nancy-Ann DeParle, y la secretaria de Salubridad, Secretary Kathleen Sebelius, se aparecieron en la sala de conferencias del despacho de Reid junto con los otros tres senadores.

El domingo 18 de octubre, el periódico Washington Post publicó una noticia titulada "Pequeño grupo dirige ahora negociaciones cerradas sobre el proyecto de atención médica", donde se destaca que a pesar de las promesas de la campaña de Obama de que las negociaciones sobre la reforma a la legislación sobre atención médica se realizarían de manera abierta y transparente –incluso difundidas en la cadena C-SPAN— tres senadores y altos funcionarios de la Casa Blanca se reunían a puertas cerradas para introducir el proyecto de ley del Senado por la fuerza. El mismo diario indicó que el equipo de la Casa Blanca lo encabezaba Rahm Emanuel, y que los votos del desempate serían los de Reid y Emanuel, éste último a nombre de Obama.

De acuerdo a varios informes, el grupo se reunió de manera continua hasta el 26 de octubre. El proyecto de Reid se hizo público el 19 de noviembre, y varios senadores, demócratas inclusive, se quejaron de que no tenían idea del proyecto revisado.

En tanto que los medios informativos y los comentaristas se enfocaron en la mentada "opción pública", en el proyecto de Reid se escondía una de las cláusulas más siniestras nunca escritas en una legislación del Congreso: cláusulas que indicaban que todo lo relacionad con el IMAB, y sus medidas nazis, no podrían ser cambiadas nunca por los futuros Senados o Cámaras de Representantes.

Ejemplar del caso, es la cláusula de un inciso de la Sección 3403, que crea el IMAB, que dice: "Ni el Senado ni la Cámara de Representantes podrán considerar ningún proyecto de ley, resolución, enmienda, ni informe de conferencia que invalide o cambie este inciso" (Inciso (d)(3)(C)). Inmediatamente antes de esto, se encuentran dos cláusulas que establecen que "Ni el Senado ni la Cámara de Representantes podrán considerar ningún proyecto de ley, resolución o enmienda" que invalide o cambie la legislación sobre el IMAB a alguna recomendación del IMAB, a menos que satisfaga el criterio genocida para reducir costos que se especifica previamente en el proyecto de ley. Cualquier dispensa a esto requiere el voto de las tres quintas partes del Senado. ¿Quién metió eso ahí?

Como lo ha mostrado la investigación de EIR, estas cláusulas de "perpetuidad" no estaban en la sección del IMAB del proyecto que aprobó la Comisión de Finanzas del Senado, aunque la mayor parte de la redacción de la sección sobre el IMAB del proyecto de Reid se tomó, casi palabra por palabra, del proyecto de Baucus. Las huellas dactilares de Obama, Emanual y Orszag se hallan por todas partes de esa disposición fascista anticonstitucional. Desde el comienzo, Obama promovía una versión ampliada de la Comisión Consultiva de Pagos al Medicare (conocida como MedPAC en inglés), lo que el mismo Obama llamaba "MedPAC con esteroides" como un medio para recortar los costos médicos, o "doblar la curva de costos" como lo dijo en repetidas ocasiones. Obama sugirió que se copiara de la Comisión BRAC (Base Realignment and Closure) cuyas recomendaciones no se pueden cambiar, sólo pueden ser aprobadas o rechazadas por una resolución conjunta del Congreso.

En junio, el mismo Orszag diseñó la legislación que crea la Comisión Consultiva Independiente del Medicare (llamada IMAC, en inglés). El 17 de julio, envió su propuesta a la presidenta del Congreso, Nancy Pelosi, junto con una carta de presentación donde subraya que solo se aceptaría su versión del proyecto, o el enfoque que planteaba el senador Rockefeller para ampliar las funciones del MedPAC y convertirla en una agencia independiente con la facultad de "mejorar la eficiencia y desempeño del sistema del Medicare". Una fuente importane del Congreso le dijo a EIR que Emanuel y Orszag estaban presionando a los dirigentes del Congreso, insistiendo que, para la Casa Blanca, la cuestión del IMAC era el único asunto no negociable en todo el proyecto de ley.

Cuando se presentó a las negociaciones secretas de Reid, el proyecto de la Comisión de Salud, Educación y Trabajo del Senado, no tenía ninguna disposición sobre el IMAC o el IMAB, (ni tampoco el proyecto de la Cámara de Representantes), y el proyecto de Baucus tenía una sección sobre el IMAB que se decía que se apegaba a las exigencias de la Casa Blanca. Pero obviamente todavía no era suficiente para Emanuel, Orszag & Co. Lo que salió del cónclave secreto del despacho de Reid, es una afrenta moral y constitucional a nuestra república y al pueblo estadounidense.

Cuando se le informó a Lyndon LaRouche sobre la investigación de EIR, observó que el lenguaje "a perpetuidad" es congruente con "lo que he observado en el método de hablar de Rahm Emanuel. Solo un analfabeta apasionado introduciría esa fórmula tan obviamente británica. Parece más un texto dictado, que algo compuesto. La falta de educación del texto sugiere que Rahm Emanuel jugo un papel decisivo. Llegué a esa conclusión basado en el perfil, antes incluso de que se juntara la evidencia". LaRouche denunció la fórmula del Senado como algo "peor que Hitler. Hitler solo buscaba un dictadura de por vida".